La Coctelera

18 Diciembre 2006

Londres.

Típico, ¿eh? No, la foto no es mía. Luego os deleitaré con mis habilidades fotográficas.
Desde Madrid, por desgracia, escribo. He llegado hace una mierda. Me han recibido mis perros, estirándose, bostezando, con carita de pena y el aire caliente y dulce de los recién despertados. Un par de mimos a cada uno, mochila al suelo y al sobre, pensaba, que mañana será otro día. Me iba a ir a la cama cuando me encontré con que estaba ocupada.

Normal. Le dices a tu hermana que te cuide el fin de semana a los perros porque te piras y se viene con el novio. Quién no lo haría. Las instrucciones eran simples: sacarlos tres veces al día, una al parque para que estiren las patas, echarles el pienso, cambiarles el agua y rascarlos. Rascarlos mucho rato. Cuatro manos rascan más que dos. Por supuesto.

Mejor así. Así escribo.

Ahora, que aún tengo el barro de Londres en las botas, el aire húmedo y frío de Londres en el pelo, escribo.

Me he ido a documentar un capítulo de Politeísmos a Londres. Sí, Politeísmos. Mi novela. Ya sabéis, coño. Eso que no termino de corregir, eso por lo que escribo esta bitácora, eso que no me aceptarán en ninguna editorial a pesar de que se trata de la mejor obra de fantasía realista que existe: la única.

Haced presión. Llenad la bitácora de comentarios pidiendo a gritos la novela. Decídselo a todos vuestros colegas. Recomendad la página. Aumentad las visitas, porque si la bitácora funciona, si esto empieza a tirar, es más posible que me acepten la novela, joder. O no. Publicar no es fácil. Salvo para el autor de Eragon, pero prefiero dejar ese asunto para otro post porque se me escapa demasiado veneno por la boca.

Eragon, el colmo de la originalidad.

Un capítulo de mi novela se desarrollaba en Londres. Cosmopolita que es uno. ¿Qué hacen los escritores normales? Saquear internet e inventarse lo que no saben. Si la ciudad es de cartón-piedra como un decorado de serie B, ¿a quién coño le importa? Total, yo escribo fantasía, ¿no? Son “cuentos”. Quimeras. Fantasmas. Mentiras. Si se hace la novela con los pies, da igual, porque es fantasía. Si aparecen expresiones tan originales como “desordenados cabellos de oro” u “ojos tan negros como el azabache”, pues perfecto. No es realismo. No aporta nada, no colabora a que la sociedad sea mejor, no critica los errores del sistema.

No es seria.

Ah. Claro. Mejor si se desarrolla en una galaxia muy, muy lejana. Así nos toca menos la fibra. Si está mal escrita, perfecto. No se espera otra cosa de la fantasía. Que sea masticable, chorra y rápida. No vaya a confundirse con la Literatura con Mayúsculas, ojo. Que sólo es entretenimiento.

Pues lo siento. Rompí la baraja en lugar de coger cartas. Yo hago fantasía realista y, aunque la historia sea eso, fantástica, el mundo es real, los personajes son reales y lo que les pasa también, pero con reservas. Introduzco la fantasía desde las esquinas, desde las cloacas, desde los baños de los bares. Porque lo irreal, lo maravilloso, lectores míos, está en todas partes, en lo sucio y en lo mínimo. Sólo hay que saber mirar con los ojos adecuados, que son siempre los de un niño viejo, un Peter Pan hasta los cojones de que le digan que hay que crecer y madurar. ¿Para qué? Para pudrirse luego.

Me fui a Londres para documentar. Necesitaba hacerme todos los recorridos del personaje, pasito a pasito, cuaderno en mano y cámara. Estar allí, ver lo que él vio y sentir lo que él sintió. Puede que sea una tontería. Yo trabajo así. Es mucho más auténtica, más viva, una descripción de un lugar si lo has tenido delante. Puedes superponer la capa de tu imaginación sobre el cimiento, y así no se te caerá, nunca. Los sitios que cuentas sin haberlos sentido parecen siempre de plástico, a no ser, claro, que sean lugares ficticios. Pero eso es diferente. La ficción delirante tiene un proceso distinto y yo no trabajo con Fantasía con mayúscula —no meto orcos ni elfos—, sino con fantasía realista: sucesos increíbles que le pasan a gente corriente. Si empiezas en el suelo, con las colillas, el vuelo de la ficción siempre será más largo, y más alto.

Así que he estado en Londres porque yo trabajo los textos, probablemente más de lo que los trabajen los escritores “serios”, los de verdad, los que reciben premios y esas cosas que yo jamás recibiré ni puta falta que hace (no os engañéis, que no es que no me importe el éxito. Pollas. Que uno quiere comer, no es como Valle-Inclán. Pero el que importa es el lector. A la crítica, que le folle un pez globo y que le estalle dentro, a no ser que hablen bien de uno. Entonces, la cosa cambia. Hipocresía pura. Reglas del juego).

Documenté el aeropuerto de Heathrow, el metro de Londres, Picadilly Circus, Oxford Street, el edificio Walmar donde está la sede de Square —ahí curra un personaje, sí, traduciendo juegos de consola, la envidia de cualquier friqui—, la iglesia de All Souls y una coqueta cabina de teléfono roja atestada de postales de putas.

Me hice el camino a pie hasta Camden Town —una matada de cojones, atravesando Regent’s Park entre otras cosas— y desde Camden, hasta Islington —en el culo de Londres, ni sale en los mapas para guiris—. Luego, la ruta doce del Capital Ring, que es un camino tipo senderismo que lleva a una estación de tren abandonada.

Necesitaba esos sitios. Primero, los busqué por internet. Después, averigüé todo lo que pude de ellos. Y por último, a recorrerlos. Creo que me caminado más de veinticinco millas, y no exagero. No tenéis ni la menor idea de lo que me duelen las plantas de los pies. Las noto calientes, infladas, gordas y rojizas. Mullidas. Como las de un bebé. Me laten. He estado dos días en Londres, me he hecho esos recorridos y, además, me he pateado el Támesis, he ido a Westminster y al British Museum, que ya que uno está en Londres está bien ver de paso el Próximo Oriente, Egipto, Grecia y la India. Que no os equivoquéis: están en Inglaterra. No se llevaron las pirámides porque no les entraban en el museo. Cosas del bendito pasado de la Commonwealth; viva el imperialismo que nos permite ver diez países al precio de uno...

Y en el hotel —una puta mierda y carísimo, pero con un excelente desayuno inglés compuesto por bacon, huevo, tomate y tostadas que me mantuvo en pie todo el día, y té con pastas en el cuarto—, a la noche, escribí. Y ahora os lo pego:

En mi habitación de King Cross, pequeña, ardiente, con las cortinas rotas, la ducha no sólo sin bañera sino sin plato, con un sumidero en el suelo y toda la tarima levantada por la humedad, bebiendo té verde y mirando atentamente los envases de leche que parecen pequeñas tarrinas de mermelada o miniquesos de Burgos, masticando despacio terrosas galletitas Walkers de mantequilla como diminutos lingotes de oro envueltos en un plástico de cuadros escoceses, escribo.

Me he enamorado. De nuevo. Esta vez de una ciudad; lo siento para los que no comprendan esta perversión. Yo tampoco comprendo a los zoofílicos, así que estamos en paz.

Enciendo la jarra-tetera instantánea. Burbujea en medio minuto. Mejor que un microondas. Tiene unos hierros en el fondo de agua. Al enchufarla, se ponen al rojo.

Son las once de la noche. Estoy machacado. Parecen las tres de la madrugada. Pasaré esto al ordenador cuando regrese y lo colgaré. Me la pela que no sea interesante. Para mí, Londres es ahora una habitación de hotel que parece un hostal de diez euros, aunque me haya costado ochenta. Camino descalzo por el suelo de moqueta —joder, cómo les gustan las putas antihigiénicas moquetas a los ingleses, todo forrado de moqueta, londinenses a las puertas de sus casitas victorianas recortando la moqueta, moquetas en los pasillos, moquetas en las habitaciones, moquetas en los asientos de metro y autobús, parece que bajas del avión en Heathrow y te extienden la moqueta roja para que pises blandamente y te digas: “Estoy en suelo británico (perdón, en moqueta); God save the Queen!”.

El Támesis negro. La ciudad a los lados. El Parliament tostado. El silencio. Me confunden con aborigen varias veces y me preguntan cosas. Respondo en un inglés trabucado. No había un alma por la calle desde las seis de la tarde. Para mí esto es Londres. Un barrio de tiendas alternativas repleto de camellos en cuanto se va la luz y de góticos por el día —Camden: no sé a qué hora me da más miedo, merece un post aparte y se lo haré—, librerías coloridas en el Soho con sexshops en los bajos, oscuridad profunda, el Picadilly Circus llenito de palomas, un cuervo carnicero en el césped de un parque, ardillas grises huroneando en las papeleras, palacetes victorianos, jardines como campos de golf, tiendas de Food and Wine, capuccinos take away, periodicuchos de prensa amarilla, ciclistas, edificios que imitan la arquitectura romana, frío, humedad y viento.

Me encanta. Viviría aquí.

Pero es caro. Y hablan raro.

Bebo té y me fumo un cigarro. Aquí todo el mundo fuma tabaco de liar; las cajetillas tienen precios intocables: otro motivo para no residir en Londres. Escucho el Big Ben desde Mableton, el sonido de caja de música, de cuarto de estar de anciano: el característico tintineo de los cuartos. Recuerdo la imagen del Parliament desde Waterloo Bridge, la sombra apuntada que se proyectaba sobre la abadía de Westminster. El Big Ben iluminado con luces doradas, lleno de puntas finísimas como una pieza de orfebrería de agujas y palillos, un joyero diminuto que se pudiera abrir por la esfera del reloj, un relicario de oro, un cirio lleno de churritos de cera derretida, un castillito de arena mojada tirada desde el puño apretado de un niño. De lejos, parecía hasta comestible.

Ah, y al lado la noria. The Eye. The ferris wheel. La puta noria. Como un gran símbolo.

Desde el Big Ben, que es como un faro,

Al.

Me caigo de sueño. Al sillón voy. Mañana arreglaré el post que está con pinzas, le añadiré enlaces y fotitos. Desde el faro, etc.

Álvaro Naira © 2006

Tags: mi novela

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The Watcher

The Watcher dijo

Joder, Al, así que estabas en Londes. No sabía dónde te habías metido (uno de tus perros, creo que Talo, me lo intentó explicar por teléfono cuando te llamé, pero la barrera del idioma resultó infranqueable). Pinta bien Londres, sobre todo por el tiempo, que yo estoy hasta los cojones de tanto sol español (que además da cáncer). Siempre he tenido la idea de ir algún día a hacerme la ruta del episodio cuarto de From Hell, pero ahora cuando vaya tendré que aprovechar para hacer otra… la ruta politeísta.

Respecto a lo que dices de la fantasía, totalmente de acuerdo, aunque nunca he compartido esa distinción; para mí, todo relato es fantástico en alguna medida. Otra cosa es hablar de la verosimilitud de lo que se cuenta, que no creo que tenga que ver con la presencia de cosas “sobrenaturales”. Yo me creo más, me parece más verosímil, “La historia interminable” que los culebrones moralizantes de Dickens, que no hay por donde cogerlos, con su huerfanitas, sus benefactores anónimos, y sus héroes más pobres que las ratas que de la noche a la mañana descubren que son herederos de medio Imperio británico.

Del quinceañero con mamá editora mejor no hablo, de momento.

Un saludo.

18 Diciembre 2006 | 05:46 PM

Stavrogin

Stavrogin dijo

Qué bien escribes, coño... Que conste que estaba a punto de irme a la piltra y lo leí entero. Cosa rara. Normalmente desisto por ahí a la segunda línea.

Ya me dirás el título de tu novela. Será un placer comprarla y, sobre todo, leerla.

Un saludo,
Nikolai Stavrogin

18 Diciembre 2006 | 11:44 PM

valentina garrido

valentina garrido dijo

la pelicula es genial deveria tener una segunda parte pero con los mismos actores SOY DE CHILE

11 Junio 2007 | 10:47 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Hostia. ¿Han hecho una película de mi novela y yo no me he enterado? xDDDDDDDD

Ah no. Va a ser que habla de Eragon. Estimados lectores, entran muchos despistados a este artículo desde la imagen... Me lo dice webstats, y webstats nunca se equivoca.

Salvo de continuo, claro.

11 Junio 2007 | 11:23 PM

Anna

Anna dijo

Eres gilipollas. No te mereces ni lo k komes. AL AUTOR DE ERAGON Y A SU LIBRO nadie los critika i si tu los kritikas es porque eres un escritor al cual nadie le kiere publicar sus libros y le tienes envidia. Narra a la perfeccion todo el libro y es un libro que se merece un 10. A

8 Julio 2007 | 07:22 PM

anna

anna dijo

eres un mierda nadamas k por criticar al libro eragon y a su autor. si lo kritikas sera principalmente por la envidia k le tienes porque la majoria de criticas que se hacen a otra persona son simplemente por envidia (luego estan las de defensa etc).

Pues eso que no te mereces ni el agua que bebes.

Espero tu respuesta en mi correo. ADIOS

8 Julio 2007 | 07:25 PM

thewatcher

thewatcher dijo

Joder. Ya no es que no enseñen ortografía en la ESO, es que ni educación, oye. Espero que al menos seas lo suficientemente joven como para que tengas que cursar educación para la ciudadanía, a ver si te inculcan algo.

Y despierta, niña, TODO el mundo critica Eragon, en cuanto pasa de los tres libros leídos. Ah, que no es tu caso. Bueno, ya crecerás, tranquila, todo se pasa.

Un saludo.

8 Julio 2007 | 07:47 PM

Artic Guardian

Artic Guardian dijo

Por alguna extraña razón, ahora en vez de Wildkatze postearé como Artic Guardian. Pero el nombre es lo de menos. Anna, no he leído en mi vida mayor sarta de tonterías. Si te masturbas pensando en el crío con la mamá con pasta y una editorial para publicarle el cuento al niño, no es problema nuestro. Eragon no es más que un mal plagio de otras novelas, te guste o no. Y como tal, es una mierda mal parida de libro. No se le puede tener envidia al autor de Eragon, es imposible tenerle envidia a una "novela" donde el malo se llama Galbatorix.

PD. ¿Cuántos años tienes? Qué radiKal, todo con k. Las críticas se hacen hacia algo, y serán tanto buenas como malas. Yo mismo hago críticas buenas, aunque abunden las negativas.

PDD: Si Naira no merece el agua que bebe, tú no mereces existir, y nadie dice nada.

8 Julio 2007 | 08:08 PM

Teresa

Teresa dijo

Hola. Yo apoyo a Anna y tiene razón. Además thewacher dice que todos critican Eragon despuès del tercer libro leído y me parece que él no se ha leído ninguno de los tres porque en España no ha salido el tercero.

Si escribe con "k" dejadla porque a su edad (calculo que tendrà 15 años) todos los de su edad hacen faltas cambiando la qu por k y multiples faltas más. Solo teneis razón en que para hacer una crítica seria no hay que hacer esas faltas de ortografia.

Anna serà mal educada pero los que critican su educacion dan por echo que ellos son iguales o peores que ella en ese aspecto:

-Tú no mereces existir.

-Si te masturbas...

Estos comentarios no tienen nombre...

Un saludo,

Teresa.

8 Julio 2007 | 08:22 PM

Anna

Anna dijo

Hola, soy yo ota vez y tranquilo thewatcher que no voy a escribir con k para no molestarte.

Para la informacion de Artic Guardian : no me masturbo y si lo hiciera tranquilo que nunca lo aria pensando en ti ni en ineptos como tú.

Adios.

PD: Gracias Teresa por tu justa defensa.

8 Julio 2007 | 08:24 PM

Anna

Anna dijo

a proposito artic guardian: tu te masturbaras mucho porque tu no tienes vida sexual y las tias pasan de ti como la mierda o tienes una mujer amargada que si lo hace con tigo se muere de asco. Sea por la razón que sea: no todo el mundo va masturbandose a todas horas como tú. Y a mi personalmente nunca me ha picado la cosa como para decir voy a masturbarme (sera porque sé vivir sin sexo y no soy una salida como tú?)

Adios

8 Julio 2007 | 08:33 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Vale. Hasta aquí. El siguiente que suelte un insulto será borrado. Punto. Opiniones, las que queráis.

8 Julio 2007 | 09:01 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

No; mejor aún. El siguiente que comente algo que no tenga nada que ver con el post de arriba será borrado.

8 Julio 2007 | 09:05 PM

thewatcher

thewatcher dijo

El que dijo lo de las kas no era yo. Escribe como te plazca y con el nombre que te plazca. Pero argumenta un poco. O mejor, madura, y luego hazlo. Y me refería a que una vez has leído tres libros (no los tres libros de Eragon, aunque te sorprendas, hay más libros), no puedes tomarte en serio la mamarrachada infantil de un crío con madre editora. Y sí, lo reconozco públicamente: yo leí el primer libro de Eragon. Y bien que lo siento. Creo que fue el último libro que me obligué a leer aunque no me estaba gustando. Craso error que no he vuelto a repetir. Hay cosas que no hace falta leer para desechar, afortunadamente.

Un saludo.

8 Julio 2007 | 11:01 PM

Artic Guardian

Artic Guardian dijo

En fin, una persona que le achaca a otra algo que no ha dicho es que está mal de la cabeza. Porque es muy fácil mirar en los comentarios y ver quién lo ha dicho. Por cierto, si te llamas Anna, te llamas Anna, no intentes vacilarnos, cría. ¿Nunca te ha picado la cosa? Ya tendrás ladillas, ya. No hablaré de mi vida sexual porque no procede, lo de masturbarse era una metáfora, aunque no me extraña que no la pilles, es que en Eragon no sale ni una. Vete a leer los libros de Teo, anda.

PD: Ni te molestes en contestar

9 Julio 2007 | 12:45 AM

carru

carru dijo

Como os pasais con los comentarios no? xD
Me lo he leido todos, no se porque la verdad.

Bueno a lo que iva; yo me he leido los dos libros de El Legado (Eragon y Eldest) y espero ansioso al tercero. Respecto a los comentarios, es cierto que en algunas partes se podria trabajar más pero también hay que tener en cuenta la edad del autor ya que por aquel entonces tenia unos 15 años más o menos.
A mi la historia me enganchó desde el principio y disfruté leyendolo que es lo importante.

Eso si, sobre gustos no hay nada escrito jeje
un saludo!

3 Septiembre 2007 | 09:31 PM

Wildkatze

Wildkatze dijo

Precisamente el problema es ése. Que el chaval tiene 15 años. Y ha publicado. No hagáis que repita chorropotocientas veces por qué ha publicado. Con 15 años lo único que se tiene en la cabeza son plagios (bueno, con 15, 16..., y algunos con 18). Y así pasa, claro. ¿Cómo era....úrgalos? xDDDD

PD: Llevas razón en una cosa, sobre gustos no hay nada escrito y cada uno disfruta con lo que quiere.

3 Septiembre 2007 | 09:58 PM

Pangeah

Pangeah dijo

Vaya. Pues primero, señor Álvaro Naira, me gusta en parte su visión de la fantasía; me gusta pensar que, antes de que en otros mundos estallen guerras y se busquen elegidos y cosas así, la gente normal, corriente y hasta aburrida puede vivir sucesos extraordinarios, Y no necesariamente del tipo "voy caminando por la calle y descubro a una persona con poderes sobrenaturales y resulta que yo también". Pero a mi me gusta más ver el mundo tras unas gafas`psicodélicas y ese tono vagamente apático - no lo sé explicar bien, perdón- me desespera un poco. Supongo que ese es el estilo adulto. Ya ni se lo que digo...
Y con respecto a Eragon: al género de la fantasía épica le he huido desde siempre. pero por alguna razón, siempre me pongo a leer libros de este género, nada más para acabar diciéndome: "ya sabía, es una porquería." Bueno, pues leí Eragon y me pareció muy aburrido. Jopemil páginas para dos o tres eventos. y de lo más trillados. Pero bueno, me dije a mí misma:
Podrá ser muy malo, un bodrio, un remake, pero lo publicó y es un superventas, ¿o no?
Independientemente de si la mamá es editora o no, sigo pensando que tiene su mérito tener libros en las tiendas. Creo que Eragon no es exactamente un plagio, si no más bien la gota que colmó el vaso. A partir del Señor de los Anillos, la mayoría de las historias del corte épico han sido pan con lo mismo con algunas ligeras variaciones. Eragon causó tanto revuelo por que es inusualmente mala y para acabarla, bestseller. Supongo que a los amantes del género o a los de la literatura en general les terminó de reventar el hígado.
Je, bueno, una opinión muy desordenada y bastante olvidable. Creo que me fui más por lo de Eragon. No es intencional, señor Naira :B

25 Septiembre 2007 | 02:33 AM

Pangeah

Pangeah dijo

Una última cosa. La verdad me ofendió un poco el comentario de Wildkatze con respecto a los 15 años de Paolini. Está bien, a esa edad no se puede tener mucho bagaje cultural, ni intereses en cuestiones metafísicas, pero tampoco somos una bola de babosos que repiten todo aquello que los impresiona. Yo, como probablemente se habrán dadso cuenta por mi manera de "escribir", tengo 15 años. Y, realmente, creo que todo lo que pienso e imagino tiene aunque sea un pelín de mérito. En este punto es cuando los mayores dicen "he aquí a otra cría estúpida lloriqueando". Se olvidan de que todos alguna vez tuvieron esa edad, y apuesto a que recuerdan haber pensado cosas más allá del " copiar y pegar" Y eso aplica para todas las edades. Y ya.

25 Septiembre 2007 | 02:41 AM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Saludos, Pangeah. Bienvenida al faro.

Yo también he tenido quince años, y escribía maravillosamente para tener quince años. Tiene su mérito, claro que lo tiene, lo que se hace a esa edad. La cuestión es que con quince no se puede, no se debe publicar. En cuanto crecemos un poco lo que hicimos antes nos da vergüenza. Y eso es maravilloso, porque significa que cada año escribimos un poco mejor que antes.

Respecto a la fantasía, no has caído en el mejor artículo para saber qué es lo que hago yo y de qué va mi novela. Aquí venía dormido después de un viaje matador. Éste es un post de literatura de viajes, no de fantasía.

Tal vez te interesen más éstos:

De qué trata Politeísmos.

Tener un animal dentro.

Qué entiendo yo por literatura fantástica.

De Eragon paso de hablar. Es literatura masticatoria. Es puro marketing. Tener un bestseller en las tiendas no tiene mérito, Pangeah. Me temo que a estas alturas sé de lo que hablo. Tener un libro en las tiendas sin apoyo promocional sí que lo tiene. Lo que sucedió con Harry Potter sí tiene valor, porque comenzó boca a boca. Pero cuando te ves ayudado por una campaña brutal e invasiva y por una película, la cosa es facilísima.

Saludos.

25 Septiembre 2007 | 07:57 AM

natalia

natalia dijo

ola me llamo natalia me gustaria conocer londre xk es muy lindo

26 Septiembre 2007 | 05:26 PM

JiandJI

JiandJI dijo

...me parece increíble que a alguien le guste Londres.... el ser humano tiene una parte masoquista y otra oscura.... juntalas y vete a Londres. Nadie que haya vivido en una ciudad con un poco de vida tiene que envidiar nada de Londres, el encanto de las ciudades esta en sus habitantes.

Podría seguir escribir pero no tengo tiempo y Londres no merece la pena para ello. Sus leyes menos... informaros un poco si vais, y su talante hacia el visitante tampoco. La gente es austera y recia ...y en el sentido de las libertad son retrogradas.

9 Junio 2008 | 06:43 PM

maria

maria dijo

Alvaro, creo que has sido un valiente luchador, por tus ideales, ya nadie lucha por la literatura, sólo por el money no crezcas como Peter Pan, y dejame que sea tu sombra. Me has emocionado.Me muero por leer tu libro. Tú tienes algo de austero y recio que combinado es fascinante

UN Beso

10 Junio 2008 | 12:25 PM

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