La Coctelera


12 Febrero 2008

Otra coctelera de libros.



He aquí un artículo más de vuestra categoría favorita: ¡sí! ¡Crítica literaria! ¿Cómo? ¿Que os aburren estos posts?


Mala suerte. A mí me encantan. Son comodísimos de escribir y voy con prisa: estoy teniendo una semana jodida —más detalles, cuando haya tiempo—; además, los libros engullidos y mascados se acumulan sin ser puestos a caldo, mientras que las novelas por leer crecen y crecen, se reproducen entre ellas y amenazan con exterminar a la fauna autóctona (en este caso, mis perros, que duermen al lado de las pilas de libros).


Sin más dilación, pasemos a las subcategorías de siempre: novela, cuento, no ficción, miscelánea y MIEEERRRR... Explicaciones luego. Iremos a velocidad absurda como en la peli de Spaceballs, para variar.

¡Veámoslo otra vez! ¡Nunca me canso de esta escena!


NOVELA




Viaje al fin de la noche de Louis Ferdinand Céline


Da mucha vergüenza admitir que no leíste Viaje al fin de la noche antes de los treinta años. Con las mejillas teñidas de rubor, te pones ante Céline, lo abres y luego se te cae de las manos y te caes tú detrás. Pero de rodillas. Es bueno. Es más que bueno. Es GENIAL. El traductor, menos, aunque se le admite el esfuerzo. ¿De qué va? La verdad es que no importa, pero trata de guerra, de medicina y de pestilencia cotidiana con una prosa entrecortada, chillona, atropellada, escrita a patadas y tijeretazos, escupida, sucia, repugnante: hasta las hojas huelen mal. Te lees esta obra maestra atragantándote del asco, conteniendo los vómitos. Es difícil de explicar. Es un libro de tripas y de casquería pringosa, y eso que los personajes suelen ir cubiertos por esa extraña membrana protectora que denominamos “piel”. Los vemos a través, con los rayos equis de la pluma de Céline, que los rompe, los desmigaja y nos enseña lo que somos: mierda apestosa, un embutido de heces y posos que provoca náuseas. Bajamos con Céline y su extraordinario sentido del humor —negro es decir poco— hasta el fin de la noche y hasta el fondo de la condición humana. Es difícil leer este libro; mucho más lo es superarlo.


Por cierto, Céline se hizo nazi después de escribirlo. Tranquilos: no hay nazismo en la novela. Hay nihilismo crudo y visceral: Céline detesta a todo el mundo por igual, sin hacer distinciones de razas, cosa que está muy bien. Luego le vino el éxito, se volvió gilipollas y hubo unos judíos que no le quisieron estrenar un ballet (seguro que porque era una horterada). Algunos se deprimen cuando el mercado conspira contra ellos: otros se hacen nazis. Me sorprendió mucho el dato político —no tenía ni idea cuando agarré la novela porque soy analfabeto, y si lo hubiera sabido posiblemente habría salido corriendo en dirección contraria al grito de “¡arreniégote!”, perdiéndome así una cumbre de la narrativa universal—. El final lógico para este autor hubiera sido liarse la manta a la cabeza, declararse anacoreta y alimentarse de sus propias uñas reblandecidas en la orina caliente o volarse la cabeza mordiendo una granada de mano. Hacerse nazi, no. Pero que le jodan al autor: lo que importa es la obra. Y es horrorosa, tremenda. En el buen sentido.


El Viaje al fin de la noche está recomendado para suicidas en potencia que quieran colaborar a la extinción de la especie y dejar así el planeta más limpio. Da el empujoncito.


Azul casi transparente de Ryu Murakami.


Yo qué sé. Anagrama es garantía de calidad, singularidad y pijotería contemporánea, ¿no? Pues no siempre. Si te pillas este libro porque es de un japo y te va lo exótico y quieres ver qué cosas tan originales se hacen en la otra punta del mundo... pues vas de culo y cuesta abajo. Es un Historias del Kronen de un montón de niñatos que se ponen hasta arriba de drogas y alcohol, pero en lugar de hacer estómago con unas bravas se meten unas tapitas de bolas de arroz u oniguiris, harto más elegantes, que vienen a ser esto:

... la cara es opcional.



¿Valoración? Prescindible. Se deja leer. El lirismo es bonito; no está mal escrito. La trama resulta bastante tonta. No pasa nada. Lo mismo es que eso es muy postmoderno y yo sin enterarme.


La sombra del pájaro lira de Andrés Ibáñez.


Pero qué bueno es Ibáñez. Y qué cobarde, a veces. ¿Por qué? Por permitir que le casquen en contracubierta este párrafo:



“A pesar del tono ligero, la prosa transparente y musical, la frecuente aparición de la sorpresa y los elementos de literatura fantástica, La sombra del pájaro lira es una obra iniciática, un detallado viaje de búsqueda interior. Por debajo de las historias de hadas y de espadas, de magos y dragones, de naves y mansiones, se desarrolla una exploración sobre la naturaleza de la conciencia y una precisa reflexión sobre temas como la memoria, la identidad o el yo. Excelente como novela de aventuras y de intriga, constituye también una defensa de la imaginación como forma de inventarse a sí mismo”.



¿Cómo que a pesar de? Señores, ¿hacer literatura fantástica qué tiene de malo? ¿La literatura fantástica impide realizar un texto de trascendencia universal?


Y una mierda.


La sombra del pájaro lira es, de la página 11 a la 126, el mejor libro de literatura fantástica juvenil que he leído en mi vida después de La Historia Interminable. De verdad. La prosa es simple, cantarina, evocadora, sin puntos suspensivos —demos gracias al señor—. Tiene un rey con su corona, una mujer que se transforma en dragón y huye a las nubes, un príncipe hastiado. Los personajes viven en el Instante Eterno, donde no trascurre el tiempo, pero Adenar se aburre como las princesas de los cuentos. Hay insectos en su Memoria, en los maravillosos castillos imaginarios que todos los habitantes de Amaula construyen en su cerebro y visitan en la vigilia para observar y clasificar sus recuerdos —aquí resuenan ecos de los palacios de la memoria, de los teatros de las ideas: es tan viejo como el mundo el mitema y, por ello, auténtico—. Adenar está triste: todo le parece ya visto y vivido. Deja de estar enamorado. Parece observar el movimiento del tiempo. Ha perdido su alma y para recuperarla debe emprender un viaje... a otro planeta.


La cagamos. Antes de eso, digámosle adiós a la fantasía con las palabras de Ibáñez:



—Despídete de tu padre —dijo Galadar.


Adenar se acercó a su padre y ambos se abrazaron con fuerza un largo rato. A Adenar le sorprendió comprobar que su padre estaba temblando de pies a cabeza.


—No olvides quién eres —le dijo el rey Leopoldo cuando se separaron, todavía sosteniéndole por los brazos—. Eres Adenar, príncipe de Amaula, hijo del rey Leopoldo y de la reina Margolis. No tengas nunca miedo, y haz siempre lo que te diga tu corazón.


—Nunca olvidaré quién soy —dijo Adenar.


—Y si alguna vez la que amas te cuenta que se ha convertido en un dragón, no lo dudes un instante y síguela a las nubes.


El rey le miró a los ojos durante unos instantes, intentando controlar el temblor de sus labios.


—Cuando estés perdido, cuando te sientas abandonado y solo —le dijo entonces con una voz muy suave que Adenar nunca le había oído antes—, entra en tu interior y busca un sol que brilla más allá de la memoria. No puedo decirte más.



Es precioso. Una belleza lírica de las que te devuelven a la infancia, de las que te humedecen los ojos y te ponen tonto. Pero Adenar olvida: el comienzo de la novela es en un manicomio, y lo que cree haber vivido está ya escrito en un cuento de hadas muy popular entre los niños —entre los cuerdos—. Por desgracia, no es un manicomio de nuestro planeta, sino de un mundo paralelo fantástico al que ha llegado en una especie de bola feérica (?) y se pierde en subtramas que a nadie le interesan: un niño que monta una tigresa, una pija subnormal, una universidad, una casa misteriosa, una secta....


Yo lo hubiera hecho de otra manera. De hecho, no sabéis cuánto me jode, porque creo que esta novela podría haber sido un clásico de la literatura infantil y juvenil —a la altura de El Principito—, y no lo será nunca.


¿Cómo lo hubiera hecho yo, que como todos sabemos soy la polla en bicicleta, autor consagrado por cuya novela todas las editoriales se pelean?


Je.


Adenar está en un manicomio en el libro de Ibáñez. Y lo estaría en el mío. Pero no en el de un planeta CLAVADITO al nuestro, en el que todo sucede igual, con cierta distancia irónica candorosa que permite que el director de la loquería se llame Mirmidón Aguanópulos. No. Adenar estaría en un manicomio de la Tierra. Y posiblemente de Madrid, ya que conozco mejor esta ciudad que Seatle o Tombuctú y me parece gilipollesco ambientar la acción en la quinta puñeta para utilizar nombres extranjeros, que molan más, por aquello del caché y el superestrato, que todos sabemos que un héroe no se puede llamar Jaimito, que no es cool y parece el del chiste tan patrio y tan rancio, pero sí Jimmy —qué elegante, como el amigo de Supermán—. Examinad el 90% de los libros en castellano de subgénero y no tendrá ninguna gracia lo que he dicho: que la verdad duele.


Adenar vendría de Amaula, su mundo fantástico, sí, y lo recordaría leyendo los libros de El Cuento de Adenar, igual que en la novela de Ibáñez —que en La Historia Interminable— haciéndole pensar que su planeta maravilloso es mentira. Y por ahí seguiría yo, y no me sacaría de la manga una nave espacial. Y desde luego, no acabaría con niueich. Vade retro.


El libro se diluye, pierde interés, se le va de las manos. Acaba en autoayuda lamentable, a la manera de un Coelho o un Caballero de la armadura oxidada. Mete Ibáñez el hinduismo de Bollywood y de cocacola light, sin azúcar, sin cafeína y sin lingotazo de whisky: ñoñería tras ñoñería para degustar entre los estantes de una tienda esotérica. Vale, que sí, que todos sabemos que el chico salió del armario y le dio por pregonar que tenía un altar a Ganesha, pero una cosa es tu creencia y otra muy distinta tu novela. Que tú seas hinduista no significa que tu libro tenga que serlo, y más cuando no pega ni con chicle. Por ejemplo: yo soy politeísta y mi libro no va de... Vale, yo no valgo.


Pero Ibáñez es y será de los grandes. A ver si le da de nuevo por demostrarlo.


Recomendado: hasta la página 126, maravilloso. Después, no.


Hay que ver la de libros que nos quedan por destrozar, la de egos que esperan su pisoteo inmisericorde y se sacuden de ganas con la vejiga llena de ínfulas, guardando su sitio en la fila, cambiando el peso de pie a pie.


Ahora que los contemplo, me permito una venganza en miniatura: me voy a mear, que me llevo conteniendo una hora para no perder el hilo, y luego a dormir. Mañana será otro día. Ellos han publicado: yo no. Que se jodan y aguanten.


Ah, los pequeños placeres de la vida...


Desde el faro,


Al.


Álvaro Naira © 2008

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Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

He aquí un post REALMENTE apresurado. Perdón, perdón, perdón. Si seguís al otro lado.

12 Febrero 2008 | 02:43 AM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Un apunte: la expresión "pestilencia cotidiana" que utilizo para referirme a Céline no es mía, aunque la haya agarrado sin pudor y sin guantes porque me entusiasma y reduce a dos palabras todo un estado de ánimo y una forma de ver la vida. Pertenece al bloguero Pável Chíchikov. El sustantivo "pestilencia" es suyo, tan suyo como los tigres de Borges, y sin necesidad de pasar por el registro. Espero que me disculpe que haya jugado con sus estilemas y sus juguetes. La verdad es que el término me resultó tan feliz cuando lo leí que hace mucho que pasó a mi lenguaje coloquial; de ahí la fuga en el escrito.

Me encantaría tener unas cuantas palabras-mascota que acudieran a mi voz y me lamieran las manos. De momento, me quedo con la noria, tan humilde ella, tan poco sonora...

12 Febrero 2008 | 04:54 PM

Pangeah

Pangeah dijo

Pues sí, apenas estaba agarrándole el gusto al post y va y se acaba. Pero actualizó, al menos. No puedo hablar de los libros porque no los he leído ni se me antoja hacerlo, pero me ha hecho gracia la novela alternativa por Naira xD

Saludetes

12 Febrero 2008 | 05:11 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Jajajajaja, no tengo precio para hablar de libros, ¿eh? Todo el mundo me lo dice, que nunca saben si los recomiendo o no xDDD Digo lo que me gustó y me molestó, sin más. Pero creo que ninguno habéis cogido un libro del que yo haya hablado... Aunque tú te leíste Jitanjáfora, ¿no? ¿Qué te pareció, aparte de que te lo había ya destripado?

Mi problema es que miro los libros desde tres puntos de vista irreconciliables: desde el filólogo, desde el lector y desde el escritor... Y a la vez.

12 Febrero 2008 | 05:23 PM

Pangeah

Pangeah dijo

xD No, si me divierte su manera de hablar de libros, lo que pasa es que yo todavía estoy en la edad de la tontería y lo que suelo leer es fantasía chorra de capa y espada o brujas, esas cosas, aunque al día siguiente se me caiga la cara por haber leído (o releído) ESO teniendo a Bioy Casares y a Lovecraft en la pila. Pero vale la pena, a veces uno se da de bruces contra algo rescatable, como El clan de la loba, del que subió la portada hace ya rato para partirse de ella. Síiiiiiii, es spam, pero realmente me gustó y nadie lo obliga a hacer caso de mis tonteras. xD.

Y de Jitanjáfora ni me hable, porque con todo y las ganotas que le tengo ya se está tomando sus dos mecesitos en llegar. Probablemente me hayan robado en despoblado las quinientas bolas que valió. A este pueblo bárbaro nada más llegan con suerte las novelinas de Gallego García...

Otros saludetes

13 Febrero 2008 | 01:09 AM

Oscuros pensamientos

Oscuros pensamientos dijo

Hi!!!!!!!!!

Volvi ayer de Londres y como se me habia aconsejado yo fui tan campante al hostel de Picadilly, paso pro el Soho en el año nuevo chino de fiesta y llego a Candem town....con la mala suerte de encontrarle acordonado y lleno de curiosos ingleses preguntando....
El dia anterior habian quemado dos establecimientos por causas desconocidas y estaba prohibido el paso.... Asi que me quede con las ganas de documentarme.¿Qué se le va a hacer?- Sin comentarios.(jaja se me hace muy raro escribir en un comentario de un post "sin comentarios"...)

Por todo lo demas muy bien volvi llena de conociemientos y saturada de informacion sobre la ciudad, harta del metro y aburrida hasta la saciedad de hablar ingles.

Pero no he vuelto para hablar sobre mi ni sobre Londres, he vuelto para opinar sobre este post-express y sobre el anterio debido a mi ausencia de internet y mi viaje ya descrito (joder, a veces me asombro de la verborrea que utilizo, jaja).

Vamos por partes, "Carta de amor de una novela frustrada";SHOCKING, es flipante y aunque se diga que es fácil tocar la fibra sensible , porque no se puede decir que no es facil ya que un ser humano de otro se diferencia de otro en un 0,1%y lo que nos toca a todos será por algo. Ahora en serio me ha gustado por el simple hecho de ser simple. Y sobre la coctelera de libros, pues nada no puedo opinar sobre ellos porque no los he leido pero me informare sobre ellos y la escena de "Cascoscuro"(jajaja), bonita pelicula jajajajajajajajajajaja.

Bueno gente pues me tengo que ir, que tengo que hacer dos trabajos, a cada cual más rollazo todavia.

Bye and Good luck!!!!!!!

XOXOXO

13 Febrero 2008 | 08:24 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Saludos, Oscuros Pensamientos. Menos mal que sigues por aquí, porque, la verdad, cuando vi lo del incendio de Candem... pues pensé: ¡oh dios mío he mandado a una lectora ahí a achicharrarse!!!

En fin, te quedaste sin ver Candem. Qué le vamos a hacer.

Respecto al volumen de comentarios, los posts de crítica literaria se prestan a que nadie diga ni mu; estoy acostumbrado xD Por eso comenzaba diciendo que "son vuestros artículos favoritos", jes.

A Pangeah: haces DE PUTA MADRE en leer mierda. Y cuanta más, mejor. Y cuanto más mierda, mejor te lo pasas. Yo también lo hice, la disfruté, la superé y pasé a leer otras cosas después. Y sigo leyendo mierda y divirtiéndome con ella, pero menos. Ya no soporto la prosa sequísima y llena de fallos de la literatura juvenil.

Lovecraft es otra cosa. Estás en la edad PERFECTA para leerlo. Llegará un día en que lo metas dentro de la categoría de "mierda". No porque lo sea; por comparación con lotros.

Recuerdo aquellos maravillosos años de instituto en que me fumaba las clases para irme a leer a Lovecraft ante un café y un donut. Nunca las mañana nubladas, los cafés y los donuts fueron tan inquietantes como entonces. El horror en estado puro... no tiene por qué suceder por la noche. Todo resultaba obsceno, liquescente, aterrador, malévolo, venido de una gran profundidad. Todo era siniestro y terrible. A plena del día.

Lee mierda. Mucha. Muchísima. Luego devorarás con mayor hambre a los Grandes. Bioy Casares puede esperar; Borges TIENE que hacerlo. No se puede leer a Borges con quince. Vamos, sí se puede. Con quince aburre. Con veinte... transporta, ciega y obsesiona.

Fue mi autor favorito junto a Valle-Inclán, Cervantes y Kafka hasta que dejé de tener autor favorito. Es lo más parecido a mi ideal de materia y forma: tema que me fascina y estilo que me enloquece. Luego le ves los trucos y se te cae del pedestal.

Es lo que digo siempre: las maravillosas obras cumbres de la literatura... no siempre nos entretienen y nos cuentan lo que nos interesa. (Borges conmigo sí lo hizo).

Y las historias realmente entretenidas...

NUNCA están bien escritas.

En fin.

13 Febrero 2008 | 09:40 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Y junto a Flaubert, Nabokov, Goethe, Dostoievsky, García Márquez, Cortázar, Carpentier, Baudelaire... Tantos que me dejo. Demasiados; es absurdo. Si empiezo la cuenta no paro.

No tengo autor favorito. Pero Borges gozó de su pedestal durante al menos tres años. Ya es mucho.

13 Febrero 2008 | 09:46 PM

Loredhi

Loredhi dijo

Más libros para mi lista de "pendientes", que ya casi es más larga que la de "concluidos". De los que nombra , el que me resulta más atractivo es el de Céline. Es Usted un buen crítico de libros, y menos mal que andaba justo de tiempo...

14 Febrero 2008 | 01:49 PM

Darthz

Darthz dijo

Me ha gustado el primero, quizás me haga con él. Y el segundo iba por el mismo camino... luego me has roto algo la ilusión; pero si lo veo, seguramente lo coja y lo escudriñe yo mismo, con estos ojos de cabrón.

Sonrisas nocturnas.

15 Febrero 2008 | 12:56 AM

Pangeah

Pangeah dijo

Bueno, acabo de caer en que hay un cierto humor cabroncete del de antes en el post. Probablemente sea artificio, que pá eso es escritor, pero si es porque las cosas empiezan a mejorar...

Pues enhorabuena.

Sólo eso xDu

18 Febrero 2008 | 04:07 AM

Pável Chíchikov

Pável Chíchikov dijo

Brevemente:

A mí me gustan tus críticas literarias. Creo que si no dejamos tantos comentarios como en otros posts se debe, simplemente, a que casi nunca hemos leído los libros que reseñas. Y, a decir verdad, uno termina de leer tus críticas convencido de que preparar un poco de arroz con leche podría ser más apasionante que leer uno de esos libros.

Vamos por partes. Céline es bueno, pero me aburre. Empecé su novela (la traducción de su novela, más bien) con entusiasmo, con la sensación de estar ante un texto verdaderamente especial, único, deliciosamente insoportable. La sensación, sin embargo, se fue diluyendo muy rápidamente, hasta el punto de que no fui capaz de llegar a la página número doscientos. Tengo la impresión de que una prosa tan seca y cortante no debería exceder nunca de las ochenta o noventa páginas. Quzá le conceda una nueva oportunidad, al tal Céline. Pero entonces no pillaré una traducción, sino el texto original. Lo mismo me pasa con Proust. Puestos a leer exquisiteces, mejor los originales.

En cuanto a Murakami, sólo puedo decirte que hace ya mucho tiempo que dejé de leer traducciones de Anagrama. Si hay que leer traducciones de novelas, sólo admito Valdemar, Siruela, Alfaguarra y muy poquitas más. Tú me entiendes.

Lo que dices de Andrés Ibáñez no pinta muy bien. Belleza lírica, tono ligero, autoayuda lamentable... Que se meta su librito por el culo, el tal Ibáñez.

Hablas de Borges. Maravilloso prosista, sin duda. Sus poemas no me interesan tanto. Sus libritos edulcorados sobre la filosofía budista me interesan aún menos, y además sospecho que ni siquiera los escribió él. El budismo es un grandísimo timo New Age. También la contracultura, y el rollete de las drogas, y el irracionalismo, y la posmodernidad, y el romanticismo, y todo lo que venda críticas baratas de la razón. Desconfío de todo lo que NO proceda de un laboratorio. Sólo confío en la ciencia.

Pero volvamos a Borges, si te parece. Tengo diferencias enormes con el Borges filósofo. Es más, debo reconocer que me parecía un payaso. Pero escribía muy bien, ya lo creo que sí...

Ah, y otra cosa. Muchas gracias por el enlace. No me ha molestado en absoluto, más bien al contrario. Me enorgullece que me robes una expresión.

19 Febrero 2008 | 02:20 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Jejejeje. Saludos, Pável.

Céline es cojonudo. Deberías darle otra oportunidad. De hecho, mientras lo leía, en determinado momento pensé "esta novela le gustaría a Pável. Entre otras cosas, porque no es una novela: es un vómito". Pero de tropecientas páginas. Eso sí, con estructura.

Borges es un poeta nefasto. En eso estamos todos de acuerdo. Rimar gólem con Scholem, su puta madre...

El orientalismo es la cantera de niujadas por excelencia, y cualquier persona debería huir de él, a no ser que haya nacido allí: así no percibirá el zen, el tao, el hinduismo, el budismo y demás llenos de inciensos y oropimentes, sino apestosos a mierda de caballo, de vaca y de yak. Aún así, Andrés Ibáñez es realmente bueno. No te recomiendo su obra maestra "La música del mundo" porque te parecerá una pijotería. Lo es. Es una GRANDÍSIMA pijotería.

Y voy a actualizar y tal; he pasado dos semanas plenas de "incidencias". Lo cual significa sin eufemismos que he estado encamado con gripe, fiebre de 39 y luego me jodí una rodilla sacando a los chuchos. Ahora que mi carisma ha subido por lo menos 18 puntos porque me parezco infinitamente más al doctor House, regresamos. Más o menos; hoy no creo que me dé tiempo.

Nos leemos.

19 Febrero 2008 | 08:06 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Y respecto al laboratorio y la creencia, me declaro orgullosamente EN LA DELGADA LÍNEA. ¿Entre qué? ¿Entre la ciencia y el postmodernismo, el romanticismo, el irracionalismo, el ponerse hasta el culo de LSD?

En la delgada línea. De lo que se tercie. Haciendo equilibrios. Así siempre podemos caernos si estamos aburridos. Y prefiero hacerme la espiral y volver a la cosmovisión del mito, a ratitos. Tanta ilustración y luminosidad me hacen daño en los ojos. Voto por la fantasía, que dicen que no es seria. No soy serio: a mucha honra. Parece que siempre tenemos que hacer cosas importantes y consecuentes. Pues no. Nada es importante ni consecuente, la verdad. Lo único, el suicidio colectivo, y no es plan.

Ah, Saussure no se deja leer porque no se escribió él el curso de lingüística general: son los apuntes de sus abnegados alumnos. Resulta un puto caos y al final te quedas con el signo lingüístico y a correr. Aquello de "el significADO es el concepto que está dibujADO, y el significANTE es la palabra que tiene vocales y consonANTEs". Les regalo la rima a todos los profesores de secundaria que me estén leyendo.

Salud.

19 Febrero 2008 | 08:34 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

No tengo ganas de escribir.

Por eso lo subo aquí. Muy pocos se leen los comentarios: perfecto.

He jugado y he perdido. Es tan sencillo como eso. He permitido que la opinión de otros —del Otro— dirigiera mi vida y me dosificara la felicidad a cucharadas de hiel y de esperanzas: hoy una de azúcar, hoy una de sal; hoy vas a publicar, hoy se ha nombrado el texto de nuevo; hoy no vas a hacerlo, ha surgido otra novela que va antes.

Me he equivocado. En todo. Desde el principio. Fui extraordinariamente feliz, viví en un continuo doloroso de éxtasis, lleno de golpes de ego que sacudían el pecho como puñetazos, durante nueve meses. Creé. Vomité una novela como un parto tremendo, me aparqué la realidad en doble fila y ahora me llega la multa. Le he echado las vísceras a un textito, a una novelita de mierda. He hecho que mi vida entera girara en torno a ella.

Estoy cansado. Ya ni siquiera estoy furioso. Estoy harto. He llegado a ese límite en el cual no quieres ya publicar, porque odias el texto y te odias a ti mismo.

Un año de espera que me podría haber comido. Un año de espera, ¿para qué? Un año en el que me he ido añarando, erosionando, arrancándome las ilusiones como si hurgara en la costra de una herida. Por fuerza me van a quedar cicatrices de esto. Me releo, y me siento infinitamente más viejo. Me doy risa; todas aquellas maravillosas energías que me impulsaban antes se han ido. Puede que para siempre. He tirado los restos de mis felices años veinte por el retrete: ahora tengo treinta. Y qué he hecho. Nada. Esperar. Esperar respuesta.

Ah, no soy especial. Lo sé. Los hay que tardan más tiempo. Los hay que no publican jamás, y yo SÉ positivamente que voy a hacerlo. Aunque no sepa cuándo. Aunque cuando lo haga ya no quiera. Dios, hubiera sido tan feliz, joder, tan feliz, poniendo el texto a disposición del público, quien lo quiera leer que lo descargue y lo lea... Claro, eso no es profesional. Claro, eso no es serio. Claro, eso no es académico. Gilipollas de mí; demasiado me importan las críticas, la cultura bien pensante, la institucionalización de las letras. Todo mierda, todo pus, todo cáscara y vacío. Al final, lo único que importa es el lector. Cada uno de ellos. Y me podríais haber leído. Hace mucho tiempo.

No, ya no voy a hacerlo.

Y no sé exactamente por qué, ni a qué espero.

25 Febrero 2008 | 08:17 PM

Pangeah

Pangeah dijo

Pues...con unas letras como las suyas, asì pasen cinco años la gente va a seguir esperando un texto. Lo que usted escribe se vale por sí mismo, no necesita de constantes actualizaciones o avisos o "léanme por favor." Así que haga lo que haga con la novela habrá quienes que se la lean. Porque yo tampoco creo que algo en lo que se haya trabajado tanto sea malo, y menos cuando el que lo hace tiene un puto dote trabajado y furioso para transmitir.

Y no creo que sea una gilipollez no haber subido la novela desde el principio, ¿desde cuando está mal querer tener un libro de verdad en las tiendas? ¿por qué tiene que resultar penoso el querer luchar para ser serio? ¿quién coño dice que no se le debe poner todos los kilos a un trabajo, porque los sueños no dan para comer y solamente se hace el ridículo y no deja tiempo para las "cosas importantes"? Que se vayan mucho a la chingada. Todos, los que sean.

Así de repente se me ha caído la noria...

25 Febrero 2008 | 09:34 PM

Procyon_Lotor

Procyon_Lotor dijo

No se si te conoces a esta gente, pero igual como forma de hacer una tirada limitada para la gente interesada que entra en tu flog...

http://www.lulu.com/

27 Febrero 2008 | 08:35 AM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

JA.

Sí, los conozco. Y el único motivo por el cual no he hecho una autoedición cutre de éstas (cutre porque ni siquiera te lo pagas tú, sino tus cuatro colegas, en este caso los lectores de la bitácora) es porque PUEDE QUE PUBLIQUE DE VERDAD.

A ver, que a mí no me dicen que no. A mí me dicen que ESPERE.

La pregunta es CUÁNTO.

Si me dijeran que no, a la mierda. Lo lanzo por lulú y me olvido y me pongo a escribir otra cosa, que es lo único que quiero y que necesito para no lanzarme yo, pero por la ventana.

Pero no me dicen que no. Y eso es lo que me está matando.

27 Febrero 2008 | 05:24 PM

Pável Chíchikov

Pável Chíchikov dijo

Me encantan estos posts camuflados. Yo a partir de ahora sólo voy a "publicar"así: un post barato de tres líneas y después comentarios de cincuenta y seis párrafos para que no los lea nadie. Letra diminuta para acabar con la paciencia de cualquiera. Improvisación absoluta para no perder tanto tiempo con algo que no lo merece. Delirios panfleteros o autocompasivos para liberar angustia, para consumo personal. Y si no comenta nadie, tanto mejor; entonces me inventaré otro seudónimo para entrablar un debate conmigo mismo.

No tengo nada que añadir a tu nuevo post. Pero me ha gustado mucho. Tu definición de la relación que mantienes con el Otro es perfecta. Y es que así es: un Otro. No un grupo de personas (los demás nos importan una puta mierda), sino un conjunto de tópicos, imperativos, expectativas y proyecciones narcisistas que hemos interiorizado y convertido en nuestra conciencia, en nuestro Amo.

Lo sé desde hace mucho tiempo: la mejor estrategia para desequilibrar a una persona es la siguiente: seducir, provocar, seducir, provocar, seducir, provocar... El resultado final es la dependencia. Siempre. Y lo peor es que nosotros caemos en la trampa, pues quien de verdad nos provoca NO es un enemigo de carne y hueso, NO es una de esas realidades espantosas con las que estamos obligados a interactuar, sino EL OTRO, es decir, la espantosa otredad transformada en un Amo interior del que acabamos siendo dependientes.

Sloterdijk ha sabido definir al hombre contemporáneo como mediocridad insatisfecha, como entidad semidepresiva, como una vitalidad atormentada, como un animal triste que se menosprecia y autoflagela sádicamente, hundido siempre en la ambigüedad de un yo desmesurado. Es evidente que crear un blog es un acto de narcisismo y, precisamente por ello, es siempre un acto de desesperación elemental, una proyección de nuestro yo fantaseado (en realidad, nuestro verdadero yo) en un espacio virtual que tiene mucho de fantasmático. El intercambio de mensajes entre los distintos sujetos virtuales siempre acaba confirmando la imposibilidad del diálogo.

Lo sé por experiencia. El individuo narcisista siempre confiesa sentirse vacío, impotente, emocionalmente muerto o separado del mundo que le rodea. Al proyectar sus propios deseos y expectativas en el mundo exterior, el narcisista aumenta de manera desproporcionada las expectativas depositadas en el mundo exterior; por eso suele exigir a los demás un trato especial, una continua admiración o permanentes muestras de reconocimiento hacia sus principales virtudes. Sus expectativas se vuelven tan desmesuradas que la decepción posterior se convierte en inevitable. Así, las experiencias interpersonales pierden su forma, nunca parecen lo bastante intensas y acaban provocando, por un lado, una profunda sensación de "vacío", incomprensión y desilusión, y por otro, la adopción de respuestas cada vez más subjetivistas, excéntricas o sublimadas (artísticas) ante desafíos sociales importantes. He ahí la raíz de los blogs.

Un abrazo,
Pável Chíchikov

29 Febrero 2008 | 02:26 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Wao.

Gran post, Pável.

Y sí, es muy liberador escribir en comentarios. Sabes que te leerán cuatro. Lo haces por ti, para librarte de angustia. Sin más. Es quitarle hierro a un asunto que nunca lo tuvo: es una puta bitácora. Sin más. Estoy harto de echarle tanto a esto, confiando en que me traiga lectores. Ser "profesional". Lo mismo lo que me apetece escribir es "hoy he comido queso y eso". O lo mismo no me apetece escribir nada.

Pero es porque estoy hasta los cojones de la novela. Si las cosas fueran de otro modo, la producción de textos bitacoriles se habría disparado. Porque tenía muchas cosas que decir, muchas cosas no publicables, claro. Esto sigue siendo el documento dos. Luego están los textos serios. Lo que te jode es que mejoras con el tiempo, y la novela está estancada, y eso no tiene remedio, ya nunca mejorará, está hecha, tú sí mejoras, la vas odiando, la detestas, y cada vez te repatea más odiar algo que quisiste tanto pero que sientes superado, y no puedes escribir, no puedes huir de todo, estás estancado con ella. Y con ella te hundes. Hasta el fondo.

Sin noticias. Seguimos a la espera.

Por cierto, la canción de Envy me parece la polla. Te lo digo aquí porque tenéis un nivel impresionante en los comentarios y yo estoy tan blandito, jodido y abúlico que no tengo nada maravillosísimo que decir. Para variar.

29 Febrero 2008 | 06:14 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Y sí, de nuevo. No hay nada que amanse más que seducir y provocar. Claro que crea dependencia. Tendría MUCHO que decir sobre eso.

Pero me lo callo. Todos os supondréis el porqué.

29 Febrero 2008 | 06:17 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

El jarrón (y III).

Me doy cuenta con estupefacción de que se me ha ido el fin de semana. Ayer era viernes, me digo. Pero no, era sábado. Del mismo modo, me paro y pienso: ayer era enero. Qué va. Ya es marzo. Se me escapan los días, se me van las semanas y los meses. Y yo no hago nada. Trabajo —qué remedio— y pierdo miserablemente las horas. Tengo bastante tiempo libre. Y no lo uso. Vivo en una cochiquera. No me apetecer limpiar. Cocino sólo para mis perros, para que no acaben hasta los huevos de pienso. Como pollo con arroz y zanahoria, insípido, como ellos. Bebo té, ahora. Mucho té. Hasta que se acaben las bolsitas, en que empezaré a beber agua. No tomo café porque se me ha jodido la cafetera y no me apetece comprarme una nueva. Duermo muchísimo, y mal. Releo cómics viejos, tan viejos que se les cae la cubierta a cachos. Incluso una noche me tiré hasta las tantas viendo comerciales de la teletienda. ¿Se puede estar más vacío? ¿Se puede llegar a la transformación completa, a la metamorfosis perfecta? ¿Te puede salir un asa en la espalda, puedes abrir la boca como un pez de acuario y, desnudo, contemplar cómo adquieres la lisura de la cerámica vidriada? ¿Se puede llegar a vivir quieto, parado en la estantería, mirando cómo tu vida pasa de largo? Se puede, sí. Claro que se puede. Hola, qué tal. Me llamo Álvaro. Puedes llamarme jarrón. Me puedes transportar de un sitio a otro. No participo: decoro. No decido: espero. No actúo; ni siquiera pienso. Sólo soy un jarrón. Puedes echarme dentro agua y meterme unas flores por el culo, que siempre alegran, como en el tríptico de El Bosco. Me dejo. A estas alturas me la suda todo. Sólo espero. Se me da bien esperar. No requiere esfuerzo. Mientras yo espero, todos los demás siguen en movimiento. Me adelantan: es lo que tiene ser un jarrón. Yo no me muevo. Soy un jarrón. No está en mi naturaleza moverme. Esperar, sí.

¿Se puede caer más bajo?

Seguramente. En próximas entregas...

9 Marzo 2008 | 04:04 PM

Pangeah

Pangeah dijo

Automutilación, más. Al menos la esperaba en un post.

9 Marzo 2008 | 10:11 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Es que es aburrido ya, Pangeah. No doy para un post... Gracias por seguir ahí.

9 Marzo 2008 | 10:33 PM

Azaroa

Azaroa dijo

Que paliza te mereces...

10 Marzo 2008 | 08:03 PM

Falsarius Chef

Falsarius Chef dijo

Estimado Alvaro, no sé cómo será tu novela, pero después de leer tu receta de pollo al Halibut me come la curiosidad. Puede que, como dices, seas un jarrón, pero un jarrón lleno de talento. Enhorabuena.

15 Marzo 2008 | 11:48 AM

Pangeah

Pangeah dijo

No había caído: Ibáñez repite instante con un renglón de diferencia. Supongo que el mérito está en que no se nota a primer golpe de vista.

15 Marzo 2008 | 06:41 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Je. ¿Y las veces que repite "padre", qué?

Mira, la gente no suele ser muy cuidadosa con las reiteraciones. De hecho, creo que soy el único neurótico que se machaca con eso. Para mí es importante. Muchísimo.

Pero los "grandes" están llenos de reiteraciones. No digo que Ibáñez sea "grande". Está vivo, joder. No puede serlo. Cuando se muera, hablaremos. Es posible que La música del mundo sea considerado un libro "grande" y muy justamente. Por el tema, su trascendencia y su voltereta estilística de los puntos suspensivos. Y por más cosas. Y dará igual que repita sustantivos y verbos en el mismo párrafo.

Lo que te hace "grande" es la trascendencia del escrito. Y los que deciden lo que es trascendente o no son los académicos. Si por alguna conjunción planetaria yo publicara, tuviera cierto éxito, me muriera y mis libros se estudiaran en pijísimos manuales de crítica (ja) NUNCA, JAMÁS, sería considerado "grande". Por el tema: yo cuento historias, qué delito.

15 Marzo 2008 | 08:07 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Dejando a un margen el curtimiento estilístico. Yo soy -literariamente- un crío. Si alguna vez hago algo reamente bueno, será con cincuenta tacos. Siempre es así.

Pero vayamos por partes, como dijo Jack. Primero está publicar, claro. Ahora mismo, no soy nadie. Posiblemente después tampoco, pero vamos...

15 Marzo 2008 | 08:19 PM

Pangeah

Pangeah dijo

Lo cual está muy bien. Ojalá que Politeísmos les toque la moral y otras indecencias a todos los críticos con diploma del planeta.

Y qué manía de hacer menos lo que me gusta, coño. ¿Le han dicho que su sola bitácora deja en calzones a muchitas novelinas actuales y de paso a sus autores? Por supuesto que sí. Pero andar de gótico mola más.

Un zape.

16 Marzo 2008 | 01:30 AM

Darthz

Darthz dijo

Jelou, compi.

Pasaba por aquí, como de vez en cuando, y veo que aún no actualizaste. Qué lástima.

Por cierto, ¿has leído cosas del señor King? ¿Qué opinión te merece?

Saludos, y a daaaaaaaarle a la maquinaria.

18 Marzo 2008 | 05:18 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Ésta.

[Pero no la voy a poner aquí, ésta es una bitácora seria.]

18 Marzo 2008 | 07:54 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

JAJAJAJAJA pedazo de cabrón, para un post gilipollas que tengo!!!

18 Marzo 2008 | 08:10 PM

The Watcher

The Watcher dijo

Te lo recordaré hasta en tu lecho de muerte XDDDDD.

18 Marzo 2008 | 08:36 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Esto es dar mala imagen de cara a los lectores nuevos (ésos que no existen porque no actualizo, porque estoy hasta la polla de esperar noticias y quiero actualizar con noticias) y lo demás son tonterías.

Sin problema, aquí estoy yo para arreglarlo.

ÉSTOS son buenos posts:

Pedanteorías para una literatura fantástica.

La puta noria.

Carta de amor de una novela frustrada.

¡Compra Politeísmos, novela de gran éxito de Álvaro Naira, cuando esté a la venta en tu librería!

Por ejemplo.

19 Marzo 2008 | 12:57 AM

Annie

Annie dijo

Buenas. No sé exactamente por qué escribo, pero tenía ganas ya de comentar en este blog, hace bastante que lo sigo y nunca he dejado comentarios.
Para empezar, me parece un blog bastante bueno. Es como un arbolito: tiene un tema principal, un tronco; y de ahí salen ramitas, temas secundarios. Yo lo descubrí por una de esas ramitas, esa en la que pones verde a Gothika, un día que estaba buscando información del libro. Y desde ese día visito casi diariamente la bitácora para ver qué novedades hay. La puta noria me encantó, ahora mismo no sabría decir por qué. Y carta de amora de una novela frutada es simplemente chulísima, la habré releído 5 veces y no me canso.

Bueno, después del ladrillo inútil que acabo de soltar, sólo me queda decir que ya tienes una lectora asegurada para tu novela y todas las siguientes, y que muchas gracias por escribir así, que blogs como este da gusto leerlos.

Biie y nanit, que ya es tardecito.

19 Marzo 2008 | 02:10 AM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Pues escribes para hacerme feliz, subirme este ego de globo de tengo y obligarme a escribir porque tengo gente que quiere leer mi novela, a pesar de que ya APESTA (Dos años, dios mío, un año de espera intentando publicarla). ¿Te parece poco? :)

Pido paciencia. Sigo pidiendo paciencia. No sé con qué actualizar ahora mismo. Sabía muy bien que me pasaría esto. Por eso cerré la bitácora tres meses. Calculo mal los tiempos; no debería haberla reabierto todavía.

Pero siempre vuelvo. Siempre.

19 Marzo 2008 | 01:57 PM

dama shandy

dama shandy dijo

Pues a mí, que quiere que le diga, me gusta que haga crítica literaria. De los libros que comenta me quedo con Celine y su Viaje al fin de la noche. No, no lo he leído, todavía, pero está en la recámara. Como bien dice, fue un escritor próscrito por sus devaneos con el nazismo, pero el tiempo pone las cosas en su sitio y ahora empezará a leerse porque hasta Vargas Llosa lo reivindica.

Y es que a mí -como a usted, aunque se empeñe en tocar las pelotas-, me va la novela realista y la intelectual, y no me importa flirtear con el fandom y el subgénero. Qué más da el nombre que se le ponga al rucio o a la burra.

Me he leído todos los intrapost, que manda carallo, y muy interesante la cuestión de la otredad.

Tiene usted un jodido odradek y hace muy bien combatirlo escribiendo, aunque sean intrapost. Y tal vez tenga razón: a los cincuenta tendrá más posibilidades de ser mejor de lo que es, aunque la edad no otorga privilegios, pero sí -en algunos casos- enriquece la mirada.

Y no se desepere, coño, que publicar no es la panacea. Relájese, escriba, lea, folle, paseé a sus perros... Y léase a Pessoa, le ayudara a curarse de tanta melancolía y de tanto ego (Tabaquería).

Deseo que su ego reviente en una sonora carcajada.

Hasta la próxima

25 Marzo 2008 | 12:41 AM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Salud, dama Shandy. Me honra tener por aquí a una lectora de los ilustres Doctor y el Kafkiano. Le agradezco la visita y pido, para variar, paciencia.

Mi odradek me sobrevive, de momento. Pero cualquier día de estos lo remato de un pisotón.

No desespero: ya he desesperado. Es terrible pensar en las fabulosas energías que tenía cuando empecé con esto, en el humor dañino y corrosivo que se me escapaba en cada texto. Se fue.

Volverá.

Y yo también.

Espero que pronto.

26 Marzo 2008 | 04:52 PM

Pangeah

Pangeah dijo

Bueno, pronto, evidentemente no fue. ¿No serviría presentarla a un concurso? Aunque según eso no aceptan novelas que estén el la mesa de un editor.

14 Abril 2008 | 05:24 AM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

No. Pronto no.

Pangeah, no sabes cuánto te agradezco que te sigas pasando por aquí. Te juro que tengo MUCHO que contar y que decir. MUCHÍSIMO. Y ahora NO PUEDO. Estoy agarrado por las pelotas. Así que las opciones siguen siendo hablar de las margaritas silvestres, o callarme.

Me callo, porque aunque hable de las margaritas silvestres fijo que me saldría el veneno por la boca y por las orejas y los globos oculares.

Sólo decirte que estas dos últimas semanas están pasando muchas cosas. Buenas, malas, peores y nefastas. Y que yo tengo ganas de GRITAR.

Y no puedo.

14 Abril 2008 | 04:36 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Y no, nada de concursos.

Está en la mesa. LO ESTÁ.

Y me callo. Me callo porque si empiezo a hablar REVIENTO.

14 Abril 2008 | 05:46 PM

chipitadechiapas

chipitadechiapas dijo

¡Grita, coño! Desahógate. Escupe. Que nos gusta que nos salpiques.

Un abrazo :)

15 Abril 2008 | 01:11 AM

Azaroa

Azaroa dijo

Te comento para que veas que yo también me paso por aquí, aunque no te escriba... es que nunca se que decirte :(

Bueno, también te digo una cosa: He dejado de agachar la cabeza y de esconder la mirada. Creo que sabes a qué me refiero.

Un mordisquito.

15 Abril 2008 | 03:33 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Os ADORO.

Y os garantizo que os enteraréis de lo que está pasando. Cuando haya pasado. No ahora.

A Chipita: Nada me gustaría más que gritar.

A Azaroa: ¿le has echado un vistazo al tanuki? ¿Y al simple, humilde, magnífico y trágico perro? ¿O al dingo? Tira por ahí mientras yo sigo sumiéndome en mi desesperación y sin levantarme de la cama para hacer tests.

Citando a Aeon Flux: "You're skating the edge".

Oh, me encantaría responder: "I am the edge".

Pero no. Las decisiones dependen, siempre, de los demás.

Estamos en pleno filo. Y ahí seguimos.

15 Abril 2008 | 06:23 PM

Azaroa

Azaroa dijo

Nosotros si que te adoramos, que seguimos aquí, dorándote la píldora xD.

Venga, machote, a aguantar ahí como un lobo hecho y derecho!!

besoooos

15 Abril 2008 | 10:31 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

A Azaroa: Alvarito se pasa, pero no comenta porque en flog no se puede: no tengo cuenta abierta. Y no, no eres un lobo. Pero un cánido posiblemente sí. Como no tenemos al cuervo con su segunda vista para desvelarnos Tu Dios Interior (cuando podáis leer mi novela, todos sabréis quién es el puto cuervo, y las féminas perderéis el culo por él, espero y deseo) hacemos especulaciones y así matamos el tiempo.

Os quiero a todos cruzando los dedos. Más. Hasta que se os queden blancos por la falta de circulación. Y os quiero así hasta que actualice. Y ya entenderéis por qué.

Estoy teniendo que comer mucha mierda. Pero mucha. Ya os lo contaré. Veremos si de tanto tragar mierda sale algo BUENO.

16 Abril 2008 | 08:39 PM

Azaroa

Azaroa dijo

Me estás volviendo LOCA con tanto SECRETISMO del DEMONIO!!! xD

Ya se que no tienes cuenta y que por eso no comentas xD. Tampoco hace falta :P.

Empezamos a tener una de nuestras etapas de floodeo masivo en los comentarios de un post... jejeje. Un besazo, canijo, y sigue ahí aguantando, que nos lo debes a todos los que estamos sufriendo con la espera xD.

(K)!!!

16 Abril 2008 | 09:52 PM

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Autor del limes; siempre en la delgada línea entre la alta literatura y el pulp. Decidió, en medio de un delirio provocado por las drogas, que iba a ser el único escritor que contara historias fantásticas haciendo uso de todos los recursos sublimes y exquisitos de la Literatura Con Mayúsculas —habría tenido mucho más éxito al contrario, narrando gafapastadas en un estilo mediocre y bestsellario—. Cuando tomó tal camino único y propio y resolvió abrirlo a dentelladas, seguramente aún no había leído a Cortázar o, si lo hizo —otorguémosle el beneficio de la duda—, consideró que el maestro no se mojaba lo bastante, que no hundía los puños en el fango de la fantasía más salchichera y cutre para bruñirla en la cochura a fuego lento de su prosa preciosista y convertirla en una porcelana chinesca. Álvaro Naira es un fracasado por elección, lo cual es todavía más triste que ser un pelagatos a secas: escribió una novela, una editorial se la aceptó pero le ofreció un contrato leonino, así que se sintió ultrajado en su delicadísimo ego y la sacó en Lulú, donde nadie la lee, ni la compra ni nada, lo cual le satisface plenamente. Actualmente se encuentra en retiro espiritual en una cueva del Tíbet, con la única compañía de un ejemplar de las Psicomagias de Jodorowsky —al que no soporta— y ortigas como desayuno, comida y cena. Fruto de tales ejercicios ascéticos, ha parido un segundo libro, entre exclamaciones de eureka y albricias. Espera fervientemente que éste tenga tanta repercusión como el anterior; para ello, ha puesto todos los medios a su alcance y ni siquiera lo ha autoeditado ni sacado de su disco duro para que haga la ronda entre los amiguetes. Antes mostraba su desprecio por la literatura intelectual y el realismo en un hábil juego intertextual —ya que éstos son los géneros que más le satisfacen desde siempre—, y se presentaba como tocapelotas y cínico. En realidad no era más que un niñato un pelo irónico y corrosivo: téngase en cuenta que la ironía es una de las bellas artes; el cinismo una enfermedad terminal. Hoy en día, a tenor de la experiencia que ha ganado y de lo mucho que detesta a la especie humana —desprecio que, bien entendido, comienza por uno mismo— se puede considerar, sin temor a equivocarse, un auténtico cínico. O un enfermo terminal: ustedes deciden.








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