La Coctelera


24 Octubre 2007

Carta a los lectores habituales.

Desocupados lectores:

Publicar la novela se está convirtiendo en un proceso kafkiano. Nada me gustaría más que daros todos los detalles, pero no sería muy inteligente por mi parte, así que me los callo. Ojo: no es que vaya mal la cosa, es que se demora, como los aviones, y se vuelve a demorar cuando todos creíamos en la terminal que ya tomaba tierra y andábamos sacando las pancartas de bienvenida. Y a mí no me queda paciencia y no se me ocurre con qué actualizar. Si sigo subiendo sólo mis lecturas éste acaba siendo un blog cultural bastante gafapasta con cierta mala leche, pero sólo cierta (porque como ya os dije, no encuentro mi tono ni mi alegría mordaz, esa forma de coser las palabras clavando la aguja y pinchándome en el dedo a propósito a la que estáis tan acostumbrados, y los que ya hayáis leído esta frase en el comentario os jodéis: yo reciclo). Lo que está claro es que no quiero hacer un blog sólo de crítica. Siempre he subido mis lecturas cuando no sabía de qué escribir o como excusa para terminar hablando de Politeísmos. Éste nunca ha sido un blog de reseñas. Ya hay muchos, conozco algunos muy pero que muy buenos y el mío no les llega a las suelas, ni es mi intención. El faro no es un blog de literatura ni personal: es una bitácora sobre una novela. Punto. Y la novela no sale, de momento. No puedo seguir actualizando del aire.

Aquí he tenido lectores de todo tipo. Escritores, lectores y freaks, talluditos y quinceañeros. He tenido el mismo número de forofos de Borges que de El señor de los anillos. He tenido todo lo que yo soy y muestro, pero en personas separadas. Y eso es lo que quiero. Nunca me ha gustado encajonarme en un sitio. Nunca me he volcado por entero en el fandom, a pesar de que lo que yo hago podría (sólo podría) meterse con calzador en la literatura fantástica convencional. Tampoco me he proclamado Escritor Con Mayúsculas ni lo haré jamás. Detesto el academicismo, aunque también lo venero por cuestiones de formación. Es como un zapato que te aprieta y no logras sacarte. Soy lo que soy. Soy un funambulista, me gustan los límites, las cuerdas flojas, las delgadas líneas. No me voy a ovillar tan contento en el nicho de un subgénero y a vivir la vida sin mover un puto dedo porque se está muy a gustito en tu rincón, midiéndote sólo contra los cuatro que se reparten la tarta que a más tocas, y no me voy a dedicar a escribir bonito y sin disfrutar de una historia ni meterme en ella ni vivirla porque sea mucho más cool no dejarte llevar por los personajes, que vaya por dios, lo mismo caes en el hiperrealismo, qué tragedia y qué delito.

Me la pela. Escribir no es un proceso de elección. Haces lo que eres y lo que sientes en ese momento. Yo soy un niño viejo al que el cuerpo le queda grande. Así de simple. Hablé de esto con amplitud en un post hace tiempo. Y en otro. Y en otro...

De alguna forma mi novela tiene un “target”, que dicen los editores. El target está entre los quince y los treinta años, posiblemente. Esto es una soplapollez; Alicia en el País de las Maravillas sigue siendo igual de bueno si lo lees con nueve años que con cuarenta. Los targets no existen, pero haberlos haylos, como las meigas. Y posteando sólo Mis Importantes Opiniones Sobre Literatura de alguna forma engaño a mi lector. Porque una cosa es lo que a mí me gusta leer —pijotadas escritas maravillosamente que no cuentan nada— y otra muy distinta lo que a mí me gusta escribir. O me gustaba. Que ya ha pasado un añito desde que terminé la novela.

La cuestión es que estoy cogido por las pelotas. No puedo seguir hablando de lo maravilloso que es el libro porque yo soy el primero que está hasta la polla de él —me lo he leído CIEN veces, señores, CIEN (son más, pero no me creeríais)—, no puedo contaros cómo va su publicación porque hay que ser discretos con estas cosas y no pienso hablar de mi vida porque carezco de ella. Es como si, al volcarme tanto en esto, me estuviera difuminando para lo demás. Me levanto como un zombie. Soy un fantasma en el trabajo. No salgo de casa más que para hacer la compra y sacar a mis perros. No respondo a las llamadas de los colegas. No veo a nadie los fines de semana. Permanezco, durante horas, mirando fijamente la pantalla del correo electrónico con el móvil al lado. No tengo conversación; no me apetece hablar de nada, así que me callo. A veces hasta cierro los oídos cuando me hablan, como si se me hubieran taponado por la diferencia de presión. Porque soy una olla exprés, por dentro, y cuando esto explote, cuando de verdad el libro esté en las tiendas, probablemente no me pare ni un tren de mercancías: detendré todos los problemas con la uña del pie izquierdo y sin despeinarme. Pero ahora me vuelvo borroso e insustancial. Si me miro al espejo es como si los contornos se fundieran con el armarito de atrás. Vivo para la literatura; no tengo literatura, pues no vivo. Elemental.

Así que me voy a tomar un respiro. Es decir, voy a hacer lo mismo que hago siempre, pero avisando: dejaré de postear una temporada —jiaaaaaa, Al, llevas sin subir nada diez días, quién lo va a notar a estas alturas—. No sé cuánto estaré sin escribir. Lo mismo la noria sube de golpe y mañana os sorprendo. Puede que tarde una semana o un mes. No voy a engañaros: no lo sé.

Ahora andaréis diciendo: “Tío, eres más blando que la gaseosa. ¿Por unas cuantas largas te hundes y dejas de escribir? Vaya puta mierda de escritor ‘por necesidad’ que estás hecho, Alvarito. A otro perro con ese hueso, capullo. A mí no me vendes la moto. Ponte a currar y deja de hurgarte en las cicatrices con el cuchillo de la mantequilla, que no cuela”.

Vale. Sí. Podría justificarme con aquello tan socorrido de que tengo diagnosticado un trastorno maniaco-depresivo crónico, pero los lloriqueos —pobre yo, pobre, pobre, levántenme una estatua, por favor, en la que ponga “mártir en proceso de beatificación”— mejor los dejamos para los momentos íntimos a la luz de las velas de un rezo en la capilla o una cena romántica para camelarte una tía (dos actividades que me resultan completamente marcianas: yo soy politeísta y el romanticismo que a mí me mola es el del XIX y la pistola en la boca delante del espejo).

A lo que íbamos: que no voy a disfrazar lo que me pasa. Que sí, que tengo depresión. No es ninguna novedad. A mí me tira al suelo ya no un soplido, sino la pedorreta de un bebé. Por otro lado, me levanto al minuto y a seguir corriendo, que en eso consiste la vida. Pero de entrada me dedico a repasar cicatrices y me vuelco en cuerpo y alma al que siempre será mi verdadero oficio, harto productivo: la papiroflexia. Cojo las páginas de mi novela y las doblo hasta que realizo una pajarita que mueve las alas, para luego lanzarla por la ventana y considerar si ir yo detrás. ¿Triste? ¿Patético? Qué va. Divertidísimo, sobre todo cuando te sucede varias veces al día. Una auténtica juerga, especialmente para los que te rodean. Recuerdo aquella magnífica anécdota de una ex que estaba haciendo una entrevista de trabajo y le preguntaron: “¿Tiene usted pareja estable?”, ante lo cual mi entonces novia pensó: “Bueno... Mi pareja muy estable no es”. No lo dijo —qué desfachatez, una frase tan buena—. Lo llega a soltar y la contratan fijo.

Así que no escribo. Ahora. No escribo porque todo lo que me muero de ganas de contar en este momento no tiene ningún sentido. Si la novela no va a salir YA a la venta mejor cierro la bocaza y me lo guardo hasta entonces, que espero que sea PRONTO. Está la otra opción: qué coño queréis saber del libro, si es que queréis saber algo. Preguntadme, y yo hago un post. Desde el número de pie que calza el protagonista hasta de qué color son sus gayumbos o lo que opina de la situación económica internacional.

Como supongo que os la pela y me leéis por deporte, cerramos el chiringuito durante un tiempo, en conclusión. No mucho, espero. Ya me conocéis. Siempre miento. Es muy posible que mañana esté actualizando. O no.

Hubiera puesto para cerrar un cacho de la peli de Terminator, pero no estaba en youtube y me da pereza subirlo. Así que imaginaos la cavernosa voz de Constantino Romero diciendo “VOLVERÉ”.

Porque necesito unas vacaciones. Y de verdad.

En fin. Como dice el dicho, corre más un galgo que un mastín. Pero si el camino es largo...

Corre más el mastín que el galgo.

¿Desde el faro? Hoy no.

Desde el barco a la deriva, que es lo que pasa cuando se cierran los faros,

Al.

Álvaro Naira © 2007

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Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Para curarme en salud: la palabra funambulista no existe. Es un cruce de funámbulo y equilibrista, y la prefiero a la correcta para denominar al señor que va en la cuerda floja. Aunque funámbulo tiene su aquél: recuerda a sonámbulo, noctámbulo...

Hablando de funambulistas, que sólo era una excusa: desde aquí felicito a un lector de la bitácora, Javier Menéndez Llamazares que va a publicar su novela muy pronto. En la editorial Funambulista, sí. :)

Todo es cuestión de tiempo. Al final las cosas salen.

24 Octubre 2007 | 08:09 PM

pati

pati dijo

Repámpanos! Con lo rematadamente bueno que he encontrado este blog y resulta que caes en depresión!
Pues nada, me tocará leerme tu (basura) de archivo, enlazarte, suscribirme; en fin, descubriendo tus mejores posturas.

Que eso, un saludo y que regreses mañana.

24 Octubre 2007 | 08:42 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Saludos, Pati. Es una buenísima idea leerte los archivos. De verdad. Me he ido desinflando poco a poco. Rebusca en la basura.

Yo VOLVERÉ. Y he aquí el vídeo, que sí estaba. Os mentí; no me molesté en buscarlo.

Me encanta esta escena. Todo un clásico del cine chorra de acción que a mí (preciso por si los gafapastismos) ME ENCANTA.

24 Octubre 2007 | 11:06 PM

Darthz

Darthz dijo

Seguimos por aquí, leyendo cada post. Lo que pasa que en la mayoría no escribimos -por seguir el plural mayestático- porque, como tú mismo dices en muchas de tus entradas: "no sé qué escribir".

Pero me gusta. Siempre me gusta. Continúa, por favor.

Una sonrisa.

25 Octubre 2007 | 02:20 AM

Serendipity

Serendipity dijo

Pues como en "Algunos hombre buenos"...

-Protesto!!!
- Denegada.
- PROTESTO ENERGICAMENTE!!!

25 Octubre 2007 | 11:38 AM

Ausente

Ausente dijo

No nos dejes así, hombre!!!. Habla del tiempo, de la inflacción, de lo que quieras pero con tu mala leche habitual, que si te leemos es por algo. Y trata de olvidar tu novela por un tiempo, que te está volviendo loco. Tal y como yo lo veo eres un escritor, da igual si has publicado o no, porque tienes lectores pendientes de lo que sale de tus dedos.

Ánimo.

25 Octubre 2007 | 01:06 PM

Pangeah

Pangeah dijo

Ánimo, ánimo. Recémosle todos a San Álvaro Naira, abogado de las causas difíciles -¿Así era?- pero no para que nos haga un milagro, si no para que suba la noria lo suficiente como para que siga posteando, no importa que sean gilipolleces. Y, conociéndolo, señor Naira, dudo mucho que llegue a subir tonterías al faro. Que hasta el momento no lo ha hecho, que carambas; por lo menos eso me parece a mí.
En fin. No tengo nada interesante que decir, pero igual opino. Cuando se sienta mejor, háblenos de Álex, de Verónica, de los góticos, de los argentinos, de Madrid, que sé yo; de lo que se le antoje. Que igual nos lo leeremos - y si, me atrevo a generalizar-. Yo lo haré con todo el gusto del planeta. Es lo mínimo que puedo hacer.
Ríanse si quieren; yo voy totalmente en serio.
Por última vez: ánimo, ánimo. A lo mejor si me repito, ayudo.

25 Octubre 2007 | 08:43 PM

AnonimiA

AnonimiA dijo

¡Hola Álvaro!

Desde que conocí tu blog, sigo aquí clavadita a la red esperando como todos cualquier cosa que decidas ponernos…así somos nos lo tragaremos todo a cucharadas grandes.

Bueno, como veo que la opinión es mayoritaria…-¡Oh no te vayas! ¡No te vayas!- Yo voy a decir algo en tu defensa. –Haz lo que te de la gana, si no quieres escribir pues no lo hagas, que igual unas vacaciones por depresión o por lo que sea es lo que estas necesitando-

¿Deprimido? Lo que no entiendo es como sigues vivo. Por Dios, ¡un año hablando solamente de tu novela! ¿Has probado a ver que tal arde y dejarte de mariconadas de papiroflexia? (Con una copia, claro). Pégale fuego, sal por ahí, emborráchate, echa un quiqui, olvídate de todos nosotros y de tu novela…

Hay una frase por ahí que me digo muy a menudo: NO TE PREOCUPES, OCÚPATE.

¿Has hecho los deberes? Has escrito la novela, no estás descuidando las gestiones para que te la publiquen, pues ya está, punto pelota. A vivir que son dos días, preocuparte, deprimirte no va acelerar el proceso de publicación. Lo único que conseguirás es gastar esas energías tan valiosas que necesitas para escribir más y otras cosas.

En fin, ya ves que listos somos todos cuando se trata de la vida de los demás.

Un saludo y hagas lo que hagas que te vaya bien. He disfrutado muchísimo con tus lecturas.
De todas formas seguiré ojeando tu página, por si las moscas.

Hasta pronto

25 Octubre 2007 | 11:32 PM

Azaroa

Azaroa dijo

Juas, está visto que para conseguir comentarios hay que colgar post de "mímenme, estoy triste" :P.

Pueeeeeeeeeeees, ya sabes que yo quiero que acabes el test, que lo cuelgues, y de paso que me mandes el PDF con la novela (si cuela, cuela xD), pero si un día de éstos te apetece actualizar (seguuuuuuro xD) y no sabes sobre qué... pues a mi me molan las entradas en las que hablas de nahuales, de la religión, de licántropos y de esas movidas (si, soy freaky hasta la muerte...)

También podías colgar esos relatillos colaterales que habías escrito, sobre disertaciones Alexianas en el Phobia.

Y, por último.. yo cuando me deprimo, como helado de dulce de leche (o chocolate con aún más chocolate en virutitas) mientras veo alguna película de poco pensar, como Pretty Woman (no me fusiléis) o Dirty Dancing xD. Incluso he llegado a hacerlo con Grease...

Aunque dudo que a tí eso te sirva de algo.

Un besote, y sigo esperando... ya que no tengo fe en dios, ni en la virgen, ni en los políticos, la humanidad.. ni siquiera en mí misma... al menos tengo fe en que un día tu novela vea la luz. Preferiblemente la de mi flexo :p.

26 Octubre 2007 | 01:19 AM

Azaroa

Azaroa dijo

Acabo de leer tu comentario en mi blog... y para chafarte un poco más te digo que estoy deseando leer esos 8 relatos...

¡¡¡ASÍ QUE PONTE LAS PILAS Y DÉJATE DE PARONES!!!

(te lo digo con todo el cariño del mundo ;) )

26 Octubre 2007 | 01:23 AM

chipitadechiapas

chipitadechiapas dijo

¡Bienvenido a la ONG Depresivos Sin Fronteras!

Un día de estos montamos una fiesta y compartimos paroxetinas y escitaloprames. También habrá alcohol, ¡faltaría más! En medio de la sala, haremos una hoguera para quemar tu libro (siguiendo el consejo de AnonimiA), y también mis zapatillas de Snoopy, que ya van oliendo mal.

Te he encontrado hace poco y no me veo con la autoridad suficiente para pedirte que te quedes (¡hay que joderse!). Tómate un respiro si lo necesitas. De todas formas, si no tienes ganas de escribir nuevos posts, siempre puedes seguir autocomentándote :-)

Besos y gracias por tu visita. Es un halago lo que me dices.

28 Octubre 2007 | 02:48 AM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Saludos a todos.

A Darthz: no lo dejo. Me tomo un respiro y medito qué subiré cuando tenga algún sentido seguir subiendo algo. Se lo comenté a un lector por privado: la expectación tiene un límite.

Un ejemplo: pongamos que tenemos a un chaval viendo una peli de sustos en la que salen zombies. La compañera del prota de la peli, una rubia tonta, se acerca a una puerta. Suena la banda sonora chirriante que nos avisa de que va a pasar algo terrible: una entidad ominosa va a aparecer y le va a arrancar la cabeza. La rubia tonta se sigue aproximando a la puerta. La música llega al cenit y se queda en un sonido expectante. Pasa un minuto. Pasan dos. Pasan tres. La rubia abre la puerta.

Tras la puerta no hay nada.

La expectación aguanta un tiempo. No más. Podemos esperar un rato a que a la rubia le arranquen la cabeza. Pero sólo un rato. Luego nos aburrimos, bostezamos y si el zombie aparece después no nos da ningún susto sino risa. Cuando llegamos a la culminación, empezamos a caer. Quiero decir con esto que no puedo seguir abriendo ganas de leer la novela si la novela no está detrás de la puerta, porque el espectador se aburre. Una vez que pasamos el momento culminante, caemos en la incredulidad. He recibido correos de lectores que dudan de que mi novela exista. Eso me preocupa. Y MUCHÍSIMO. En realidad bastaría con leer todos los archivos para ver que es imposible que no exista algo que me sé de memoria y de lo que llevo hablando un año, pero la gente no se lee los archivos, con lo fácil que es pinchar sobre el cubo de la basura de la derecha del margen.

Y por eso me tomo unas vacaciones. Seguir, seguiré. Cuándo, no lo sé. Estoy muy cansado. No sabéis cuánto.

A Serendipity: sí, denegada. Si a alguien se le ocurre una idea mágica de con qué actualizar en un blog sobre una novela que aún no va a salir a la venta y que no habéis leído, estoy dispuesto a oírla.

A Ausente: ¿Me está volviendo loco? Me ha vuelto loco ya. Y no, no es escritor alguien que tiene unos cuantos lectores pendientes. Por esa regla de tres, cualquiera que escribe en un blog que visitan sus amiguetes cotillas también lo sería.

No sé qué decirte, Ausente. Siempre estás “presente” cuando la noria baja. Gracias por comentar.

A Pangeah: Vaya. Realmente has hecho los deberes y te has leído el archivo entero, ¿eh? Admirable. Muchos como tú necesitaría. El problema está en que todo lo que nombras está ya hablado y abocetado en posts. No me voy a repetir, que bastante me repito ya. Y si sigo rascando, os sacudo a spoilers. Y eso sí que no tiene sentido. Para eso, subo la novela entera en pdf a internet y a la mierda con todo. Asco de mercado.

A AnonimiA: gracias por la comprensión. Me entran muchos deseos de hacer una falla con la novela. Y eso que aún, aunque os parezca increíble, después de cien lecturas... la quiero. La sigo queriendo. Y quiero que la leáis. No es sólo por librarme de ella y escribir otras cosas. Es que pienso que a alguien le puede gustar. Sencillamente.
Tu consejo es muy sabio. Los sabios consejos ya sabes dónde suelen acabar... No creo que pueda darle el carpetazo a todo y salir a emborracharme hasta que tenga esto finiquitado. Realmente no tengo ganas de hacer nada... Toqué fondo hace un tiempo, y desde entonces me rebozo en el fango. Digo yo que dentro de un mes, o de dos días, o de lo que sea, espabilaré. Ahora no. No tengo ganas.

A Azaroa: llegué hasta a escribir el correo en el que te enviaba el pdf. Lo escribí y lo guardé en la bandeja. Porque no es justo. No lo es para los demás lectores de la bitácora, que también quieren leerla. No lo es para mí, porque no debería hacerlo. No lo es para ti, porque te estaría utilizando. Esto es como una droga: cada vez que me hundo, quiero que se lea el libro alguien desconocido para que me diga qué le parece. Por obra y gracia del contagio, yo me vuelvo a emocionar, a poner las pilas y me entran de nuevo ganas de escribir. Pero no funciona así. Cada vez las dosis que necesito son más altas. Más lectores. Tengo que salir de esto solito, sin palmadas en la espalda.

Y sé perfectamente que al minuto en el que tenga la fecha en que la novela estará en las tiendas, me agarraré la mayor cogorza de mi puta vida, llamaré por teléfono a toda la gente a la que ahora no respondo y me reiré del litio.

Ahora no. Me conformo con levantarme cada mañana, que ya cuesta lo suyo.

Respecto a los relatos colaterales, es que ahora carece de sentido. No conocéis a los personajes. No os los voy a presentar por aquí. No quiero que los conozcáis en un relato. Y las leyendas de lobos... seguirían un estilo legendario. Ya sabes. También pueden engañar al lector. Yo no escribo en novela como escribo por aquí, evidentemente, ni escribo como serían las leyendas. No quiero crear falsas expectativas. Ni siquiera quiero crear expectativas. Las expectativas decepcionan, siempre. Yo qué sé. Todo es abulia.

Yo también zampo helados ante la tele. Aunque prefiero las palomitas. Y mis películas para no pensar son, sin lugar a dudas, Star Wars (la trilogía clásica, EVIDENTEMENTE), Indiana Jones y Regreso al Futuro. También me trago series chorras enteras en momentos de depresión. Mucho manga y mucha mierda de la que te ayuda a desconectar: Caballeros del Zodiaco, Dragon Ball, Campeones, Ranma... Eso es matar el tiempo. Ah, y hacer solitarios chinos, mahjongs. También ayuda a mantener los niveles de serotonina, norepinefrina y dopamina saludablemente bajos.

A Chipita: ¡Ajajá!!! Eso va con truco. ¡Esos antidepresivos se pueden tomar con alcohol! Vaya mierda de fiesta, sin efectos secundarios ni ataques de esquizofrenia... Mejor un coctelito de litio con psilocybe para acabar viendo grandes bolas de luz azul que te envuelven y te congelan los miembros, yum...

Me seguiré autocomentando en este post sólo si me siguen comentando, claro. Soy un chaval educado y les digo hola a los que entran.

Espero que haya pronto noticias. Y de las buenas.

Porque estoy hasta la polla. Francamente.

28 Octubre 2007 | 05:05 PM

chipitadechiapas

chipitadechiapas dijo

> Realmente no tengo ganas de hacer nada... Toqué fondo hace un tiempo, y desde entonces me rebozo en el fango. Digo yo que dentro de un mes, o de dos días, o de lo que sea, espabilaré. Ahora no. No tengo ganas.

Sé lo que es eso. Y aunque a ti no te sirva de nada que yo lo sepa, considérate un poco afortunado, al menos, durante este instante de empatía virtual pura y dura.

Un besote!

28 Octubre 2007 | 07:53 PM

Doctor

Doctor dijo

Sería una tragedia de proporciones homéricas que no volvieras a postear. Se me ocurren al menos ochenta o noventa mil temas distintos que serían útiles para seguir publicando en tu blog sin repetirte más que un episodio del Equipo A... :)

Ya sabes que te debo la crítica de tu libro, y aunque hordas de fanáticas religiosas se apoderen de mi, que no de mi alma irredenta... :)

Saludos

4 Noviembre 2007 | 12:32 AM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Yo volveré a postear. Y espero que dentro de muy poco. Lo que es una tragedia de proporciones homéricas es que sólo haya nueve personas que protesten por el cierre temporal de la bitácora.

¡¡¡HIJOS DE PUTA, QUE ESTAMOS EN TRESCIENTAS VISITAS DIARIAS, HOSTIA!!! ¿Sólo nueve personas me echan de menos? Me cago en la hostia. Esto no ayuda a salir de la depresión, ¿eh?

Volveré como el turrón, y espero que antes de navidad. Estoy cargando baterías.

Y... y releyendo Politeísmos. Otra vez. Con harto dolor de mi corazón. NO SOY CAPAZ DE DEJARLO hasta que esté en las tiendas. He cazado una errata, incluso...

Doctor, no se me olvida. Su crítica ha de ser la más hija de puta de la blogosfera, pero con amor. Rifaré un ejemplar firmado para el que me haga la crítica más dulce y la más cabrona. Y el segundo lleva su nombre...

Saludos.

4 Noviembre 2007 | 03:40 AM

Doctor

Doctor dijo

Álvaro, no dudes que te escribiré la crítica más apasionadamente amorosa y cabrona de todos los tiempos... hasta escribirán libros y más libros sobre mi crítica, querrán comprar aún más tu libro... y nos daremos de hostias (ficticias, que esto es marketing para vender más) en el Fnac a ver quien firma más libros... :)

Y yo aprovecharé para hablar de mis libros, los que no se escriben con el nombre malévolo de Doctor... :)

5 Noviembre 2007 | 08:46 PM

el íbice

el íbice dijo

ánimo

6 Noviembre 2007 | 10:10 AM

Anómico

Anómico dijo

"Rifaré un ejemplar firmado para el que me haga la crítica más dulce y la más cabrona"

¿En serio rifarás un libro para la crítica más cabrona? Entonces será una rifa entre uno solo, porque la crítica mas cabrona/dulce solo puede ser una. En este universo. Y la mayoría de los paralelos. En los que esperan tu libro con casi tanta ansia como yo.

12 Noviembre 2007 | 05:48 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Bienvenido al faro, Anómico. Llegas en mal momento, pero estoy "gestionando" mi próxima reaparición. Vamos, que estoy pensando de qué coño escribir varios posts para tener guardados en la recámara y luego actualizar con velocidad y alegría.

No he acabado de entender entre quién será la rifa "de uno solo". ¿Sólo puede ser una la crítica más dulce y cabrona? ¿De quién? ¿Del Doctor? ¿Mía? xDDD La mía será BRUTAL, os lo garantizo. Después de subir tropecientas elogiosas, en las cuales os presentaré a mi alter-ego Pedantón Cursilés (bajo este hábil pseudónimo escribiré una crítica relamida y pomposa diciendo que es un libro que supondrá "el quiebre de la sociedad occidental" y otras estupideces dignas de la portada de una novela de Dan Brown) redactaré desde el nick Su Hermano Gemelo Malvado (el de Pedantón Cursilés) una auténtica salvajada antipoliteísta, que pondrá mi obra a caldo y A LO BESTIA. Porque nadie mejor que yo conoce sus fallos.

Anómico... Me trae viejos recuerdos ese nick. De uno de los lectores más antiguos de la bitácora, que desapareció ya. Tal vez del más antiguo.

Saludos.

Ah, y tu mail sí importa xD ¿Cómo quieres que te avise si no cuando esté a la venta? xDD

12 Noviembre 2007 | 06:59 PM

Anómico

Anómico dijo

Estaré atento. Al acecho. Saltaré sobre tu libro cual fiera hambrienta. No podrás esconderlo, aunque lo intentes. He desplegado mi red de espías entre las librerías, tus conocidos y todo tugurio de mala muerte por el que te pudieras dejar caer. Mío, mío, ¡será mío!

¿Una rifa entre la crítica MÁS mordaz? Por definición supongo que el rango de "crítica más mordaz" solo puede corresponder a una, una entre las miles que te hagan. Y entonces una rifa entre un solo participante va a andar algo escasa de emoción, ¿no crees?

12 Noviembre 2007 | 07:17 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

JEJAJAJAJAJAJAJA Chapeau. Cien latigazos para mí por fallo BRUTAL de expresión xDDDDDD Esto es como ser "más mayor" que otra persona o "bajar abajo".

Qué coño. Doscientos latigazos mínimo, que se supone que yo me dedico a darle a la tecla... Vas bien cazando gazapos; espero que encuentres en la novela alguno para esas maravillosas segundas, terceras y vigésimas ediciones que todos sabemos que se harán, corregidas y aumentadas.

Salud.

12 Noviembre 2007 | 07:32 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Y he decidido, además, fruto de esta burrería que he cometido, que lo que haré será un CONCURSO con premio de dos ejemplares firmados; uno para el crítico más mordaz y otro para el más amoroso, como los osos. Y a los felices ganadores les rifaré el ejemplar con mucha emoción. Tanta, que siempre ganarán la rifa contra sí mismos.

12 Noviembre 2007 | 07:36 PM

The Watcher

The Watcher dijo

Si es que no son horas...

13 Noviembre 2007 | 12:37 PM

Azaroa

Azaroa dijo

I miss U...

13 Noviembre 2007 | 02:15 PM

Artic Guardian

Artic Guardian dijo

Naira, me he sentido herido en mi orgullo. ¿Cómo que la crítica más mordaz lleva aparentemente el nombre del Doctor? Yo, que he sido el único crítico que has tenido y ya te olvidas de mí...pero juro que me haré respetar como el crítico más cabrón de este blog. Y me haré con ese ejemplar que dices que darás al autor de la crítica más mordaz. Que en realidad debería ser mío ya, por decreto.

Saludos de un gato cabreado

13 Noviembre 2007 | 08:09 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

A Azaroa: Snif... Pronto, ESPERO, volveremos. Y con más energía que antes.

Al gato cabreado: No eres el único crítico, y menos eres EL crítico negativo. De hecho, el título de Mi Crítico Negativo se lo ha llevado el ornitorrinco, de momento. Ya conté por qué frase se lo llevó en el post de las pedanteorías para una literatura fantástica, que ahora no me apetece enlazar.

Habrá una dura competición por el ejemplar mordaz. Quedan excluidas de las bases las críticas que caigan en el insulto y la descalificación, a no ser que el insulto y la descalificación tengan gracia y me hagan reír. Exijo humor en la crítica mordaz o no va a concurso.

A estrujarse las neuronas.

13 Noviembre 2007 | 11:55 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Bah, lo enlazo. Por aquello de si entra alguien nuevo, que no piense que la bitácora entera es autoflagelamiento.

Post de Pedanteorías para una literatura fantástica.

Pues eso.

13 Noviembre 2007 | 11:58 PM

chipitadechiapas

chipitadechiapas dijo

El libro ganador para la crítica amorosa lo ganaré yo. Te lo aseguro :)

14 Noviembre 2007 | 11:36 AM

Artic Guardian

Artic Guardian dijo

Lo que tú digas, pero sabes de sobra que el verdadero troll, el único e inigualable, aquel que consigue criticar todo dando argumentos aunque parece que en realidad no los da, soy yo. Además, eso de crítico negativo suena mal, yo soy EL CRÍTICO, en mayúsculas. Ya lo verás ya.

Saludos de un gato con ganas de criticar

14 Noviembre 2007 | 05:25 PM

Pangeah

Pangeah dijo

Sasquatch, ya estuvo que no me ganaré ningún ejemplar firmado. Con lo que me emocionan a mí estas cosas, jo. Y no puede haber un, no sé, ¿ejemplar de consolación para la más Fan Histérica y Avientacalzones, para la mejor representante del fangirlismo? ¿Con peluchito estrujable de Álex incluido? (¿O ése va a venir en todas las ediciones?)

Así es señores. Es lo que pensaron. Soy una FLOO-DERRRRR.

15 Noviembre 2007 | 05:39 AM

Azaroa

Azaroa dijo

T_T

quiero leer tu novelaaaaa

me estoy haciendo tantas expectativas que al final tengo miedo de que me decepcione :P

(es broma, es broooooooma)

Ya podías empezar a actualizar otra vez... o hacer una cacerolada en la editorial, yo que se!

17 Noviembre 2007 | 01:16 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

A Pangeah: prometo enviarte al correo un escaneado de mi firma con dedicatoria personal para que lo imprimas en papel de pegatina y lo pegues al libro si no ganas ninguno de los no-premios.

A Azaroa: ¿por qué crees que he dejado de postear? JUSTO POR ESO. Es mi mayor miedo. No cumplir las expectativas. Llevo un año creando expectativas. Mis lectores tienen una idea de lo que van a encontrar. Algunos puede que se hayan montado su propia historia, su propia paja mental, que posiblemente les gustará ya más que lo que se van a encontrar. Cuando se crean expectativas tanto tiempo, siempre se decepciona. Siempre.

Eso me aterra.

Pero no es culpa mía. Si las cosas funcionaran de otro modo, yo habría hecho publicidad unos meses, la novela ya habría salido a la venta y todos podríamos hablar de ella.

No depende de mí. Ojalá lo hiciera.

Créeme si te digo que estoy deseando volver a actualizar. Digamos que... estoy esperando la señal de salida.

Todo muy críptico, ¿eh? Espero poder dejar de ser críptico pronto.

17 Noviembre 2007 | 02:37 PM

Pangeah

Pangeah dijo

¿¿Eh?? ¿¿En serio?? No, entonces ya no quiero xDDD Lo decía de coña por que no me siento capaz de hacer una crítica muy cruel o muy dulce; soy de medias tintas. Pero de qué la haré, la haré, que no le quepa duda, señor Naira. Tendré que echarle ganas. Y si no gano, pues no gano, la única que se moriría de decepción sería yo.

Aunque claro que no le voy a hacer ascos a una dedicatoria personalizada suya, que carambas xDDD *sonrojo*

(Errr...Lo decía en serio, ¿no? Ah, no me sorprendería que no fuera así. Paleta.)

Como sea, me está entrando una duda terrorífica; ¿Qué va a pasar con éste blog, que fue creado únicamente para hacerle publicidad a Politeísmos, cuando finalmente la novela esté a la venta? ¿Se va a ir a pique? Espero que no, sinceramente. Recuerdo haber leído algo sobre unos relatos aparte que iba a colgar aquí. Me aferro a eso, por lo menos. (Aunque me imagino que cuando suba la noria tendremos uno de esos post kilométricos que tanto nos gustan)

Dioses, lo dejo ya xDDD desde aquí le envió buenas vibras karmáticas, señor Naira. ¡Se cuida y se porta mal!

19 Noviembre 2007 | 01:55 AM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Pierde cuidado, Pangeah. Cuando la novela esté a la venta, hablaré de todo lo que no he dicho sobre ella por motivos de spoiler. Y cuando ya no tenga nada que decir de la novela... será porque esté escribiendo otra.

Y os hablaré de ella.

Off-topic: estoy HASTA LA POLLA de esperar.

Noticias, claro.

19 Noviembre 2007 | 07:25 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

:P Y claro que decía en serio lo del escaneado. Mira tú que me cuesta xDDD

19 Noviembre 2007 | 07:32 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Puedes elegirlo con manchas de café del autor o sin ellas...

19 Noviembre 2007 | 07:32 PM

Pangeah

Pangeah dijo

Con manchas de café en una fotocopia mal sacada y arrugada y rota de la primera página de Politeísmos, por supuesto xD

19 Noviembre 2007 | 09:39 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Diossss.... No sabéis cuánto echo de menos esto. La jodida bitácora. Que sí, que la odiaba. Pero estoy deseando volver a escribir, joder...

¿Y por qué no lo hago?

Porque sigo sin tener nada que contar.

Sin novedades en el frente. Vamos, hay novedades cada día. Pero son contradictorias y estoy cogido por los huevos. Para según qué cosas hay que ser discretos. Aunque me joda. Y no tenéis ni idea de cuánto.

27 Noviembre 2007 | 11:05 PM

Pangeah

Pangeah dijo

Me gustaría poder decir algo muy pero muy impresionante y grande para ayudar, petro no se me ocurre nada, así que heme aquí flodeando o como sea que se escriba. Yo también extraño la bitácora, y mucho ;-; pero no se puede hacer nada. A lo mejor darle de patadas a la pared (o a los señores de la Editorial Misteriosa, dependiendo de qué lado del charco se encuentre uno).

Aquí seguimos, pues, aunque nadie sepa para qué =)

28 Noviembre 2007 | 07:52 PM

Stavrogin

Stavrogin dijo

Me alegro de que quede poco para tu regreso, Álvaro. Precisamente quería decirte que últimamente ando metido en fregaos sociolingüísticos. Cosas del "derecho de autor", ya sabes. Al final no sólo me opongo al llamado "copyright" sino que incluso cuestiono la propia idea de "autoría". El autor no existe. Frente a esa ridícula idea romántica de la "inspiración pura", en contra del cliché que ve en el texto-obra un hijo engendrado por el autor, pienso que nuestras palabritas no son más que un diminuto grano de arena en medio de una inmensa y compleja obra colectiva.

No hablo sólo de contextos, intertextualidad y estructuras sociolingüísticas. Eso sería demasiado obvio. Barthes, Derrida y Lacan hablaron de la "muerte del autor" desde una perspectiva exclusivamente lingüística. Para ellos, el llamado "autor" sería un simple efecto superficial de las estructuras lingüísticas del deseo (el inconsciente como lenguaje, según Lacan) o de la significación (no hay nada anterior al texto y todo texto depende para su significación de otros textos, según Derrida).

Siguiendo los planteamiento de T. S. Eliot, Derrida afirma que lo que llega del autor a los lectores no es otra cosa que lenguaje, y en el momento en que el autor escribe se difumina su yo en medio de las redes de las palabras. El autor se "colectiviza" cuando escribe, renuncia a sí mismo; cuanto más escribe, más lejos está su individualidad. Nunca hablamos a partir de cero sino mediatizados por lenguajes anteriores, en parte ajenos y en parte propios, incluso por sugerencias azarosas dadas por una palabra oída de pronto. El escritor se sitúa y se difumina en el murmullo de la preexistencia del lenguaje.

Frente a este logocentrismo, sin embargo, propongo recuperar la mucho más sutil descripción de Nietzsche, quien, no lo olvidemos, era ante todo un filólogo. En efecto, lo que Nietzsche no hubiera admitido del juego logocéntrico planteado por Lacan y Derrida es precisamente la anulación de toda esa dimensión que abre los textos (y la crítica de los mismos) a una voluntad de poder y de verdad, que es lo que en definitiva dota a cada texto-obra de su carácter singular, azaroso, irreversible y, en muchos casos, inexplicable. Para Nietzsche, en definitiva, tanto el texto como su interpretación quedan siempre abiertos a los juegos de poder y no encerrados entre las paredes aplastantes de los significantes.

Esa cosa llamada autor, en definitiva, no es más que un "sujeto" débil, estéril, plagiador y en cierto modo ficticio, que resulta construido y zarandeado y hablado por los efectos exclusivos de la voluntad de poder.

29 Noviembre 2007 | 02:30 PM

Darthz

Darthz dijo

Yo no creo que un escritor se difumine completamente cuando escribe, y su obra (a pesar del tópico) pase a ser de todos y no de él mismo. Claro, cuando uno escribe, sobre todo si su obra ve la luz; la obra pasa a ser del que posa sus ojos en él, pero sigue habiendo un motivo de autoría. No me gusta ese sentido globalizador medieval, donde el anonimato, recordemos, era en gran parte porque una gran masa de ignorancia gobernaba el mundo, porque era, precisamente, todo lo contrario a esta sociedad burguesa que hemos formado. Creo más en el espíritu romántico, donde se comienzan a recuperar las nacionalidades y nace ese "sentimiento" de autoría. Sí, la obra pasa a ser parte del mundo; y lo material al final es superfluo y se desvanece, pero coño, no quitemos méritos al señor que globalizó esa obra, si en el fondo se le reconoce y tiene nombre y tuvo vida. Sí, la obra pasa al mundo... pero no por ello deja de tener un padre, aunque sea un, cada vez más, lejano o evanescente padre.

29 Noviembre 2007 | 02:43 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Por partes xD

Primero, que me alegra enormemente que sigáis entrando aquí. Segundo, que estoy muriéndome de ganas de reabrir el chiringuito y tengo dos opciones:

1. Seguir hablando de lo divino y de lo humano y pasar de la novela de momento. (Sería saludable para mí)

2. Pediros un pelo de paciencia. Más.

Como no me decido, es posible que acabe subiendo una subnormalidad, como suelo hacer después de una ausencia prolongada, y luego otra semana sin colgar nada, y después un artículo sudado con sangre y chorreante de bilis, currado, de ésos que de cuando en cuando me da por hacer. Y otra vez el sufrimiento, el no tener de que hablar y de nuevo el cierre a cal y canto.

Señores.

Estoy que me subo por las paredes POR TODOS USTEDES. No por mí.

Mirad, yo he escrito otras novelas. Eran mierda, vale, pero nos sirven como ejemplo. La cuestión es que las tuve paradas durante meses, durante años, y eso no me quitaba la vida. Daba igual. El texto estaba hecho. Qué más daba cuándo saliera a la luz (felizmente, nunca, porque eran basura de la peor).

No estoy jodido yo, por mí, por mi novela, porque me estrangule que no esté en las tiendas. Mira tú el cambio que me va a suponer: mil euritos y a correr. No se escribe por dinero. No se escribe por fama. No se escribe por reconocimiento, ni por ego. Se escribe para alguien, para hacerle pasar un buen rato, o malo, o todo lo contrario. Para hacer sentir algo.

Lo que me destroza es tener a lectores esperando. Porque la espera es mala, malísima, crea expectativas, hace volar la imaginación, y cuando llega el modesto librito, ah, no es lo que uno pensaba, no es lo que uno quería, SÓLO-ES-UN-LIBRO, uno más, uno "de otro", porque el que el lector se construyó mientras aguardaba en la consulta del médico es suyo, es para él, es lo que él querría encontrar: le gusta más que el que llega. El monstruo que imaginas detrás de la puerta siempre es más grande y terrible que el que tienes delante y miras con tus ojitos.

Nunca subestimar al lector. Jamás.

Y... bueno, ya me conocéis un poquito. Soy un jodido ególatra, ahí, en lo alto de mi pedestal, en mi columna de estilita, mirándolo todo desde el cielo inmisericorde y poniendo una distancia ficticia de bululú con sus títeres. Ah, yo estoy arriba. Estoy muy arriba. Qué importa lo que los demás piensen de un libro mío. El Escritor Con Mayúsculas, se supone, está siempre por encima.

Pollas.

Lo malo que tienen las columnas es que su función es sujetar algo: el ego triste y flácido de un escritor que no es más que una persona miserable, llena de miedos y de dudas, como todos, y un poquito más, que un autor es neurótico por definición; si no, no escribiría: viviría. Lo malo que tienen los pedestales es que se está en constante equilibrio, que te puedes caer en cualquier momento y romperte en pedazos, que no se pone en peana algo duro sino algo frágil, para mantenerlo en un sitio y destacarlo. Lo malo que tienen las torres es que siempre estás de vigilancia aguardando que se produzca el ataque.

Lo malo que tienen los faros es que se está muy solo ahí arriba.

Permitidme que baje el tono, que esto no es más que un comentario, y la lírica hueca-prosa sonajero me toca la moral cuando no va enmarcada por saludables contrapuntos pedestres. Valle-Inclán, en el fondo (del vaso). Siempre.

Que me acojona que no os guste el libro, en profano. Que yo ya no lo miro con buenos ojos. Que es juvenil. Poca cosa. Que...

Que me cago en la hostia, me sigue gustando. ¿Que no es Alta Literatura? No soy yo quien tiene que juzgarlo. A pesar de todo, no TOCARÍA UNA COMA. Es fruto de otra época, de otra persona. Otra persona que también soy yo. Y a los dos minutos, me parece bueno, de nuevo. Me sigue dando cosas.

Pero sólo es un libro.

Y que dejo de escribir por aquí porque si sigo, empiezo a escupir toda la hiel que me estoy tragando.

Luego os contesto xDDDD

29 Noviembre 2007 | 08:51 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Agh. Me acabo de releer y me repugno en toda mi entrañable captatio benevolentiae de "soy una pobre personita que escribe, si no os gusta perdón, perdón (con la melodía del perro Tristón: Le han echado, / no le quieren / pobrecito, ¿qué va a hacer? / Sólo busca un amiguito / que lo sepa comprender)".

Puag. Espero sinceramente críticas bestiales; en ratos de noria ascendente me divierten.

Si no os gusta la novela me la suda. (¡¡OEOOOO!!! ¡Viva la ciclotimia! ¡Puede pasar de cero a cien kilómetros en doce segundos y medio, como el Rolls Royce Phantom de La última cruzada!)

Bue. Que nadie se va a morir si la novela os parece una mierda. A mí sí me gusta. Es suficiente. Y si no lo es, regresemos al Señor Plátano: "Si no importa, no importa; y si importa tampoco importa".

29 Noviembre 2007 | 10:19 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Eterno debate: A mi derecha en el ring, el autor de humo que se diluye en su lenguaje y su tradición textual, y oral, y sádico-anal y uro-genital freudiana, en los moldes de su cerebro, en la sintaxis predeterminada de su lengua, en el inconsciente colectivo, en el manoseo del lector y la intrepretación sobre sobre-interpretación y otras pijotadas de ésas que tanto me gustan.

A mi izquierda, el autor genio dando saltos románticos al borde del abismo como en el cuadro de Alenza (joder, qué fatuo ando hoy, pero deberíais conocer la referencia si os habéis empollado bien la bitácora).

¿Mi opción?

LA DELGADA LÍNEA.

SIEMPRE.

Plagiamos como cabrones, sin darnos cuenta. Me sale de las pelotas citar a Umberto Eco, right now, que es un tipo muy listo que hace unas novelitas muy entretenidas, a lo bestsellario pero en bien, en cínico y sin capulladas.

ATENCIÓN, ATENCIÓN, EL COMENTARIO VA A TENER UNA CITA DE TRES PÁGINAS: SIGAN LEYENDO BAJO SU PROPIA RESPONSABILIDAD:

"–Pim, los arquetipos no existen, sólo existe el cuerpo. Dentro de la barriguita todo es bonito, porque allí crecen los nenes, allí se mete, feliz, tu pajarito, y allí se junta la comida rica y buena, por eso son bonitas e importantes la caverna, la sima, el pasadizo, el subterráneo, incluso el laberinto, que está hecho como nuestras buenas y santas tripas, y cuando alguien debe inventar algo importante dice que procede de allí, porque también tú viniste de allí el día de tu nacimiento, y la fertilidad está siempre en un agujero, donde primero se macera algo y después, sorpresa, un chinito, un dátil, un baobab. Pero arriba es mejor que abajo, porque si te pones cabeza abajo se te sube la sangre a la cabeza, porque los pies apestan y el pelo no tanto, porque es mejor subirse a un árbol para coger los frutos que acabar bajo tierra engordando gusanos, porque es raro que te hagas daño dándote por arriba (tienes que estar en una buhardilla) y en cambio sueles hacértelo por abajo, al caer, y por eso lo alto es angélico y lo bajo diabólico. Pero como también es cierto lo que acabo de decirte sobre mi barriguita, las dos cosas son igualmente ciertas, es bonito lo bajo y lo interior, en un sentido, así como en el otro lo es lo alto y lo exterior, y aquí no cuenta el espíritu de Mercurio y la contradicción universal. El fuego te calienta y el frío te provoca una pulmonía, sobre todo si eres un sabio de hace cuatro mil años, de manera que el fuego tiene virtudes misteriosas, porque también te sirve para guisar un pollo. Pero el frío conserva ese mismo pollo, y el fuego, si lo tocas, te hace salir una ampolla así de grande, de manera que, si piensas en algo que se conserva desde hace milenios, como la sabiduría, tienes que situarla en una montaña, en lo alto (ya sabemos que es bueno), pero en una caverna (que también es buena) y en el frío eterno de las nieves tibetanas (que es buenísimo). Y, si te intriga el hecho de que la sabiduría venga de Oriente y no de los Alpes suizos, has de saber que es porque el cuerpo de tus antepasados, cada mañana, cuando se despertaba aún en la oscuridad, miraba al este esperando que saliese el sol y no lloviese, vaya país.

–Sí, mamá.

–Claro que sí, niño mío. El sol es bueno porque sienta bien al cuerpo, y porque tiene la buena costumbre de volver a aparecer cada día, por tanto es bueno todo lo que vuelve, y no lo que pasa y se marcha y si te he visto no me acuerdo. La manera más cómoda de regresar por donde se ha pasado ya, sin recorrer dos veces el mismo camino, consiste en moverse en círculo. Y, como el único animal que se aovilla en círculo es la serpiente, por eso hay tantos cultos y mitos de la serpiente, porque es difícil representar el regreso del sol enrollando un hipopótamo. Además, si tienes que hacer una ceremonia para invocar el sol, te conviene moverte en círculo, porque si te mueves en línea recta te alejas de casa y la ceremonia tendría que ser muy breve, sin contar que el círculo es la estructura más cómoda para un rito, y lo saben hasta los saltimbanquis que actúan en las playas porque en círculo todos ven al que está en el centro, mientras que, si toda una tribu se pusiese en línea recta como una hilera de soldados, los de más lejos no verían, y por eso el círculo y el movimiento rotatorio y el regreso cíclico son fundamentales en todo culto y en todo rito.

–Sí, mamá.

–Claro que sí. Y ahora pasemos a los números mágicos que tanto les gustan a tus autores. Uno eres tú que no eres dos, una es la cosita que tienes ahí, y una la que tengo aquí, una es la nariz y uno el corazón, de modo que ya ves cuántas cosas importantes son uno. Y dos son los ojos, las orejas, los agujeros de la nariz, mis senos y tus pelotas, las piernas, los brazos, las nalgas. Tres es más mágico que todos porque nuestro cuerpo lo ignora, no tenemos nada que sea tres cosas, y debería ser un número misteriosísimo, que atribuimos a Dios, dondequiera que vivamos. Pero si te paras a pensar, yo tengo una sola cosita y tú tienes una sola cosita, calla, y no hagas gracias, y si ponemos esas dos cositas juntas sale una nueva cosita y ya somos tres. Pero entonces, ¿se necesita un profesor universitario para descubrir que todos los pueblos tienen estructuras ternarias, trinidades y cosas por el estilo? Mira que las religiones no se hacían con ordenador, era toda gente bien, que follaba como es debido, y todas las estructuras trinitarias no son un misterio, son el relato de lo que haces tú, de lo que hacían ellos. Pero dos brazos y dos piernas dan cuatro, y así resulta que también cuatro es un número bonito, sobre todo si piensas que los animales tienen cuatro patas y que a cuatro patas se mueven los niños pequeños, como sabía la Esfinge. Del cinco ni que hablar, son los dedos de la mano, y con dos manos tienes ese otro número sagrado que es el diez, y por fuerza han de ser diez los mandamientos, porque, si fuesen doce, cuando el cura dice uno, dos, tres y muestra los dedos, al llegar a los dos últimos tendría que pedirle prestada la mano al sacristán. Ahora toma el cuerpo y cuenta todo lo que sobresale del tronco, con brazos, piernas, cabeza y pene, son seis, pero en el caso de la mujer son siete, por eso creo que tus autores nunca se han tomado en serio el seis, salvo como el doble del tres, porque sólo funciona para los machos, que no tienen ningún siete, y cuando ellos mandan prefieren verlo como un número sagrado, olvidando que también mis tetas sobresalen, pero paciencia. Ocho; –Dios mio, no tenemos ningún ocho… no, espera, si el brazo y la pierna no cuentan como uno sino como dos, porque ahí están el codo y la rodilla, tenemos ocho huesos grandes que se bambolean desde el tronco, y si les sumas este último tienes el nueve, que con la cabeza da diez. Pero sin alejarte del cuerpo puedes obtener todos los números que quieras, piensa en los agujeros.

–¿En los agujeros?

–Si, ¿cuántos agujeros tiene tu cuerpo?

–Pues… –me contaba–. Ojos narices orejas boca culo, suman ocho.

–¿Ves? Razón de más para que el ocho sea un número bonito. ¡Pero yo tengo nueve! Y con el noveno te traigo al mundo, ¡por eso el nueve es más divino que el ocho! ¿Quieres que te explique otras figuras que se reiteran? ¿Quieres la anatomía de esos menhires que tus autores no se cansan de nombrar? Estamos de pie durante el día y acostados de noche; también tu cosita, no, no me digas lo que hace de noche, el hecho es que trabaja derecha y descansa acostada. De modo que la postura vertical es vida, y está en relación con el sol, y los obeliscos se yerguen hacia arriba como los árboles, mientras que la postura horizontal y la noche son sueño y luego muerte, y todos adoran menhires, pirámides, columnas, mientras que nadie adora balcones y balaustradas. ¿Has oído hablar alguna vez de un culto arcaico de la barandilla sagrada? ¿Ves? Además, tampoco el cuerpo te lo permite, si adoras una piedra vertical, aunque seáis muchos podéis verla todos, pero si adoras algo horizontal sólo lo ven los que están en primera fila y los demás que empujen mientras gritan yo también, yo también, y no es un espectáculo muy apropiado para una ceremonia mágica…

–Pero los ríos…

–Los ríos, no se los adora porque sean horizontales, sino porque tienen agua, y no querrás que te explique la relación entre el agua y el cuerpo… En resumidas cuentas, estamos hechos así, con este cuerpo, todos, y por eso producimos los mismos símbolos a millones de kilómetros de distancia y necesariamente todo se parece, y ahora piensa que a las personas con algo en la cabeza el hornillo del alquimista, todo cerrado y caliente por dentro, les recuerda la barriga de la mamá que fabrica los nenes, sólo tus diabólicos ven a la Virgen que va a parir al niño y piensan que es una alusión al hornillo del alquimista. Así se han pasado miles de años buscando un mensaje, y todo estaba ahí, bastaba con que se miraran en el espejo."

El problema del romanticismo es que apesta, y el debate no deja de ser el neoclásico-romántico y los putos paradigmas de "copio porque demuestro que he leído y soy muy culto" frente a "no copio porque soy mazo de original y la musa se me ha cagado en la cabeza como una paloma". Ni lo uno ni lo otro. (Todo esto daría para jugosísimos posts: temedme, que yo reciclo).

Todos tenemos dos ojos, dos brazos, dos piernas. Todo lo que se nos ocurre, por fuerza, tiene que ser muy semejante. No hay tantas historias.

Lo que nos diferencia del vecino es la voz. Y ahí sí que creo en el romanticismo.

Y me he salido del tema. Mañana, más autoría de humo. Adelanto: internet ha roto el paradigma romántico. Aquí hay tradición oral por escrito. Aquí se plagia, se funde y refunde, surgen las leyendas urbanas en microsegundos y se extienden a lo largo y ancho del planeta. Se generan mitos en un minuto. Se escribe bajo nick. El autor desaparece.

Gracias al cielo. Que al mercado, señores, lo que le mola es que el autor ponga la jeta. Si tienes ambiciones escapistas a lo Salinger, no te comes un colín.

Saludos. Si es que alguien ha llegado hasta aquí. Me la fuma la estructura y el cuidado estilístico y que haya mantenido o no vuestra atención: no estoy en artículo, sino en comentario. Eso que me permite decir todo tipo de chorradas sin pensarlas, y con erratas. Tanta limpieza, joder. Tanto trabajo. Para qué.

29 Noviembre 2007 | 10:35 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Ah. Y bienvenido al faro de nuevo, Stav. Tras tan larga ausencia.

29 Noviembre 2007 | 10:43 PM

Stavrogin

Stavrogin dijo

Vaya, te envié el e-mail antes de leer tus comentarios. Error. Mi parrafada sobre la escritura coloquial, ahora, tras leer tus comentarios, sobra.

Estoy de acuerdo contigo. No soy freudiano. No creo en el psicoanálisis. Me aburre el logocentrismo. Detesto a Lacan. Saussure apesta. Pero Nietzsche era mucho más sutil cuando se mofaba de los románticos. No se escribe para nadie. No somos tan generosos. Se escribo por ego. Pero el ego sólo funciona si se domina a los demás, si hay posibilidad de imponerse a los otros. El Otro para el que escribes es el aplauso. No queremos enseñar, queremos ser sus maestros. Sólo.

Nadie puede dejar de participar de forma epidérmica, superficial, en el mundo. Nos creemos demasiado. No sabemos mirar a los sujetos humanos desde la noira, como pequeñas e insignificantes hormiguitas. Sólo pensamos en nosotros. En nuestros vaivenes. En nuestras ingenuas y trasnochadas angustias. En nuestra muerte. Y nos escandalizamos por ello. Pero hay que aprender a asumir un límite, sólo uno: la distancia insalvable entre el deseo y el Yo, entre nuestras ilusiones y la insignificancia de cada experiencia individual. Jugar con ese límite es lo que permite detener la noria o mantenerla con su interminable y fatigoso girar.

Me gusta Eco. Me gusta ese texto que has colgado. Pero ojo: es posmodernidad en estado puro. Romper el límite entre alta cultura y cultura popular, jugar entre el fandom y el mainstream, aspirar a la teta y la sopa, a medio camino entre la academia y la calle, es la definición exacta de posmodernidad estética. La posmodernidad no es el catedrático; eso es lo intelectual, la alta cultura, la academia, el dogma. La posmodernidad es el cómic underground, los graffitti avant-garde, la celebración alegre de diferencias, la ruptura de barreras conceptuales, la literatura de Eco. Según algunos, la lógica cultural del capitalismo tardío. Según otros, una cultura democrática.

PD: Darth, me gustó tu comentario. Pero no hablo de una vuelta a la Edad Media. Tampoco me identifico con ese ideal de la poesía árabe que tanto seduce a algunos islamistas (no tan tontos como creemos, por cierto). Hablo de cibersociedad, de obras colectivas, de hipernovelas anónimas. Álvaro sabe de lo que hablo; y estoy seguro de que nos dará su opinión al respecto en sus próximos artículos.

30 Noviembre 2007 | 11:54 AM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Y... NO.

Yo soy profundamente postmoderno (le pongo la t porque así lo pronuncio, deteniéndome en la dental como Humbert Humbert, arrastrando la ese como con asco, tragándomela con la oclusiva y escupiéndola después). Todos lo somos, aunque no lo seamos. Somos hijos de nuestro tiempo.

Pero la postmodernidad ya es académica. Y eso es lo que me toca los cojones. Ésa es la que me asquea, el hablar mucho para no decir nada. En el canon académico ya entra el mainstream, pero entra de portazo, enarbolándose como bandera. Es muy postmoderno, por ejemplo, citar Matrix en un artículo de crítica literaria -paso de pegaros el enlace-, y es muy académico, porque cae en la trampa estupenda de la cita orgullosa, del "Mira qué postmoderno soy, qué transgresor, cómo molo". Hablamos de niños pera de treinta y cinco, cuarenta añitos, que después de pasar el cepillo a toda la cátedra entera se han metido el palo de la escoba por el culo y se sienten muy rompedores cuando no han mamado en su puta vida de la realidad de la masa. No me explico porque he dormido cuatro horas, como es costumbre en mi persona, pero creo que hay una diferencia vital entre hablar normal y corriente de las cosas que te puedan gustar, que fuiste a verlas al cine sin pretensiones, para pasar un rato (Matrix, por ejemplo) y vender una cosa de mainstream como si hubieras descubierto la pólvora, y dándote importancia, y diciendo: "mira qué postmoderno es traer esto a colación y relacionarlo con el Quijote".

No me expliqué, sin duda. Tengo que dormir más, joder. Me va a acabar dando un colapso nervioso.

Respecto al ego, claro. Y no, también. No se escribe sólo por ego. Claro que te gusta saber que tu mierda ha agradado a alguien, pero si no lo averiguas jamás no importa. Ése es el pacto tácito de un libro. A mí me cambia la vida un libro y no voy corriendo a decírselo al autor (porque no tengo tablero de ouija). Pero pienso de antemano que ese señor ya me ha contado, ya ha escrito para mí, sólo para mí, porque me ha dicho algo A MÍ. Y qué cosa más natural que intentar hacer lo mismo. No es generosidad; es obsesión, es hígado, corazón, intestinos. Tienes una historia dentro y quieres que los demás participen de ella.

Respecto a hipernovelas varias y futuros proyectos, no voy a hablar de ellas en la bitácora hasta que le dé la patada a Politeísmos. Y hasta que me ponga a escribir. Primero piensas una idea. Luego la pones en práctica. Después la corrijes y la dejas macerar. En ese momento, y no antes, la publicitas, hablas de ella. Por último, la pones a disposición del lector.

Ahora no estoy escribiendo nada. Estoy meditando lo siguiente que voy a escribir. Si estoy en el primer peldaño de la escalera no abro la puerta.

Aún estamos en Politeísmos. Para mi desgracia...

(Y no, no fue un error pegarme la parrafada de la escritura coloquial, porque he encontrado tu nuevo blog gracias a la maravillosa herramienta de búsqueda llamada google. Pero intuyo que aún no me quieres por ahí dejando mi huella y diciendo mis tonterías de siempre, ya que no me has pasado el enlace, y uno es discreto y respetuoso para estas cosas. Para las demás, no).

Un saludo, Stav.

30 Noviembre 2007 | 05:12 PM

eNoyx

eNoyx dijo

Supongo que el comentario de un anónimo determinado* no debe afectar mucho a tu estado, pero bueno, así una de esas 300 diarias (que acompañaron a Leónidas) emerge de la sombra**. Gota a gota se hace el río, ¿no?

Seré sincero, no he leído el archivo, pero lo pienso ir haciendo. Sólo he leído la entrada de la jehoveña, pero me ha cautivado. Espero poder tener Politeísmos entre mis manos pronto ^^

--
* El anónimo indeterminado es uno de los autores más creadores de todos los tiempos.
** Decir sombras implica decir luces.

30 Noviembre 2007 | 07:35 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Apuntado quedas, y bienvenido al faro. Antes que leerte el archivo completo, te recomiendo "Mis mejores post(uras)". Margen derecho, arriba. Los muñecos que follan. Te conducirán a los que yo considero los mejores artículos de la bitácora, menos uno que todavía no he añadido. Es mi criterio, que es nefasto, como todo. Bucea tú mismo...

Salud.

30 Noviembre 2007 | 07:42 PM

Darthz

Darthz dijo

Vaya, estoy en la facultad y me duele la cabeza; pero me lo he leído todo. TODO. Y me ha gustado mucho la "CITA", Álvaro.

Resulta que andamos estudiando y hablando mucho de todo esto en Introducción a la literatura española, aunque ya andemos por la ilustración. Oh... todo este genial debate creo que daría para hacer un buen artículo, Al, y mira, ya tienes más cosas de las que escribir. xD

No me hables de fricativas y oclusivas... agr! Aún estoy en proceso de asimilización y ando aprendiendo todo ello en fonética, pero despacito... que acabo de empezar (¿nunca os pareció paradójica esta expresión?).

Vale, Stav, seguimos leyéndonos pues.

Y me ha gustado mucho el tema de la globlalizadora Internet y su eclipsadora luz, su luz de anonimato a la vez que de omnipotencia. Estoy muy de acuerdo, y en cierto modo -siempre lo digo- es una de las cosas por las que odio haber nacido en este siglo que yo llamo el "antiarte". Porque todo está cada vez más sistematizado y mecanizado, y todo es un número y algo comercial y apestoso... No... por suerte, todo no. Pero vamos en camino. Y me causa asco.

Una sonrisa.

30 Noviembre 2007 | 07:43 PM

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Autor del limes; siempre en la delgada línea entre la alta literatura y el pulp. Decidió, en medio de un delirio provocado por las drogas, que iba a ser el único escritor que contara historias fantásticas haciendo uso de todos los recursos sublimes y exquisitos de la Literatura Con Mayúsculas —habría tenido mucho más éxito al contrario, narrando gafapastadas en un estilo mediocre y bestsellario—. Cuando tomó tal camino único y propio y resolvió abrirlo a dentelladas, seguramente aún no había leído a Cortázar o, si lo hizo —otorguémosle el beneficio de la duda—, consideró que el maestro no se mojaba lo bastante, que no hundía los puños en el fango de la fantasía más salchichera y cutre para bruñirla en la cochura a fuego lento de su prosa preciosista y convertirla en una porcelana chinesca. Álvaro Naira es un fracasado por elección, lo cual es todavía más triste que ser un pelagatos a secas: escribió una novela, una editorial se la aceptó pero le ofreció un contrato leonino, así que se sintió ultrajado en su delicadísimo ego y la sacó en Lulú, donde nadie la lee, ni la compra ni nada, lo cual le satisface plenamente. Actualmente se encuentra en retiro espiritual en una cueva del Tíbet, con la única compañía de un ejemplar de las Psicomagias de Jodorowsky —al que no soporta— y ortigas como desayuno, comida y cena. Fruto de tales ejercicios ascéticos, ha parido un segundo libro, entre exclamaciones de eureka y albricias. Espera fervientemente que éste tenga tanta repercusión como el anterior; para ello, ha puesto todos los medios a su alcance y ni siquiera lo ha autoeditado ni sacado de su disco duro para que haga la ronda entre los amiguetes. Antes mostraba su desprecio por la literatura intelectual y el realismo en un hábil juego intertextual —ya que éstos son los géneros que más le satisfacen desde siempre—, y se presentaba como tocapelotas y cínico. En realidad no era más que un niñato un pelo irónico y corrosivo: téngase en cuenta que la ironía es una de las bellas artes; el cinismo una enfermedad terminal. Hoy en día, a tenor de la experiencia que ha ganado y de lo mucho que detesta a la especie humana —desprecio que, bien entendido, comienza por uno mismo— se puede considerar, sin temor a equivocarse, un auténtico cínico. O un enfermo terminal: ustedes deciden.








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