La Coctelera


16 Enero 2007

Licántropos.

Habrá a quien le mole esta imagen... A mí me parte la polla, personalmente. Apesta a New Age.

Aviso: me voy a poner pedante. Adopto tono elevado, carraspeo, bebo un sorbo de agua, coloco el micrófono y digo:

"El hombre lobo se encuentra por primera vez en la Biblia. Como casi todas las cosas."

Y después, claro, cito:

En ese mismo instante, la palabra se cumplió en Nabucodonosor, que fue arrojado de entre los hombres, y comía hierba como los bueyes y se bañaba su cuerpo del rocío del cielo, hasta que sus cabellos crecieron como plumas de águila y sus uñas como las de los pájaros.

Daniel, 4: 30.

Uf. Qué a gusto me he quedado. Por supuesto, la cité de memoria. Faltaría.

¿Qué es un licántropo? Todos lo sabemos, ¿verdad? Es el monstruo híbrido entre un lobo y un hombre, la unión en una sola naturaleza de los opuestos enfrentados: la civilización y la barbarie. Es el hombre peludo, el hombre salvaje, el caníbal que se transforma con la luna llena y sólo muere por la bala de plata. Rabioso, se echa al monte a devorar carne humana sin hartarse jamás, dejando siempre la melena de sus presas, ya que es incapaz de digerir cabello: si lo come, en su estómago crece la piedra bezoar, que cura todos los venenos.

¿Supersticiones? Las que queráis.

El que beba en un charco de la huella de un lobo correrá a cuatro patas hasta que alguien lo golpee tres veces en el cráneo; el agresor se transformará en lobo, y la víctima quedará libre. El acónito mata lobos o los devuelve a la forma humana, como las rosas que comió el asno de Apuleyo y de Luciano.

El licántropo: siempre entre lo cursi...
y lo ridículo.

Hay fuentes y lagos cuyas aguas anulan las bautismales, en las cuales te bañas como persona y te secas sacudiéndote el pelaje. El séptimo hijo de un séptimo hijo se convertirá en licántropo si no lo apadrina el hermano mayor.

Ojito: la iglesia reconoció la existencia del hombre lobo en el concilio ecuménico de 1414; que se sepa, aún no se ha retractado.

El mago que vista la piel del animal, coma su carne, beba su sangre y dé tres vueltas sobre sí mismo, se transformará en la bestia. Si hieres a un lobo en la pata y la vieja partera de la aldea cojea por la mañana, ten por seguro que esa noche no durmió en su cama. El que orine en un círculo alrededor de un pellejo lupino logrará que se incorpore, relleno de carne, de huesos y furia, y salte, probablemente contra el hechicero.

Hay lobos azules, como los tigres de Borges: uno de ellos parió la dinastía mongola. El unto de lobo te convierte en uno. Un lobo se traga mensualmente la luna y la regurgita a los tres días para alimentar a sus cachorros.

La alimaña aterroriza al hombre —lo aloba— si se cruzan sus miradas. Sólo si el caminante habla, si le grita el “¡To, lobo! ¡To, lobo, lobito!” el animal no ataca: le teme a la palabra, la magia más antigua.

Un poco de mitología culta, antes de regresar a la popular: Heródoto cuenta que los protoeslavos se volvían lobos a su voluntad; Sturluson, que un lobo hijo del dios Loki terminará con este mundo. En el Satiricón hay un hombre lobo. En Plinio, otro. Licaón le sirvió carne humana en banquete a Zeus, y terminó sus días alimentándose de ella. Odín tiene un ejército extático de úlfhednar, guerreros con piel de lobo, cuya hamr o alma exterior muta, y les permite atacar en batalla sin armadura, rabiosos como perros, mordiendo sus propios escudos, invulnerables al fuego o al hierro, poseídos del furor de los berserkir.

A quien quiera saber: si te encuentras en el bosque a una muchacha hermosa, con aspecto aristocrático, esbelta, de piel pálida, ojos claros y larga cabellera, antes de follártela asegúrate de comprobar que no asoma por debajo de la falda el rabo peludo de la loba humana.

Al licántropo le crujen las tripas de continuo: habla desde el vientre el lobo que lleva dentro. No le pican los insectos. No le brota la sangre de las heridas. Algunos parecen hombres completamente comunes, pero el pelo les crece hacia dentro y sólo una autopsia revelaría su naturaleza.

La maldición de los padres transforma en licántropo al hijo insolente. Si te santiguas ante un lobo, es posible que estalle entre vaharadas de azufre; es el disfraz que prefiere el Demonio, enemigo mortal del Cordero con Mayúsculas.

(Bien pensado, no sé por qué les molestará a los curas que el diablo se meriende a Jesusito cuando resulta que la eucaristía, el sacramento más importante, no deja de ser Cristo con patatas en el menú. Sólo para los fieles, claro. Serán elitistas...)

No hay animal con más mitos a cuestas que el lobo, que le pesan en el lomo y le encorvan la grupa; por eso tiene los cuartos traseros más bajos, cautelosos, distintos a los de los perros. Hasta en los lugares más insospechados te lo encuentras: un famoso paciente de Freud soñaba que veía a través de su ventana un nogal con cinco lobos blancos en su copa, ocultos entre las ramas, que hablaban como personas.

En Galicia vagan errantes pastoras de lobos, que conducen la manada como si fuera un blando rebaño de ovejas. Si sobre la tierra de una sepultura brillan fuegos fatuos, debajo hay un licántropo rascando con las zarpas, permitiendo que se escapen las llamas del infierno y abriendo grietas entre un mundo y el otro. En Uruguay, los lobos humanos comían brasas.

Hay hombres con sombra de lobo. Hay lobos con sombra humana.

Ahora, pronuncia siete veces siete EST SIT, ESTO, FIAT. ¿Sigues caminando a dos piernas?

Os recomiendo que veáis desde el minuto seis hasta el final...

Ah. Que el licántropo no es eso. De acuerdo. ¿Qué es el licántropo entonces? Un monstruo de Hollywood, por supuesto, colmilludo y lleno de pelo, con hocico de mono, aspecto de oso enfermo, orejas de elfo y ojos del color del gazpacho. Una criatura escapada de las cintas de serie B, rodeado de gore, sangre, casquería y demás apetitosas circunstancias.

Sí, la transformación será espectacular, sobre todo teniendo en cuenta el año: 1981. Pero...

No. No me gustan los licántropos. Aún así, hagamos un rápido recuento.

En 1913, el licántropo salta a la pantalla y ahí se queda. La lista es interminable. Destaco De pelo en pecho, por idiota, las tropecientas cintas de Paul Naschy por hacer patria, Aullidos por infumable, Lobos humanos por diferente, Un hombre lobo americano en Londres por impecable, Ginger Snaps por tener lobitas y En compañía de lobos, por buena. A secas. De Underworld me niego a hablar. ¿En animación? Pues también hay licántropos. La princesa Mononoke es magnífica, bellísima, insuperable, y los diez primeros episodios de la serie Wolf's Rain están más que bien (el resto son una mierda).

Estudios sobre hombres lobo, os recomiendo el del año de la tana de Sabine Baring-Gould, y el reciente de Lecouteux. Respecto a lo literario, hay hombres lobo en Marryat, en Reynolds, en Alejandro Dumas, en Algernon Blackwood, en Kipling, por supuesto. Está el descomunal Harry Haller de Hermann Hesse, el clásico Bertrand de Guy Endore, el descacharrante Denise de Boris Vian, el maniqueo lobo cantor de George Stone, la interesantísima Marie la loba de Seignolle y un relato desigual, con una lírica impresionante y una estructura bastante floja, que se encuentra en la antología de Gaiman El libro de los sueños: "Corazón de bruja", de Delia Sherman. Merece la pena, aunque esté a años luz de los anteriores.

La calidad, a partir de aquí, va bajando. Primero, con Stephen King, omnipresente como la cocacola, y después con la franquicia de libritos basados en el juego de rol de White Wolf, a los que no me pienso acercar a menos de veinte metros. Tenemos la literatura azucarada de la Nueva Era que relaciona al lobo con Gaia, con los sioux y con la comunión con la tierra y, en fin, la trilogía de Alice Borchardt, de la cual basta con apuntar que es hermana de Anne Rice.

Después está Álex, claro. Y todo deja de bajar, salvo la cabeza del lobo, gesto que, si hubierias leído a don Félix, sabríais que es de "amenaza de gran intensidad". Hocico fruncido, orejas plegadas, collarín erizado. Un castañeteo de dientes, y el salto. Normalmente, a la yugular de la presa. Que es lo que hará Álex con la literatura licantrópica, si las editoriales le dejan.

¡Sí! ¡Álex! ¿Cómo? ¿No sabéis quién es? El protagonista de mi novela —¡compra Politeísmos, gran éxito de Álvaro Naira, cuando salga a la venta en tu librería!—. Ni mejor ni peor que los anteriores —bueno, sí, mejor que el clon de la Rice seguro—: absolutamente distinto. ¿Es un licántropo? No, qué tontería. Es un personaje real, que te podrías encontrar por la calle, que vive en una perpendicular de la calle Fuencarral, curra de localizador de juegos de consola, está casi en los huesos, fuma como un carretero, viste de negro de la cabeza a los pies —calzados en botas New Rock—, tiene unos ojos que matan y una sonrisa desagradable estampada en la cara. Y cree que es un lobo. Y lo es, por dentro. Y le gustaría dar a todos mis lectores un consejo:

—Joder, olvídate del lobo hermanita de la caridad, pintado en tonos azul pastel con purpurina y con una india al lado. El lobo es un bicho salvaje, hirsuto, sucio, que apesta a monte, a sangre y a tierra. Se cepilla en un solo ataque hasta sesenta ovejas. […] Que si licántropos, que si antropófagos: lo que somos es competidores, y el hombre siempre le da otro nombre a las cosas que teme, como si así pudiera alejarlas. A pocos animales les han echado más mierda mítica encima que al lobo... Están al puto borde de la extinción por culpa de eso. Cuando desaparezcan por completo, muchos pensarán que nunca existieron; que fueron una leyenda —aplastó en la lata de cerveza el cigarro, que casi se le había consumido en un largo cilindro de ceniza—. Dicen que se zampa a las novias antes de la boda y roba a los niños en la cuna. Me encanta la idea, pero la verdad es que es una mentira como una casa. Y yo me parto cuando leo que caminan en fila india y se pisan sus huellas para ocultar su número. Coño, camina en fila india porque no es gilipollas, y es más sencillo correr por la nieve pisada que a campo traviesa, y el macho alfa, que es el que está mejor alimentado y tiene más fuerza que los demás, va en cabeza destrozando la escarcha y el hielo con las patas para permitir que le sigan los suyos más fácilmente. Y no le canta a la luna, no me jodas, sino que ejecuta un acto social para acojonar al bosque entero y darle cohesión a la manada. Aunque es cierto que entona, el cabrón. Es de lo más polifónico. Si los ves aullando te dan una envidia de la hostia. Parecen las criaturas más felices y anchas del planeta, como si no hiciera falta otra cosa más que cantar suficientemente alto, suficientemente fuerte, rodeado de tu gente y frotándote el pelo áspero contra el lomo de tu hembra, para sentirte el amo del mundo.

¿Qué clase de licántropo es éste? ¿Se transformará en lobo con la luna llena entre estallidos de fuegos artificiales y música de Expediente X? ¿O todo permanecerá en la delgada línea equilibrista que separa la realidad de la fantasía? Una pista: yo detesto a los licántropos. Sólo soporto a los que son, de verdad, lobos con piel de hombre. Las cosas, como las copas de 007: agitadas pero no revueltas. El señor peludo con colmillos me recuerda al Yeti y me da la risa: no deja de ser, además, mezclar extremos. Lo más elevado con lo más rastrero: el lobo, cazador, noble, libre, con el ser humano, destructor, mezquino, esclavo.

Todo son símbolos. Parábolas. Metáforas. ¿O no sólo? Para despejar vuestras dudas, tendréis que comprar mi novela.

Desde el faro,

Al.

Álvaro Naira © 2007

servido por Álvaro 39 comentarios compártelo

39 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Aguaraguazu

Aguaraguazu dijo

Beware of the moon... don't go into the moors...
Toda la vida quise echar un polvo en la ducha escuchando Moondance y arrancarme la camiseta a cuatro patas mientras suena Blue Moon, que cojones, lo he hecho un par de veces... An american werewolf in London, mmm...
Siempre colgada de los malos, de los que devoran, de los que destrozan y lanzan la luna al aire como un dolar de plata y deciden por ti, en fin, tu ya lo sabes, I've seen this bad moon rising...
Just waiting, starving, for the harvest moon...

17 Enero 2007 | 01:32 AM

Al

Al dijo

Ah... Lanzar la luna al aire. Pero las monedas nunca caen de canto; siempre hay que tomar una decisión. Y la luna, si la tiraras... RODARÍA.

Sin parar.

"Between you and me / it's hard to ever really know / who to trust / how to think / what to believe"

Ya sabes cómo va la canción.

17 Enero 2007 | 02:50 AM

Al

Al dijo

He borrado de este post comentarios de espameo y respuesta al espameo relacionado con 20 minutos. No me molesta que pidáis votos, pero por favor, hacedlo en el post "20 minutos".

Gracias.

17 Enero 2007 | 06:49 PM

The Watcher

The Watcher dijo

Joder, Al, es sorprendente lo mucho que se puede llegar a saber a base de leerse Sandman XD.

No, en serio, me parece un recopilación perfecta de licántropos, en en un sentido amplio además, no sólo de los que se cubren de pelo con la luna llena. Pero creo que habría que añadir alguno más a la lista de literatura, cine y música licantrópica (¿existe esa palabra?):

Harry Potter (sale Lupin, coño, un licántropo en toda regla).

La segunda parte de Underworld (ya que dices que no te hablemos de la primera).

La canción de La Unión. Sí, la que tienen, vaya. ¿Alguien conoce otra?

Bark at the moon de Ozzy Osbourne, con un vídeo graciosísimo (¡¡¡enlace al Youtube ya, Al!!

El vídeo aquel de Michael Jackson que nos acojonaba a todos de pequeños (¿Thriller?).

X-Men (sale Lobezno, joder).

Esta serie: http://www.thedigitalbits.com/articles/miscgfx/covers2/grooviegoo...

Y paro ya, que empiezo a desvariar.

18 Enero 2007 | 02:12 PM

kasandra

kasandra dijo

Vale, no te votamos pero sólo porque nos has jodido vivas con esto de esconder el enlace pero verás cuando te encuentre. Me ponen los lobos ;)

18 Enero 2007 | 04:35 PM

la Roja

la Roja dijo

ayer iniciaste algo para mí aunque todavía no lo sepas... luego te traigo el audio pero sales en un post y te vamos a encontrar que ya sabemos como... es broma ;)
saludos

19 Enero 2007 | 11:56 AM

Al

Al dijo

La canción de la Unión es sobre el relato de Boris Vian, que te recomiendo fervientemente. Todas las tonterías de licántropos que se os ocurran, bien recibidas. A ver si hacemos la enciclopedia de la licantropía con este post.

La leyenda del lobo cantor de George Stone no se puede considerar realmente literatura licantrópica. Se trata de una fábula torpe sobre la libertad de pensamiento pero a lo cutre, y los personajes intentan ser lobitos reales, a cuatro patitas, y pensar como lobitos.

Son personas, claro. Si tengo que asimilarlo a algo, a Rebelión en la granja, salvando distancias.

Basado en ese libro juvenil, que si lees de mocoso (como fue mi caso) te marca de por vida y te cuesta muchísimo valorar de forma imparcial (a mí me encanta, aunque sepa que es malo), hay una canción de un grupo de rock español: Buenas Noches Rose, creo que del año 95. Se llama igual que el libro: "La leyenda del lobo cantor".

19 Enero 2007 | 02:14 PM

Al

Al dijo

Podéis ver el video de Ozzy aquí. No voy a cargar con más imágenes y vídeos del post, pero iré añadiendo chorradas en los comentarios, si os parece, a no ser que sean muchas. Entonces escribiré Licántropos II parte (A la Búsqueda de más Dinero).

A ver, friquis. ¿De dónde es la citaaaa?

Desde el faro,

Al.

19 Enero 2007 | 02:22 PM

Al

Al dijo

Más literatura licantrópica juvenil:

El Lobo Blanco de Käthe Recheis, editorial Gran Angular y La hija del lobo de Guillian Cross, editorial SM. El primero es en plan fantasía épica, si mal no recuerdo (tengo una colega apasionada de la literatura infantil y juvenil que me conduce a los mejores títulos desde hace ya años, aunque personalmente prefiero la literatura fantástica no específicamente juvenil). El segundo es muy bueno; se trata de una Caperucita moderna. Para chavales jovencitos, claro, pero no demasiado descafeinado.

Una imagen entrañable aquí. Bueno, no. Tan entrañable no es. Le falta casquería y sangre...

Ah, y me acabo de enterar de que hay un libro licantrópico de autor español en Anagrama. Se llama La noche del lobo y lo firma Javier Tomeo, a quien afirmo sin rubor no conocer. Si lo leo y es bueno, afirmaré con rubor que no lo conocía antes. La idea, de entrada, tampoco es que me seduzca mucho; me parece un plagio de Vian. El hombre lobo se llama Macario y es enternecedor. Se tuerce un tobillo, padece soledad y miedo. Pues... no sé. La crítica dice por ahí que es más de lo mismo de la factura de su autor, pero como yo no he leído ni una palabra de Tomeo, igual hasta me gusta.

Puede que empiece a hacer críticas de libros dentro de muy poco aquí en la bitácora... para que nos aburramos todos menos (o más).

19 Enero 2007 | 09:09 PM

Legionario

Legionario dijo

Hablando de canciones "Full moon" de Sonata Ártica, yo diría q es sospechosa de licántropismo.

20 Enero 2007 | 02:36 PM

RaraAvis

RaraAvis dijo

Si tenemos canciones lobunas y licantropicas no olvidarse de Full Moon Madness de Moonspell

Somos memórias de lobos que rasgam a pele
Lobos que foram homens e o tornarão a ser
Ou talvez memórias de homens.
Que insistem em não rasgar a pele
Homens que procuram ser lobos
Mas que jamais o tornarão a ser...

20 Enero 2007 | 03:44 PM

Jaime V

Jaime V dijo

Busca este link, allí encontrarás la foto: http://es.wikipedia.org/wiki/Hombre_lobo
Saludos.

20 Enero 2007 | 04:43 PM

Al

Al dijo

Gracias por el link. Un saludo.

21 Enero 2007 | 04:29 AM

Aura

Aura dijo

Vaya, que nostalgia he sentido al leer este post y recordar mi malograda serie de artículos sobre hombres-lobo, que quedó inacabada.

Pasaba a saludarle y decirle que me ha sido muy agradable encontrar sus comentarios en mi blog. Aunque ahora me dedico a escribir en mis proyectos personales fuera de este extraño mundo sí que me paseo por las bitácoras de mis conocidos... por nostalgia también, supongo.

¡Espero sus reseñas literarias! Me verá de vez en cuando por aquí.

Un saludo.

22 Enero 2007 | 09:26 PM

Al

Al dijo

Aura, tu blog es magnífico. Lamento de verdad que hayas dejado la blogosfera, e invito a todos mis lectores a que entren a tus archivos.

22 Enero 2007 | 10:50 PM

sergio

sergio dijo

yo existo y no hay forma de cambiarme pronto llegara el dia final y no voy a estar de tu lado

6 Marzo 2007 | 01:14 AM

Elia

Elia dijo

La leyenda del lobo cantor puede ser una novela fácil de leer, una novela infantil o juvenil como habeis comentado, pero el trasfondo de la historia es magnífico, espectacular, un reclamo de la naturaleza, un grito a la libertad arrebatada. Es una utopía que yo comparto y por eso me pareció una muy buena historia, sin grandes rasgos literarios, pero buena al fin y al cabo.

9 Abril 2007 | 09:45 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Completamente de acuerdo, Elia. Soy el primero en decir que me marcó de chaval y se lo recomendaría a cualquier crío porque sé que le flipará. Y sentirá, llorará, se emocionará e imaginará. Como yo lo hice.

Hay literatura juvenil de primer orden, de enorme validez literaria: Alicia en el País de las Maravillas, Peter Pan o El Principito. No es descalificador denominar a un libro literatura juvenil.

Stone no llega, ni con mucho, hasta ahí. Es plano, como un best-seller. Eso sí, le admito la documentación de la forma de vida lupina. Salvo por un par de detalles, el comportamiento es de lobos, no de perros. Y es agradable el estilo en los raros momentos en que se pone lírico y habla de olores, colores de pelaje, sabores y texturas. Ahí, sube espectacularmente la calidad. Supongo que donde falla es en la fábula. Dirus (¿se llamaba así? ¿Hace cuántos años que no lo leo?) es malo malísimo, y Lobo es bueno buenísimo. Dicotómico. Poco sutil. Parece una peli de Disney. Me quedo con Rebelión en la granja.

Pero sí, a mí también me cuesta criticar al lobo cantor. No sabes el cariño que tengo a ese libro. Pero hay que ser francos: no es ninguna maravilla.

9 Abril 2007 | 10:07 PM

El Primer Martir Lod Andy

El Primer Martir Lod Andy dijo

Siendo sincero con tigo mismo unicamente publicaste esto por marketing de venta ya que si tan mala es tu opinion sobre los licantropos no podes darte el lujo de escribir sobre nosotros no tenes derecho a hacerlo y estas totalmente invitado a presenciar y ampliar tus conocimintos sobre nuestras vidas en nuestros lugares de reunion ahi veras que no somos asecinos ni matamos gente solamente somos hombres maldesidos por Dios buscando consuelo en esta vida terrenal con la esperanza de un perdon futuro.
De todos modos estas disculpado ya que como vos hay muchisimas personas que hablan de temas que no conosen por eso es que considero de tu parte una broma de mal gusto esta critica hacia nuestras vidas disiendo asi que no sos mas que un ignorante de este tema.
Un saludo cordial

El Primer Martir Lod Andy del Clan Strigol con marca de la doncella Mariam

26 Abril 2007 | 03:19 AM

The Watcher

The Watcher dijo

Joder, ¿cuál es esa maldición? ¿No usar tildes bajo pena de acabar en el infierno?

26 Abril 2007 | 10:09 AM

AcMe

AcMe dijo

Cada día me sorprendo más de lo flipada que está la gente

26 Abril 2007 | 12:55 PM

Nathan Luna Roman

Nathan Luna Roman dijo

Ale soy mexicano y concuerdo con El Primer Martir Lod Andy, mucha gente habla y comenta sin conocer las cosas a fondo, con gusto podria mostrarle a cualquiera de los presentes un verdadero licantropo que camina por las aceras de las ciudades mexicanas (puebla, puebla la ciudad donde recido actualmente) y de muchas otras fuera de mi pais, la pregunta es.... ¿que tanto puedes tu creer para ver lo que yo puedo mostrate?, yo no hablo de literatura ni de canciones antiguas, mas sin embargo me arriesgo a ser llamado loco y demas ya que esto es lo que me gusta y pretendo mostrar.....

Att: Nathe

30 Abril 2007 | 09:47 AM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Innnteresante.

Si estás hablando de naguales, por supuesto que estoy de acuerdo contigo.
Si estás hablando de Hombre Lobo El Apocalipsis pues me entra la risa.

Este artículo trata sobre el licántropo de la tele y los libros, y está perfectamente documentado.

Si alguien quiere leer sobre un licántropo de verdad, que espere a que salga mi novela.

Un saludo.

30 Abril 2007 | 11:23 AM

RaraAvis

RaraAvis dijo

Definitivamente parece ser que los licántropos no pueueden usar tildes, o tal vez es que son bichos distintos, ellos no son licántropos son licantropos, que claramente debe significar otra cosa.

30 Abril 2007 | 11:30 AM

Nathan Luna Roman

Nathan Luna Roman dijo

oh mi querido escritor no hablo de un grupo ni una sociedad, hablo de la bestia que como vos habéis dicho se le han atribuido horrores y demás y se le a tomado como una historia mas de hollywood, vuelvo a hacer mi oferta, podéis tomarme como a un loco si queréis pero recordad que de la locura a la genialidad solo hay un paso, el triunfo de la humanidad es la palabra escrita y quien mejor que un escritor para contar la historia de un pobre y viejo hombre que solo quiere contar su historia y desmentir algunas cosas que se atribuyeron a su pueblo.......... pensadlo escritor, pensadlo y contestadme que después de todo que podéis perder al oír a un pobre hombre viejo...

Att: Nathe

30 Abril 2007 | 10:59 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Yo soy muy poco impresionable y estoy siempre dispuesto a escuchar una historia. No garantizo que luego no la utilice, claro. Es mi oficio.

Empieza...

1 Mayo 2007 | 04:52 PM

Nathan Luna Roman

Nathan Luna Roman dijo

Bien escritor, deberás entender que si contare mi historia a través de este medio no podré hacerlo todo de una sola vez, por lo que te pido paciencia, comenzare dando los datos generales.....

Mi nombre es Nantan Luna Román, nací en un pequeño pueblo llamado Martínez de la torre en el estado de Veracruz en México en el año de 1936, mi padre era letrista y mi madre pintora, a mi nunca se me dieron las artes pero eso no importa ya, tuve una infancia buena y agradable pero no fue sino hasta mi adolescencia donde por primera vez conocí a la criatura llamada "Licántropo" o "hombre lobo", mi fascinación por tal criatura no tuve limite y fue tanto mi asombro eh interés que me vi obligado a investigar mas sobre el tema, así gaste 4 años de mi no muy larga hasta ahora vida en investigar sus orígenes y leyendas.....

Lo siento escritor pero no me queda mas tiempo seguiré mi historia mas tarde......

Att: Nathe

2 Mayo 2007 | 01:34 AM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

¿Ya?

Un hombre lobo mexicano en la coctelera. Vino y se fue. Sin contar su historia...

10 Mayo 2007 | 02:49 AM

AcMe

AcMe dijo

Parece el título de una película...ummmm podríamos rodarla; hacer nuestra propia versión de la licantropía, con casinos y furcias!!!!!!!!

10 Mayo 2007 | 10:28 PM

Wildkatze

Wildkatze dijo

Lo mismo es que ya ha terminado. Luego estuvo encerrado en un manicomio, hasta que le pusieron conexión a internet en la celda.

10 Mayo 2007 | 10:56 PM

Serendipity

Serendipity dijo

Jejeje, existe una "Un hombre lobo mexicano en Texas", yo la vi porque me trago todo lo que tenga garras o colmillos, evitad verla si podeis... aun peor qu ela de los marsupiales de aullidos (porque con esa por lo menos te ries), en fin...
Beware of the moon, ;)

15 Mayo 2007 | 07:41 PM

Ream

Ream dijo

Bueno señores van a discutir toda la noche el temita los licantropos los hombres lobos vampiros y magos y brujas y cazadores magicos son solo una creencia ridicula......... eso lo diria un fresita citadino ignorante, ....no se necesita se un darnkes ghotic o un puto metalero que escucha crade of filth para tener una idea de que en el mundo el mal existe todo tiene su parte buena y su parte mala, por favor yo creo en dios pero les puedo decir que el diablo no es el unico demonio que anda suelto por ahi echando vaina a la prueba me remito, bueno en fin un saludo y otra cosita con el amigo odioso que ama a los licactropos, el hombre lobo no es un licantropo, los licantropos no cambian de forma a su voluntad el lobo si, no se dejen guiar por las peliculas investiguen vallan a la realidad, que los hechos reales estan alli....... saludos nuevamente

15 Agosto 2007 | 12:29 AM

The Watcher

The Watcher dijo

En dios no sé si creerás, pero en los puntos ya se ve que no. Qué asfixia de texto, coño.

15 Agosto 2007 | 12:46 PM

Wildkatze

Wildkatze dijo

Joder, siempre tienes que poner la puntilla, the Watcher.

Deja al chaval, a mí me hacen mucho de reir estos tipos, van de listos y luego dicen metaleros y craddle of filth en la misma frase. Cuando todo el mundo sabe que un verdadero metalero escucha Europe y compra cupones de la ONCE.

Desde luego que el diablo no es el único demonio. Tus tonterías hacen más daño que el propio Satán.

15 Agosto 2007 | 12:51 PM

Sofía

Sofía dijo

no crees que antes que en la biblia aparece en las metamorfosis de ovidio como Lycaon?????

Saludos

21 Marzo 2008 | 11:38 AM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Eh... No. No lo "creo". Ovidio redactó sus Metamorfosis allá por el año 10 a.C. y el Libro de Daniel, aunque sea de carácter apocalíptico y entre en el canon de la Biblia por los pelos, como muy tarde es del siglo II.

Hablamos hacia atrás, claro. Antes de Cristo. Luego primero va el libro de Daniel y MUUUUCHO después, Ovidio.

Para saber más: Trebolle Barrera, Julio, "La Biblia judía y la Biblia cristiana", Editorial Trotta.

21 Marzo 2008 | 12:26 PM

Bella Swan

Bella Swan dijo

Soy fiel creyente de los hombres lobo y (por consiguiente) también de los vampiros.

No me parece ninguna creencia ridícula, eso lo dice la gente lo suficientemente ególatra como para creer sólo lo que sus pobres ojos le permiten ver.

13 Abril 2008 | 05:17 AM

Lod Andy

Lod Andy dijo

esto se pone muy interezante, con una persona que se cree sabia y no reconoce que en la tierra se erra no lo tomes como un palazo the watcher pero si sos tan bueno con las lenguas y asentuaciones

pido disculpas de ser un ignorante ante vos

sigo concordando con Nathan Luna Roman y mi si me gustaria saber su historia y me gustaria poder conversar con el...

dejo mi msn ocho_ocha@hotmail.com

si alguien cree de diferente manera tambien esta invitado a agregasme

ahhh me olvidava de decir algo tengan cuidado con el tema de la musica por que crade of filth no se aserca ni un poquito al metal es mas un gothic metal o tambien se lo puede considerar llegando a un trash pero ni se parece al metal melodico o metal

suerte

Lod Andy

26 Junio 2008 | 12:39 AM

The Watcher

The Watcher dijo

No soy bueno, soy mejor.

26 Junio 2008 | 12:55 AM

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Autor del limes; siempre en la delgada línea entre la alta literatura y el pulp. Decidió, en medio de un delirio provocado por las drogas, que iba a ser el único escritor que contara historias fantásticas haciendo uso de todos los recursos sublimes y exquisitos de la Literatura Con Mayúsculas —habría tenido mucho más éxito al contrario, narrando gafapastadas en un estilo mediocre y bestsellario—. Cuando tomó tal camino único y propio y resolvió abrirlo a dentelladas, seguramente aún no había leído a Cortázar o, si lo hizo —otorguémosle el beneficio de la duda—, consideró que el maestro no se mojaba lo bastante, que no hundía los puños en el fango de la fantasía más salchichera y cutre para bruñirla en la cochura a fuego lento de su prosa preciosista y convertirla en una porcelana chinesca. Álvaro Naira es un fracasado por elección, lo cual es todavía más triste que ser un pelagatos a secas: escribió una novela, una editorial se la aceptó pero le ofreció un contrato leonino, así que se sintió ultrajado en su delicadísimo ego y la sacó en Lulú, donde nadie la lee, ni la compra ni nada, lo cual le satisface plenamente. Actualmente se encuentra en retiro espiritual en una cueva del Tíbet, con la única compañía de un ejemplar de las Psicomagias de Jodorowsky —al que no soporta— y ortigas como desayuno, comida y cena. Fruto de tales ejercicios ascéticos, ha parido un segundo libro, entre exclamaciones de eureka y albricias. Espera fervientemente que éste tenga tanta repercusión como el anterior; para ello, ha puesto todos los medios a su alcance y ni siquiera lo ha autoeditado ni sacado de su disco duro para que haga la ronda entre los amiguetes. Antes mostraba su desprecio por la literatura intelectual y el realismo en un hábil juego intertextual —ya que éstos son los géneros que más le satisfacen desde siempre—, y se presentaba como tocapelotas y cínico. En realidad no era más que un niñato un pelo irónico y corrosivo: téngase en cuenta que la ironía es una de las bellas artes; el cinismo una enfermedad terminal. Hoy en día, a tenor de la experiencia que ha ganado y de lo mucho que detesta a la especie humana —desprecio que, bien entendido, comienza por uno mismo— se puede considerar, sin temor a equivocarse, un auténtico cínico. O un enfermo terminal: ustedes deciden.








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