La Coctelera


23 Junio 2007

Politeísmos Original Soundtrack © II. (Contiene detalles superficiales de trama y argumento y un montón de mentiras: sigan leyendo bajo su propia responsabilidad. Y fíense de mí, que no les voy a reventar mi novela).

Ha sucedido lo impensable: me han enlazado desde Historias, blog que se dedica a recopilar las pajas mentales varias que pululan en la coctelera, el mejor servidor de bitácoras de la red —porque estoy yo en él—. Me ha hecho mucha ilusión, he dado palmas con las orejas, me he preguntado qué extraordinario motivo les habrá llevado a enlazarme y, finalmente, he descubierto el misterio de por qué habían ascendido de manera anormal las largas visitas (de un segundo de permanencia en la página). Entráis desde ahí.

Pues bienvenidos al faro, si es que os da tiempo a leer esta línea.

¿Y a vosotros, oh lectores habituales, esto qué coño os importa?

Pues mucho. Porque al enlazarme, el individuo en cuestión ha destacado un detalle de mi novela que no carece de gracia, pero que crea un pelo de mala imagen. Cosas del marketing; aquí estoy yo para arreglarlo.

Se ha zampado toda la bitácora —gracias, qué paciencia— y ha definido Politeísmos parafraseando un post muy antiguo:


Crítica literaria, reseñas, escrituras, fricadas, siniestreces, gotiqueces, literatura fantástica y destellos sobre "Politeísmos", su novela, inspirada en Los Panchos, Britney Spears y "los temas más cañeros de Chenoa".

¡Pero Al! —diréis— ¡Tú molas! ¡Tú no escuchas a Chenoa! ¡Tú eres gótico (y de Carabanchel)!

1. No soy gótico. (Venga, gritadlo. Sé que lo estáis deseando: “Soy tan gótico que... NIEGO SER GÓTICO”).
2. No escucho a Chenoa. Tampoco a Los Panchos ni a Britney Spears. De hecho, ni siquiera estoy muy seguro de quiénes son Los Panchos...

La definición fue extraída del primer post de banda sonora, en que me reía un poco del personal antes de dar una lista de OSCURIDADES terribles, PAIN & SUFFERING vario y otras automutilaciones a la carta. Porque, como sabéis los pocos que me leáis desde el principio y hagáis los deberes, en mi novela hay góticos y la he escrito con siniestreo del bueno, siniestreo del malo y cosas que ni de lejos son siniestreo. Básicamente.

De no ser por el blog de Historias jamás se me habría ocurrido poner aquí otro post de banda sonora, que a nadie le interesa. Pero estoy hasta los cojones de leeros la mente: ¿yo qué huevos sé lo que os interesa o no?

Os recomendaría que antes de seguir leyendo os tragarais la primera parte de este post, que por algo me he matado a subir todas las canciones y actualizar los vídeos que se habían caído y seguían por ahí, pero no vais a hacerlo.

Así que os voy a explicar un poco cómo escribo yo.

Yo escribo mucho en el metro. En la ducha. Por la calle. En el parque. Sacando a mis perros a correr. Escribo con música a toda potencia en los oídos. Escribo sin ordenador, sin papel ni boli. Escribo con la cabeza.

Cuando una canción me sugiere una escena, la escucho de nuevo. Vuelvo a ponerla. Recapacito la acción completa y me la cuento. La acoplo al ritmo de la música. La pienso y repienso, la actúo, la digo, hago los diálogos y pongo las voces —cuando volváis a ver a alguien hablando y gesticulando solo por la calle, no le interrumpáis: tal vez sea yo y esté creando una obra maestra—. Oigo la canción mil veces. Mejoro el texto mental con cada repetición. Desarrollo los pequeños detalles de la escena hasta que me la sé de memoria.

Por la noche, ante el ordenador, la escribo. Normalmente, en completo silencio.

Eso es lo que yo denomino “banda sonora”. Aquellas canciones que me sugirieron historias, que para mí están tan apegadas a escenas que veo la acción y a los personajes haciendo el cabra. Como si fueran videoclips.

Y ahora, vamos a jugar a un juego. Vamos, jugaré yo: vosotros me miráis.

Voy a seguiros contando con qué música escribí Politeísmos, pero sin hacer ningún spoiler; sin que os enteréis absolutamente de nada de lo que pasa en mi novela, y sin que os aburráis: lo más difícil.

[¿A que esta imagen es una putada? Yo quiero la camiseta...]

Nos habíamos quedado con The Cure, que ponía banda sonora al final del capítulo tercero del primer arco argumental —cielos, ya habéis dejado de leer todos. Procuraré ser menos críptico—. Ahora pasamos al cuarto episodio, y llegamos a una conclusión horrenda:

El cuarto episodio del primer arco argumental lo escribí sin música.

¿Por qué? En primer lugar, porque fue una auténtica acrobacia técnica y me llevó horas y horas cada línea para generar el contrapunto que buscaba. Escribí a dos columnas y luego lo organicé. Era casi como dibujar y borrar; como realizar un cuento con la escuadra en la mano. No me podía permitir “inspirarme” y dejar volar la imaginación: quería hacer algo muy concreto y necesitaba el compás. En segundo lugar, escribí sin música porque nadie, de momento, ha hecho una versión electrónica-industrial de la Novena de Beethoven —con distinta sinfonía, claro— y la Letanía Lauretana como letra, que sería lo más oportuno para este capítulo.

Yo explico. Pero poco, para que no sepáis qué pasa. La acción va subiendo lentamente; se enlazan dos escenas distintas hasta que se mezclan con precisión milimétrica. Si conocéis la Novena con letra de Schiller en lugar de la versión de Miguel Ríos —qué puta vergüenza de vulgarización, que ha hecho imposible que oigamos el original sin prejuicios— convendréis conmigo en que lo impresionante del IV movimiento es que empieza con música a pelo y los coros se van hilvanando poco a poco hasta que se superponen a la música, hasta que anulan por completo los instrumentos, hasta que no entendemos una mierda, hasta que parecen miles de voces enredadas en un continuo de felicidad suprema, hasta que llegamos al caos extático, angélico, de la contemplación de la divinidad cristiana en el paraíso terrenal.

[Aquí tenéis sólo los coritos, el final del IV movimiento. Aunque me parece un crimen de lesa majestad no escuchar la sinfonía entera...]

Bueno, yo no soy cristiano. Ni siquiera soy monoteísta. Así que me gustaría para el episodio cuarto de mi novela una canción que cumpliera con las características de ascensión y de mezcla, pero en oscuro y atormentado, ya sabéis. Electrónica, industrial. Postpunk de guitarreo y voz de zombie para este episodio no pega. Lo de la Letanía Lauretana viene al caso porque, como mis muchos lectores del Opus Dei saben, la Lauretana es el conjunto de latinajos que se rezan al final del rosario. Lo quiero como letra porque tiene que ver con la acción. ¿Intrigados? ¿Sí?

¿Qué pasa en este maravillosísimo cuarto episodio del primer arco argumental, que tan medido y calculado y estupendamente entretejido está, prodigio estilístico, literatura pura, multitud de recursos dispuestos y orquestalmente armónicos?

Que follan.

PUM, acabáis de hacer, que os he oído. Vale. Denomino cariñosamente a este episodio Escena de Sexo Absolutamente Gratuita, ESAG en adelante. En origen la intención era despollarme un rato, como siempre, y hacer finísima crítica de los best-sellers, que tienen su escena de folleteo innecesaria para el argumento: si yo hago un texto que va a caballo entre la literatura masticatoria y la alta literatura, si camino siempre en delgadas líneas, lo hago. Con dos cojones. Así que está la ESAG como mandan las normas de escritura bestselaria... pero por cuestiones técnicas y capulladas diversas, el capítulo que sobra es una auténtica maravilla de clímax-anticlímax y, posiblemente, lo más impresionante de la novela en el sentido estilístico.

Tendréis que leerla.

Continúa el quinto episodio con una canción que a mí me parece una chufa y más simple que el mecanismo de un chupete.

Está para un trozo de acción necesaria que es una chufa también y prepara las cosas realmente interesantes que sucederán de inmediato, que consisten, básicamente, en que las tres niñas góticas que coprotagonizan la novela se agarran unas bicicletas y se ponen a recorrer Madrid al ritmo de Verano Azul.

En sus viajes en bici ven cosas asombrosas que no os voy a relatar (algunos de mis viciosos lectores han reconocido la imagen y saben muy bien de lo que estoy hablando. Y SE LO CALLARÁN para no reventárselo a los demás).

La niña gótica 1, que responde al nombre de Rebeca —aunque es como los gatos, que nunca acuden a la llamada— luce un atrevido conjunto de cyberpunk torturada y está, directamente, basada en el videoclip con el que escribí sus hazañas madrileñas —qué pasa, ¿no es postmoderno verse influido por un videoclip?—. Descubre a Su Gato Interior y se lo folla con música de Android Lust. Más o menos. Es decir, que no. Que no es eso lo que pasa.

La niña gótica 2, Mónica a todos los efectos, Mon para los colegas —adviértase el pretencioso intertexto entre el nombre de la protagonista y una obra de gran calado entre la intelectualidad como es la de SM serie blanca—, viste como una Puta de Satán, aparca la bici y acaba rebozándose en el césped del parque del Oeste, junto al templo de Debod. Abre las alas —porque su dios interior es un cuervo, tan gótico él— y sale volando. Y de nuevo os he mentido: no vuela; es falso. Se la quieren comer unos pinos. Y os he vuelto a mentir; son tilos. Esto... mejor pasamos a la siguiente canción, no sin antes escuchar la música y hacer unas precisiones:


[Por si se cae el vídeo, que hasta los huevos de youtube estoy, lo pongo también con goear, del que estoy igualmente hasta los huevos:]

Esta canción es la polla. PERO no es de Aphex Twin; no sé por qué cojones existe la leyenda urbana en la red de que Aphex tiene una canción de violines que se llama Outside Kick Ass Violin Solo. NO. Es una canción del grupo Outside, álbum The Rough & Smooth, llamada To Forgive But Not Forget (Lim'chol V'lo Lishkoach). Acompaña a Mon durante todo su periplo y si supierais qué es lo que le pasa a mi personaje, disfrutaríais de la música mucho más. A mí nada me haría más feliz que dibujar de puta madre: me encantaría hacer en animación toda esta escena. Porque se presta a ello. En plan surrealista.

Verónica, la niña gótica 3, es una Princesa de las Tinieblas, una nínfula y una lolita. Y una zorra, por dentro y por fuera —lectores míos, ¿todavía hay alguien en la sala que no sabe que Politeísmos trata de divinidades animales y totemismo urbano?—. Verónica es tan zorra que hasta tiene dos canciones para ella solita en este episodio: siempre chupando cámara.

Escribí con Happy pill, mientras está a punto de atropellarla una nave espacial madrileña —¿qué? Pues eso— y con Blood, de Editors, cuando se encuentra con nuestro Hijo de Puta Favorito, verdadero y único protagonista de la novela —Álex, el lobo feroz, botas New Rock, huevos cuadrados, mala hostia incalificable, todos lo amaréis y lo odiaréis a partes iguales—. En la casa del lobo asistimos a una entrañable transformación de licantropía de las que todos sabemos que a mí me gustan. (Claro que no pasa eso; no jodáis.)

Para que dejéis de sufrir por no saber lo que sucede, os pego la última palabra del diálogo del capítulo sexto del primer arco. Es la siguiente:


—Interesante...

Ahora que he calmado vuestra insana curiosidad de saber qué pasa en mi novela, seguimos con músicas. Me salto algunas y os pego mi canción favorita para escribir paja y no quedarme frito:

Ideal para cuando los personajes y el que firma tienen que caminar por Madrid. Vas al ritmo y dando codazos al personal y sintiéndote el puto amo.

En el capítulo VIII (caramba, ¿cómo hemos llegado tan rápido?) están en un garito, y las músicas son las propias de un garito, y de lo más típicas.

Comenzamos con el Manson, muy oportuno para que al personaje de Álex le apetezca merendarse al pincha sin necesidad de echarle ketchup, y seguimos con Bauhaus, para que otro personaje de fuera de la escena siniestra pueda dar su Sincera Opinión de lo que opina de esa música. Naturalmente, en la novela no se informa de estas cosas. Estáis disfrutando, queridos lectores, de la Edición Extendida de Politeísmos comentada por el autor. ¿A que os sentís especiales? Sabréis más cosas de mi novela que aquellos que la agarren en la tienda. Eso, si me seguís leyendo, que a estas alturas lo dudo.

[Esta canción es un clásico. Y no, no tiene nada que ver con la acción; los vampiros a mí me dan alergia. Escribí con ella porque me gusta; es jodidamente irónica, no se toma en serio a sí misma ni por un momento: “Bela Lugosi is dead... undead, undead”. ¿Esto es gótico y atormentado? Venga ya, es un puto cachondeo. (Por eso me encanta). Se trata, por supuesto, del directo que aparecía en la peli de vampiros de David Bowie.]

Más adelante hay un desencuentro amoroso un tanto desagradable y escribí con una canción que no me gusta, pero la letra venía que ni hecha a propósito. Es lenta y desesperanzadora —traducción libre: aburrida—, y ése era el tono de la escena, que, salvo porque uno de los personajes lleva una camiseta interior rosa de gatitos, es bastante dura y triste.

Ahora sí que me vais a matar, porque el comienzo del episodio IX —y ya estamos en el noveno, hay que ver lo que corremos— lo hice con... la banda sonora de Jóvenes y brujas.

No sabéis lo que me reí escribiendo. Mis lectores de menos de catorce años chillarán que no estoy informado y que en realidad esta canción pertenece al opening de una serie infumable. Pues también, es una desgracia con la que hay que seguir viviendo.
En realidad esta canción es una versión de un tema bastante interesante de The Smiths que trata de homosexualidad con algo de azúcar pero también con algo de sinceridad, como bien dice la letra:


You shut your mouth
How can you say
I go about things the wrong way?
I am human and I need to be loved
Just like everybody else does

De ahí a abrir una serie de brujas para espectadores oligofrénicos —sí, estuve enganchado unos cuantos episodios, hasta que tanta gilipollez me reinició el cerebro— hay un cacho. Lo que viajan los temas, ¿eh?

Para darle una bofetada a tal cantidad de tonterías, las tres niñas góticas —tienen de media diecisiete años, pero son unas niñatas y pienso llamarlas así siempre— apagan la película que estaban viendo, se dejan de chorradas y pasan a hacer una aún más gorda. Nosotros, como buenos lectores, nos ponemos a escuchar a Diamanda Galás. Ipso facto, nos cagamos encima. Luego, seguimos leyendo.

Aprovechad para ir al baño. Yo seguiré torturándoos con cosas que no os interesan...

Mañana.

Desde el faro,

Al.

Álvaro Naira © 2007

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23 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Rara Avis

Rara Avis dijo

Joder Al, y esos temazos que ibas a poner de Chenoa y Britney Spears, esos que seguro usaste en la escenas de novela rosa en el que los protagonistas se miran a los ojos, les brillan como en un manga Shōjo mientras se agarran de las manos y son rodeados de estrellitas, y en su version animé la camara rota en torno a ellos mientras una bandada de palomas alza el vuelo.

23 Junio 2007 | 01:34 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

QUEE TE FOOOOOLLLEN XDDDDDDDDDDDD

23 Junio 2007 | 01:36 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Y espera un momento. Un momento. ¿Te has molestado en poner una raya de o larga sobre la palabra japo y no has distinguido el pronombre del adjetivo determinativo como manda la real academia?

Te retiro la palabra.

23 Junio 2007 | 01:38 PM

The Watcher

The Watcher dijo

Y yo a ti por decir adjetivo determinativo en lugar de determinante, pijo :P.

Ah, y no engañes a los lectores, Naira: eso que llamas siniestreo del bueno no existe. Digamos que hay siniestreo del malo, y siniestro del regular XDDD. Nah, es broma, en la banda sonora hay canciones que me gustan. Vale, cuatro, y posiblemente ninguna de lo que ambiguamente se llama siniestreo, pero bueno.

Un saludo.

23 Junio 2007 | 01:50 PM

Wildkatze

Wildkatze dijo

Naira...reconócelo.

Tienes el gusto musical en el culo.

Siempre tuyo, Wildkatze, XDDDDD

23 Junio 2007 | 01:51 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Naaaaaaah, gato, seguro que ni te has atrevido a oír diez segundos de cada. Y no te contesto a lo del gusto musical porque estoy intentando no hacer spoilers. Pero date por contestado xDDDD

23 Junio 2007 | 01:53 PM

Wildkatze

Wildkatze dijo

diez segundos no...tres quizá, hasta que he bostezado la primera vez

23 Junio 2007 | 02:07 PM

eltioantonio

eltioantonio dijo

Fue por la reseña de La Coctelera que llegue hasta aquí. Creo que tenemos algo en común a la hora de escribir, yo también lo hago en mi cabeza, luego de darles unas vueltas se plasma en el ordenador, muchas de mis historias, son originadas por el sonido de una canción, la repito mil veces -como haces tu- y la historia empieza a rodarse en mi mente. No sé?... Cómo se le puede llamar, pero algunos le dicen "imaginación" otros preferimos el termino ficción, en fin lo más importante es que el lector se sienta bien al leerlo.

Un abrazo

23 Junio 2007 | 02:21 PM

AcMe

AcMe dijo

A ver Al, la expresión concreta es: Que te inicien!! y quien no lo pille ya puede ir cogiendo la puerta. Pos eso q os inicien a todos

23 Junio 2007 | 11:50 PM

Azaroa

Azaroa dijo

...

¡¡¡TE ODIO!!!

T_T

Tú sigue poniendo la miel en los labios, lobo del demonio, ya verás cuando aparezca en la puerta de tu casa, apacigüe a tus tres fieras con mimitos y abrazos (a que soy tierna?? *_*) y me tengas que dar la copia de espiralilla bajo amenaza de...

mmm...

BAJO ALGÚN TIPO DE AMENAZA! (leñe)

[jo, que me apetece leerlo y encima tocas los pies intrigando...]

24 Junio 2007 | 10:03 AM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Al tío Antonio: Gracias por seguir leyendo. Yo no concibo otra forma de escribir. Hay que imaginarlo y verlo primero. Luego, ante el ordenador, siempre salen más cosas. Pero de entrada, la escena ya se tiene.

A AcMe: que te inicien a ti también. Y varias veces xD

A Azaroa: Prueba para este post: abrir ganas de mi novela. Calificación: SUPERAAAADAAAA (al menos en lo que respecta a ti). Mis perros son sumamente amorosos; no haría falta apaciguarlos :P

Sería más útil que amenazaras a todos los editores que te encuentres por la calle, jeje. ¡Si yo estoy deseando que la leáis!

Un saludo.

¡Y OÍD LAS PUTAS CANCIONES!!! No sabéis lo que me ha costado subirlas; han sido tres días para este post. Goear estaba caído, en youtube no estaban las cosas, tarde en encontrar servidor, se jodieron las canciones, me confundí y subí otra con otro título y... y... y NO LAS OÍS.

Al menos escuchad la de Outside, cabrones.

24 Junio 2007 | 12:02 PM

despistada

despistada dijo

Como me ponga a escucharlas en el curro me puedo considerar despedida... sólo te digo que ahora mismo tengo a chayán de hilo musical....

De momento tiene buena pinta, a mí me ha pasado al revés con un libro de Murakami. El cd de RedHotCh(...) le va que ni pintado a "Tokio Blues". Ahora no puedo escuchar la música sin recordar escenas del libro.

27 Junio 2007 | 04:00 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

HOSTIA COIL PARA KAFKA!!!! ¡No se me había ocurrido! Tiene que ser... No tengo palabras ni tiempo para decir cómo tiene que ser la combinación xD Luego sigo.

29 Junio 2007 | 02:38 PM

Stavrogin

Stavrogin dijo

Sensacional el vídeo de Android Lust. La canción me ha molado bastante, pero es el vídeo lo que me ha dejado a cuadros. TRE-MEN-DO.

La canción de Diary of Dreams es directa, inmediata. Me recuerda a algunos temas ochenteros de Depeche Mode, aunque sin llegar a su nivel. DM eran comerciales, sí, pero hacían una música comercial casi perfecta. Algunos de su singles eran insultantemente buenos (Policy of Truth, Personal Jesus, Black Celebration, etc). Como la música comercial de ahora, vamos...

Beethoven me gusta pero no me pasaría el día escuchándolo. Creo que la mal llamada "música clásica" se me atraganta un poco. Quizás sea porque la relaciono con el mundo de palacio y con las altas esferas diplomáticas (trabajo en Exteriores, ya sabes).

El Manson no me va mucho. De hecho, ni siquiera fui capaz de fumarme más de tres canciones suyas en el Festimad 2005. Me cae gordo y además me parece un músico mediocre. Nada que ver con Reznor. Este sí que tenía mala hostia y talento (ya no).

¿Y qué decir de Bauhaus? Mi grupo de cabecera durante muchos años. Bela Lugosi Is Dead tiene un toque kitsch encantador, aunque mis favoritas siempre fueron Mask, Silent Hedges, She´s in Parties y Hollow Hills. Alegría de la huerta, vamos.

La de Japan tampoco me gusta: me empalaga. Una pena, porque tienen un buen teclista, ¿no?

La de Outside me ha molado bastante. Y sí, la verdad que recuerda un poco al Aphex Twin más accesible, como por ejemplo el de los 26 Mixes for Cash. A esa canción le pondría un poco más de mala leche y un drum n bass más contundente. Entonces sería perfecta, pero ya no sería de Outside. Sería del amigo Richard. D. James. En fin...

La de Editors me ha gustado mucho. Muy en la línea post-punk (o, mejor dicho, post-Joy Division). Me encanta ese bajo casi en primer plano y esa guitarra cortante. Como el primer disco de Interpol o algunas cosillas de The National. Me mola ese rollo.

En fin, creo que ya estoy mucho más cerca de tu novela que antes. La música es algo fundamental: debe sonar e inspirar siempre. Quizás sea uno de los puntos en los que el cine supera a la novela, aunque yo siempre he sido más de libros que de películas. No sé, creo que al cine le falta conquistar esa complicidad autor-lector que todos hemos sentido leyendo. La literatura es algo mucho más personal, una afición que se suele llevar con más discreción pero con mucha más intensidad. En el cine hay demasiada pose, demasiado héroe. En la buena literatura sólo hay dolor.

También creo que te pega algo del estilo de Esplendor Geométrico, ese glorioso grupo industrial madrileño que tiene prestigio en toda Europa pero que aquí no vende un puto disco. Echa un vistazo a este glorioso directo que nos ofrecieron hace justo un año en la Macumba:

http://es.youtube.com/watch?v=8GqLdjFRpiU

29 Junio 2007 | 04:56 PM

Stavrogin

Stavrogin dijo

Echa un vistazo al blog de Lanark. Te gustará...

http://donalvar.blogspot.com

30 Junio 2007 | 05:09 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Saludos, Stav. Eres de los pocos a los que les interesa la "banda sonora". Creo que tardaré bastante en subir otro artículo de música... A mí tampoco me gusta Manson; lo he utilizado porque pegaba para la acción. Y he escrito mucho con Depeche Mode, pero más adelante.

Llevo casi diez días sin actualizar. Estoy con pocas ganas de nada, y tengo que ponerme a ello. No puedo permitirme perder visitas. No ahora.

Todos sabéis lo que hay. Yo no miento. Esto es un blog publicitario. Nació con esa intención. No me gustan los blogs, aunque he aprendido a cobrarles aprecio con algunos de los vuestros.

Siento cierto agotamiento. Cada semana hago un post jodidamente trabajado, documentado, falsamente alegre y chocarrero y gracioso, como si lo hubiera escrito en el váter y sin pensarlo, cuando lo cierto es que me lleva un mínimo de cinco horas sólo redactarlo. Es la impostura. La náusea. Comienzo siempre con algún tema que, de entrada, no tenga nada que ver con mi novela, para terminar hablando siempre de ella. Porque este blog no es para escupir mis pajas mentales. Este es un blog para dar a conocer mi libro y que haya alguien esperándolo.

Intento mantener siempre la aséptica máscara profesional, disfrazada por capas y capas de humorismo que sirven para que me sintáis más cercano. Pero no hablo de mí. No cuento nada mío.

No soy cercano. Soy escritor. Siempre estamos lejos. Hasta de nosotros mismos.

Este blog ha cumplido un año y casi 20.000 visitas. Mi novela va a publicarse. Algún día. Ha pasado la primera criba de una editorial; es decir, que por fin alguien se la ha leído. Ahora tiene que pasar la segunda. Caerá, posiblemente. Pero si no es ahora, será dentro de un tiempo.

Mientras, yo sigo sin escribir. No creo nada. Mantengo razonablemente actualizado esto. Pero esto no es escribir.

No tengo nada que contar hasta que salga Politeísmos. Pero retuerzo los temas. Me repito. Me canso y aburro. Hasta a mí mismo.

2 Julio 2007 | 10:49 PM

Stavrogin

Stavrogin dijo

El alma está en el texto, que diría el otro. Poco me importan tus datos personales si tus sentimientos me parecen creíbles, auténticos, familiares. Eso es lo que te hace cercano.

De vez en cuando me fumo blogs en los que se habla de sociología de la educación o de epistemología. Me encantan. Pero comparados con el tuyo, muy parecen muy fríos y distantes. Escribes sobre temas que me interesan, has ido a bares en los que he apretado mi paquete contra el culo de mi ex, hablas de lugares que conozco y te inspiras con música que suena con frecuencia en mi habitación. A mí me pareces cercano. Quizás mi error, como siempre, consistió en intentar extender a la universalidad una simple sensación personal. Somos raros, aunque cada uno a su manera.

Por lo demás, te entiendo perfectamente. Nada más que decir.

Ah, sí: Suerte con la segunda criba.

Y sigue currándote los post. La improvisación es una mentira.

Stav

2 Julio 2007 | 11:20 PM

Lanark

Lanark dijo

Maldita sea, mi navegador odia el blog de Alvaro. Ya es un logro haber llegado a comentar esta entrada.

A Stavrogin, gracias mil por mencionar mi blog. Y a Alvaro, también muchas gracias, porque alguna vez pasó por ahí, a darme, muy gentilmente, una mano con algún chapuceo literario que cometí hace ya tiempo.

Bueno, me guardaré todo comentario estilo cheer leader para alguna entrada más reciente de este blog, si es que logro acceder a ellas... GRRRRR

Qué vergüenza. Y yo dizque trabajando en "ciencias de la computación"

3 Julio 2007 | 01:47 AM

Pezz

Pezz dijo

Hola!

Bueno la verdad es q espero ansiosa la llegada de tu libro a Argentina. La música es el mejor ingrediente a la hora de crear, sin duda alguna. Ya me armo una lista para tener los temas preparados para escucharlos mientras leo. El Tema de The Smiths me encanta, aunq debo admitir q lo conoci a traves de las Tatoo... Happy Pill, no pudo haber resultado mejor para ilustrar a la zorra. Fueron los únicos q pude escuchar con atención ya q mi pobre pc esta agobiada por estar todo el día on. Y yo estoy igual xD

Bueno dejo saludos y como dije espero ansiosa ...quiza deba esperar mucho pero seguro vale la pena. Estas en mis marcadores junto a Stavrogin, ya q ambos me han caido muy bien. Asi que me enterare del lanzamiento.

Besos y que sigas muy bien

3 Julio 2007 | 05:42 AM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Lanark, lo tuyo con este blog es de Expediente X. ¿Qué navegador usas?

Pezz: gracias por pasarte por aquí, por los ánimos, por la espera. Por leer.

Tal vez mañana os conteste con más extensión. Son casi las tres y mañana me levanto a la hora de las gallinas.

4 Julio 2007 | 02:50 AM

Lanark

Lanark dijo

Yo uso Opera... (respuesta un mes después)

Y también es que en la casa tengo un ordenador muy viejo y en la universidad no me atrevo a ver muchos blogs, usualmente. Sólo cuando los otros 5 nerds que trabajan ahí no están sumergidos en su maldita actividad frenética que cambiará la forma de vivir de los humanos, producirá millones de libras y les impedirá conseguir novia que no sea de Estudios Culturales, o algo así. Bah, miento. Uno ya se reprodujo. Es chino. Pero igual, me da vergüenza bloguear mientras los demás trabajan como poseídos.

Acá en la casa, sigo sin poder acceder a la página inicial del blog. Mañana intento en la oficina.

31 Julio 2007 | 03:20 AM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Siempre se me olvida responder a una cosa de Pezz xD Vamos, ya no creo que lo mire, pero el tema de Jóvenes y brujas que he puesto ahí no es de The Smiths. Es una versión de Love split Love sobre el tema original de The Smiths; no sé por qué pensaba que aparecía en el vídeo, por eso no lo añadí. Infinitamente más azucarada la de Love split Love que la de The Smiths y más coñona. Por eso la utilicé.

No tenía ni idea de que las niñas de Eurovisión le hubieran hecho un cover. Me dan ganas de quitarla de la banda sonora xDDD

25 Septiembre 2007 | 12:00 AM

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Autor del limes; siempre en la delgada línea entre la alta literatura y el pulp. Decidió, en medio de un delirio provocado por las drogas, que iba a ser el único escritor que contara historias fantásticas haciendo uso de todos los recursos sublimes y exquisitos de la Literatura Con Mayúsculas —habría tenido mucho más éxito al contrario, narrando gafapastadas en un estilo mediocre y bestsellario—. Cuando tomó tal camino único y propio y resolvió abrirlo a dentelladas, seguramente aún no había leído a Cortázar o, si lo hizo —otorguémosle el beneficio de la duda—, consideró que el maestro no se mojaba lo bastante, que no hundía los puños en el fango de la fantasía más salchichera y cutre para bruñirla en la cochura a fuego lento de su prosa preciosista y convertirla en una porcelana chinesca. Álvaro Naira es un fracasado por elección, lo cual es todavía más triste que ser un pelagatos a secas: escribió una novela, una editorial se la aceptó pero le ofreció un contrato leonino, así que se sintió ultrajado en su delicadísimo ego y la sacó en Lulú, donde nadie la lee, ni la compra ni nada, lo cual le satisface plenamente. Actualmente se encuentra en retiro espiritual en una cueva del Tíbet, con la única compañía de un ejemplar de las Psicomagias de Jodorowsky —al que no soporta— y ortigas como desayuno, comida y cena. Fruto de tales ejercicios ascéticos, ha parido un segundo libro, entre exclamaciones de eureka y albricias. Espera fervientemente que éste tenga tanta repercusión como el anterior; para ello, ha puesto todos los medios a su alcance y ni siquiera lo ha autoeditado ni sacado de su disco duro para que haga la ronda entre los amiguetes. Antes mostraba su desprecio por la literatura intelectual y el realismo en un hábil juego intertextual —ya que éstos son los géneros que más le satisfacen desde siempre—, y se presentaba como tocapelotas y cínico. En realidad no era más que un niñato un pelo irónico y corrosivo: téngase en cuenta que la ironía es una de las bellas artes; el cinismo una enfermedad terminal. Hoy en día, a tenor de la experiencia que ha ganado y de lo mucho que detesta a la especie humana —desprecio que, bien entendido, comienza por uno mismo— se puede considerar, sin temor a equivocarse, un auténtico cínico. O un enfermo terminal: ustedes deciden.








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