2009-08-25T14:25:28+00:00
This is an Atom syndication feed. It is intended to be viewed in a news aggregator or syndicated to another site. Please visit the Atom Project for more information.
Tecnología the-shaker: that blog/flickr/multimedia-aggregator kind of thing alvaronaira http://s3.amazonaws.com/lcp/alvaronaira/myfiles/farito65x65.jpg http://alvaronaira.espacioblog.com/post/2009/08/25/el-que El para qué. 2009-08-25T14:25:28+00:00 2009-08-25T14:26:48+00:00 <p class="large">He terminado otro libro.</p> <p class="large">No tengo ninguna intención de ir informando por aquí acerca de él —entonces, ¿qué estás haciendo en este instante, eh? ¿eh? Maldito hipócrita mentiroso—. No voy a darle publicidad. Cuando montas un circo, acabas haciendo el payaso. No me interesa el lector. Ya no. No me apetece que lo espere nadie. No quiero que me digan lo que les parece. No necesito opiniones, y no es una cuestión de ego, sino de sencilla constatación de un hecho: si a ti no te gusta mi obra, es bastante probable que a mí no me gustes tú. Así que no tenemos nada que decirnos.</p> <p class="large">Considero que, estilísticamente, esta novela le da sopas con honda y cien vueltas a Politeísmos, que es bisoña, adolescente y rabiosa. A pesar de ello —o a causa de—, me gusta menos. Me toca menos. No me araña: me acaricia. No me estruja: me abraza. Me da un beso de buenas noches y me arropa en la cama. Politeísmos es y será una novela enferma, y yo ahora lo que necesitaba era curarme. Y lo he hecho. Ya vendrán otros tiempos y traerán otros textos.</p> <p class="large">He estado tres años sin escribir ni una letra. He tenido que recuperarme del para qué. Admitamos abiertamente que no voy a publicar y que, si lo hiciera, sería agachando las orejas y sintiéndome una rata rastrera. Aunque tragara, no iba a sacarme de pobre ni a solucionarme la vida: lo único que ganaría sería mil euritos y un stock que no se ha vendido y que, para guardarlo en mi casa, tendría que salirme yo. Un libro acabado no hace que me sienta mejor; sólo más triste, más cansado y más vacío. Y más viejo, porque el tiempo corre en medio, mientras tú vives encerrado al margen de la Historia, metido en la tuya, que se escribe con minúscula, letra tras letra y noche tras noche, robándole horas al sueño y consumiéndote. Escribir es destructivo, especialmente de la forma en que lo hago yo. Así que hay muchos motivos para no escribir, y ninguno para hacerlo. Para qué escribir. Para quién.</p> <p class="large">Y he encontrado la respuesta.</p> <p class="large">Para nada.</p> <p class="large">Para nadie.</p> <p class="large"> </p> <p class="large">Quiero dar personalmente las gracias a cuatro personas.</p> <p class="large">A Chipita, que supo disfrutar de algo que no le interesaba y ver que la forma puede tanto como el contenido, y a veces más.</p> <p class="large">A Lanark, que se autoinvitó a mi casa para visitar los Madriles. Por toda respuesta, le gruñí que no tenía ganas de interrelacionarme con otros simios rosados, que ya conozco demasiados. Lo mantengo, pero aprecio el gesto de acercamiento.</p> <p class="large">A Azaroa, porque le afectó.</p> <p class="large">A Sol, de la cual me gustaría conocer nombre y apellidos, porque algún día dará que hablar. Fueron las palabras exactas que me dijo a mí un editor —que quebró poco después, así que habría que poner en entredicho su olfato— tras leer simplemente cómo me expresaba en conversaciones de IRC cuando tenía veinte años. Sé que Sol escribe —si no lo hace, ya está tardando— y lo hace cojonudamente bien, y lo sé sin haber leído un solo texto creativo que haya firmado. Tengo poderes.</p> <p class="large">Dicen que Valle-Inclán vendió cuatro ejemplares de su primera obra y declaró que seguiría escribiendo para esos cuatro lectores. Yo he vendido treinta, lo cual me hace sentirme muy infeliz, porque hay que ver lo que nos gusta quedar siempre por encima como el aceite.</p> <p class="large">Podría escribir para los cuatro de arriba, a los que salvo de la criba, pero escribir para cuatro es lamentable.</p> <p class="large">Así que escribo para uno: para mí.</p> <p class="large"> </p> <p class="large">Desde el faro,</p> <p class="large">Al.</p> <p>Álvaro Naira © 2009</p> alvaronaira http://s3.amazonaws.com/lcp/alvaronaira/myfiles/farito65x65.jpg http://alvaronaira.espacioblog.com/post/2008/05/15/disculpen-molestias Disculpen las molestias. (Mercado editorial: FIN). 2008-05-15T05:05:32+00:00 2008-07-22T15:12:06+00:00 <p><a href="http://i204.photobucket.com/albums/bb318/alvaronaira/hacemosloquehacemossandman.jpg?t=1210817563" target="_blank"><img style="width: 431px; height: 758px;" src="myfiles/alvaronaira/hacemosloquehacemossandman.jpg" class="imgCen"></a></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2">Algunos de mis porfiados lectores saben desde hace tiempo, incluso antes que yo, que iba a publicar <em><a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-" target="_blank">Politeísmos</a></em> —atención al pretérito: que nadie saque el confeti si no quiere tener que comérselo luego—. Esos lectores maravillosos me mandaron correos electrónicos asombrados y hasta un poco indignados. Les pedí por favor que cerraran la boca, porque yo no estaba enterado de nada y esto parecía de chiste, y así lo era. Descubrieron que iba a publicar —no pierdan de vista el tiempo del verbo— mediante las búsquedas de google: siguiendo la pista de mi nombre cayeron en la página de un diseñador editorial que tenía el catálogo en PDF a medio hacer y en abierto, sin contraseña ninguna. Estaba escondidito, ya que yo no lo vi en mis paseos egocéntricos dominicales para comprobar cómo iba la red de menciones a mi humilde persona, cuántos blogs habían desaparecido y cuántos me despreciaban y me borraban de sus favoritos, y lo mucho que me alejaba cada día de los 30.000 enlaces que alcanzamos en verano, debido principalmente a que estáis hasta la polla de los parones de la bitácora. He forzado vuestra paciencia hasta límites obscenos y lamentables. Como han forzado la mía. </p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> Disculpen las molestias.</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> La cuestión es que la novela figuraba en el catálogo de las novedades para el segundo semestre de 2008, y sin haberme avisado. En la Editorial Misteriosa dieron por sentado que yo iba a tragar con todo lo que me pidieran y me incluyeron mucho antes de llamarme, y antes —por supuesto— de plantarme el contrato delante. Surrealista, pero cierto. Era un catálogo muy bonito, muy colorido y muy profesional. Aparecía mi obra junto a otras de singular trascendencia y valor literario indiscutible —apúntese: IRONÍA—. Lo descargué y lo guardé, porque colecciono curiosidades editoriales y me gusta enmarcarlas y <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/05/29/rechazos-los-se-cuelgan-la-pared-" target="_blank">colgarlas en mi pared</a>, e hice bien, porque ya lo han quitado: para cambiarlo, tachar mi nombre y hacerle vudú, supongo. La caché de google aún se puede encontrar, dudo que por mucho tiempo y la verdad es que me da lo mismo. Regalaría un gallifante a todos los que localizaron el enlace si no fuera porque no estoy de humor.</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> Meses —¡meses!— después me llamaron y mostraron un contrato. Meses de angustia, de indecisión, de no saber nada; de cerrar la bitácora por no poder contar esto y no querer contar otra cosa; meses de morderme los nudillos, la mesa, el teclado, de masticar el móvil con los dientes hasta que me sangraban las encías, de refrescar la pantalla del correo cada tres minutos aguardando novedades; meses de tener que soportar que los colegas te pregunten “¿aún no te has suicidado?” con completa seriedad, de la que asusta; meses después, AHORA, me ponen un contrato delante.</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> Bien, pues no lo he firmado.</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> Quiero decir con esto que he tenido la publicación al alcance de la mano, la he rozado con las yemas de los dedos, y he dicho que no. Y lo he dicho yo. No ellos.</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> Ahora me voy a explicar, antes de que me asesinéis y con razón.</p> <p><a href="http://i204.photobucket.com/albums/bb318/alvaronaira/emperadordijono1.jpg?t=1210817564" target="_blank"><img style="width: 430px; height: 344px;" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/emperadordijono1.jpg" class="imgCen"></a></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> El contrato era abusivo, vergonzoso e irrisorio: uno de los mejores textos de humor que he leído nunca. No sólo en el aspecto económico, que me la pela y que también lo era, porque regalaba la obra, sin percibir ningún adelanto, y luego ya si eso me pagaban algo, me daban la propinilla y la limosna y las gracias pasado un año, si se había vendido bien. Si no, nada. Eso me daba bastante igual: no hago esto por dinero. No puse pero ninguno. Ahí no. </p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> Donde surgían los peros fue en el aspecto profesional y personal: el contrato me afectaba a mí y afectaba a la obra, y no para bien. Empecemos el recuento. Diversión aseguraba: lo garantizo.</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> <strong>1.</strong> Hacía una cesión de derechos <strong>EXCLUSIVA</strong> y <strong>MUNDIAL</strong>, y universal no lo pusieron porque se les olvidó que en la MIR también leen, y mira que si se llevan el libro en un viaje espacial y no les pagan, fíjate tú que tragedia. Vale. Es de coña, pero aceptamos barco. Qué remedio.</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> <strong>2. </strong>Permitía por contrato que se despedazara el libro y que apareciera en <strong>[play reprise]</strong>: <em><small>formato libro; rústica; tapa dura o cartoné; ediciones económicas o de bolsillo; Club del Libro; fascículos; ediciones especiales para quiosco; reproducción parcial, resumida o abreviada, tanto en forma de pre como de post publicaciones; reproducción impresa, tanto en forma parcial como total, en publicaciones periódicas, en forma resumida, abreviada o compendiada, o en cualquier otro tipo de operación promocional o especial; versión completa, condensada o abreviada, en antologías, libros escolares y otras ediciones especiales, sean o no promocionales; traducción a todas las lenguas extranjeras, a cuyo efecto el AUTOR le cede en exclusiva mundial el correspondiente derecho de traducción, quedando facultado el EDITOR para designar, a su elección, la persona o personas que han de realizar dicha traducción, y la remuneración que corresponda a la misma en la explotación de la OBRA traducida; derechos de reproducción, distribución y comunicación pública de la OBRA en versiones electrónicas (entendiendo por tales aquellas que incluyan todo o parte de la OBRA en forma sonora, visual o audiovisual, para su lectura junto con sonidos e imágenes, incluidas las versiones multimedia y las redes de comunicación), pudiendo reproducirla, almacenarla y distribuir copias de la misma en cualquier soporte electrónico, en su más amplio sentido (óptico, magnético, óptico-magnético o digital, tales como cassette, láser, disquete, Cd-Rom, Dvd-Rom, discos ópticos, disco duro, servidores, etc.), así como transmitirla de cualquier forma a través de Internet y otras redes informáticas y de telecomunicaciones (en línea o por satélite), permitiendo a terceros su reproducción, lectura y/o almacenamiento (“download”) en cualesquiera de los soportes citados anteriormente; el AUTOR acepta las variaciones que el EDITOR deba introducir en la OBRA a efectos de adaptarla a estas modalidades de explotación, así como todas las operaciones que formen parte integrante y esencial del proceso tecnológico de transmisión y distribución</small></em> <strong>[stop reprise]</strong>, y no pusieron que en puzzle de mil piezas y en los cartones de leche porque no se les ocurrió. </p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> [Inciso: lo normal, lo decente, es contratar la obra en cesión <strong>EXCLUSIVA NACIONAL</strong> y sólo para <strong>RÚSTICA</strong>, que significa papel cutre-cubierta blandiblú. Si se vende bien e interesa, se hace un nuevo contrato en el que se valora en qué otro formato se podría sacar y se renegocia el porcentaje, que nunca —no os engañéis— supera el 10% del libro. A título informativo: si compráis una novela que vale 15 euritos con IVA, le restamos ese pico del 7% y nos quedamos en 13,95: de aquí, el autor percibe, en el mejor de los casos, un euro con tres céntimos noventa y cinco, que le da para un café, y no en todos los sitios. El resto se lo comen las editoriales y distribuidoras. Y me la trae floja, señores. Eso me parecía muy bien, aunque mi porcentaje hubiera sido AÚN MENOS. Lo que no me parecía tan bien es que hicieran con el texto lo que les saliera de la punta del capullo. Tanta puta edición en todos los colores y sabores y sin poder decir ni pío es desproporcionado y absurdo y un cachondeo y un atraco a mano armada.] </p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> <strong>3.</strong> Se aseguraban de decir que cedía la obra para la venta en todos los formatos y canales <em>existentes o <strong>que puedan existir en el futuro</strong></em>, por si acaso, oye, se les ha olvidado algún instrumento con el que sacarme la piel a tiras, pues incluyen hasta los futuribles e imaginarios: nada de sólo con fórceps, tenazas, potro y cilicio tradicionales: hasta el cuchillo de mantequilla y un coqueto sacacorchos por la oreja y lo que se invente en el mercado inquisitorial de aquí en adelante, por qué no. </p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> <strong>4. </strong>Me negaban el derecho de opinión o de réplica y decisión o consenso sobre ningún aspecto de la obra (traducción, por ejemplo) y otorgaba libertad absoluta en cuestión de diseño y promoción para el editor: si me cascaban una cubierta con los osos amorosos para una novela oscurilla me tenía que parecer fetén.</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> Hasta aquí, cedí, porque quería que saliera la puta novela, quería librarme de ella y quería, sobre todo, que la leyerais. A partir de aquí, no. El contrato tenía un par de trampas, trampas mortales: omisiones nada inocentes y cláusulas muy peligrosas. Verbigracia:</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> <strong>5.</strong> No aparecía por ninguna parte eso tan bonito y oportuno de que “<strong>el AUTOR se reserva todos los derechos sobre la OBRA que no son de cesión en el presente contrato</strong>”.</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> Claro que no aparecía. PORQUE SE QUEDABAN CON TODOS LOS DERECHOS. Esto viene a significar que no vendo mi alma al diablo, sino que la regalo. Juguemos al cuento de la lechera y flipémonos, ya que eran ellos mismos los que se flipaban y legislativamente, que parece más “pro” pero resulta igual de idiota. Ejemplo: si a algún colgado se le hubiera ocurrido hacer una película, un cómic, un juego de rol, una línea de muñecos de acción, el kit completo de bricolaje politeísta, una caja de condones con estrías con la jeta del personaje del lobo en el látex o unas <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/07/20/-consigue-tartera-tu-dios-interior-" target="_blank">tarteras de Tu Dios Interior</a> —artículo sobre la novela que todos esperamos impacientes— no hubiera tenido que hablar CONMIGO, sino con ELLOS, a los que, como veremos más adelante, les importaba muchísimo la obra y la respetaban en el alma y de corazón. Y al revés, lo mismo. Llega un cándido friqui y elabora una historia propia en la red acerca de algún personaje de gran trascendencia —qué sé yo, sobre el cartero que le lleva un paquete al protagonista en el capítulo IV, y nada de pensar guarradas, que es estrictamente heterosexual—, yo leo el fanfic y me pongo muy contento; lo lee el editor y lo mismo le mete un paquete al friqui —podéis pensar las guarradas que queráis en este contexto— por ir contra la propiedad intelectual, y yo me tengo que callar y aplaudir al son y con las orejas y apoyarle, porque los derechos NO SERÍAN MÍOS y, por contrato, <strong>[play reprise] </strong><small><em>el EDITOR queda facultado para iniciar y seguir cualquier acción, negociación o procedimiento judicial, extrajudicial o administrativo que estime necesario, teniendo control absoluto sobre el mismo, tanto en su planteamiento y resolución como en el nombramiento de los asesores, abogados o representantes que en dicha controversia intervengan. El AUTOR, desde este momento, acepta y asume las decisiones que el EDITOR adopte para la resolución de los conflictos planteados, incluyendo las transacciones judiciales o extrajudiciales que el EDITOR pudiera alcanzar con los terceros implicados. El AUTOR queda obligado a otorgar al EDITOR, o a la representación que éste designe, poderes notariales bastantes para llevar a efecto los aludidos procedimientos </em></small><strong>[stop reprise]</strong>. PERO AAAAAAH, QUE TIENE TRUCO: <em>Los gastos, costes e indemnizaciones ocasionados por conflictos derivados serán asumidos íntegramente por el AUTOR</em>. ¿No lo habéis entendido? Es fácil: blablablá, blablablá, blablablá, te doy por culo y la vaselina la pagas tú. Siendo puntillistas, aunque lógicamente no creo que me denunciaran —ya sería lo último—, el contrato me impediría A MÍ citar mi propia obra sin permiso del editor; es lo que tiene la cesión exclusiva. ¿Os parece fuerte? Pues tranquilos, que hay más. Sólo estamos empezando. La siguiente cláusula sí que es sangrante. Aún tengo el torniquete puesto, y la leí la semana pasada. Haceos a la idea.</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> <strong>6. </strong>“El AUTOR dará primera opción al EDITOR para <strong>las siguientes novelas</strong> que pudiera publicar en español”.</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> Toma ya. Vamos a traducirlo, que ya sabemos que los textos legales resultan tan legibles como las instrucciones en coreano de la cafetera. Esto significa que, de aquí en adelante y para el resto de mi vida, cada novela que escribiera, hasta las póstumas que deje dentro de un cajón después de estirar la pata, les pertenecerían, primero, a ellos. No, oigan, no. ¿Con el asco que les tengo les voy a estar viendo a ustedes la cara hasta que la diñe? ¿Me cierran la puerta a cualquier otro sitio y yo sólo sonrío? ¿Y si me apetece presentar una obra a algún concurso, me jodo y me aguanto PORQUE NO PUEDO, PORQUE SIEMPRE PIDEN QUE TENGAS LA OBRA SIN COMPROMISO EDITORIAL? Si me hacen un contrato indefinido van y me dan de alta en la seguridad social, no te jode. Esto, señores, es el circuito editorial, pero con descaro y desfachatez como no había visto en ningún sitio. Sé —porque he leído otros contratos— que se pide prioridad para el siguiente texto. Muy bien. Para UNO. Si has acabado con tu editor como el rosario de la aurora, te la ha metido por el culo pero bien y te la ha sacado por la boca y te quieres ir a otro lado, vas y le llevas un libro de Cocinar con batidora, Los potajes de mis tías o Los Mejores Bares Góticos Madrileños y a otra cosa mariposa. Pero lasss siguientesss novelasss NO. Todas, no. A tomar el pelo a su padre. Aparte —e informo de esto para los escritores noveles, inocentes y felices— la cláusula famosilla va contra la Ley de Propiedad Intelectual y hasta contra el Código Civil: LPI 43.3 y 59, CC 1271. Que se aprovechan de que los “artistas”, claro, somos gilipollas, alternativos, excéntricos, majaderos, vivimos en nuestro mundo de piruletas de fresa y somos incapaces de leernos algo que no tenga metáforas, árido, duro, gris y triste, como es una ley que, cojones, nos afecta a NOSOTROS, y está hecha para NOSOTROS. Pues a pesar de toda mi artisticidad, me la leí, me la empollé, consulté con un abogado, le mostré el contrato, le entró la risa floja y me dijo que era el contrato más “yo, yo, yo, primero yo, después yo, y siempre yo” de editor que había leído nunca. Consulté con otro abogado especialista en LPI, me dijo qué cambios habría que introducir y me recomendó que, si no quería tragar, fuera pensando en otro sitio o autoedición porque la sartén por el mango la tenían ellos y yo carecía de capacidad de negociación, y si no estábamos hablando de Planeta —que no es el caso— no me convenía una mierda joderme de por vida por una tirada ridícula. Lo floté en colores diversos y variedad de matices y empecé a replantearme cositas, la verdad.</p> <p><a href="http://i204.photobucket.com/albums/bb318/alvaronaira/emperadordijono2.jpg?t=1210817565" target="_blank"><img style="width: 425px; height: 239px;" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/emperadordijono2.jpg" class="imgCen"></a></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> Sigamos, que aún queda lo mejor. La omisión menos inocente de todas. Lo más doloroso. Lo más triste. Faltaba ESTO:</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> <strong>7. </strong><strong>El EDITOR se obliga a reproducir la obra en la forma convenida, sin introducir ninguna modificación que el AUTOR no haya consentido.</strong></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> Claro, como es evidente, para qué van a ponerlo, ¿no? Tú publicas tu texto, no el del vecino. Es obvio, ¿a que sí? Se supone que si quieren publicarlo es porque les gusta y quieren que salga tal y como es.</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> Ya.</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> Pues si creíais que cuando agarráis un libro leéis lo que el autor quiso que leyerais, estáis muy equivocados, hijos míos. De verdad. No hay Reyes Magos. Son los padres. Siento quitaros la ilusión, pero hemos crecido. Este año me he vuelto muy, pero que muy viejo. Me lo han arrebatado todo. TODO. La ilusión es para los novatos. Ya no lo soy. Y quiero que hoy vosotros aprendáis algo sobre el mercado del libro, y que lo aprendáis conmigo.</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> Hay una cosa que se llama crisis del papel, que de tanto deforestar la Amazonía así nos luce: no nos quedan árboles y el folio está carísimo. En parte gracias al mercado del libro. Un editor cuenta lo que va a vender. Pongamos que piensa que van a comprarle tres mil ejemplares. ¿Imprime tres mil? Sería lo adecuado, ¿no?</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> Qué va.</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> Imprime casi EL DOBLE. Siempre. Primero, porque le sale más barato. Y segundo, porque en las librerías ocupará más espacio. Habrá una columna con más libritos, los virtuales compradores los verán más, ergo los comprarán más. La mitad de la tirada va a la basura. Directamente. Se envía para que esté en las tiendas. Las tiendas devuelven la mitad. El editor la destruye: la convierte en saldos, la vende al precio de pasta de papel en el mejor de los casos. En el peor, la quema. Hay incineradoras junto a las grandes editoriales, por si no lo sabíais. No se recicla ni se dona a bibliotecas. Se QUEMA. ¿Por qué? Porque CUESTA MÁS PELAS pagar el transporte a otro sitio. Así que ya vale de lloriquear conque el papel está muy caro, pero va a la puta papelera la mitad de la tirada y además hay que sacar libros con papel de ochenta gramos y cubierta gruesa, que si no la editorial baja de categoría, ¡corramos a comprárnoslos! ¿Qué más da lo que esté escrito dentro?</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><br /> Así que por un lado tenemos la crisis del papel. Y por otro tenemos una cosa que se llama beneficios. El libro tiene que salir rentable, sobre todo si eres autor novel. Si eres Ken Follet o Ruiz Zafón, pues cuanto más gordo sea el tostón mejor, que es más caro y queda mejor envuelto en papel de regalo, que así parece que te has gastado algo y es aparente para los cumpleaños. Si no es el caso, asúmelo: CORTARÁN TU OBRA. Y por cualquier lado, que no importa: no tiene nada que ver con criterios literarios. No es que tu libro sea un peñazo y le sobren kilos de paja y viene el editor al rescate a corregirlo envuelto en su capa y sus mallas de colores. No. Es que sale demasiado caro. Y así te lo dicen. “Es una pena cortar una novela con una estructura tan redonda, pero es demasiado larga; se saldría del presupuesto”. Ah, muy bien. Total, es un libro. ¿Quién va a notarlo? Me soltaron, literal, “que les había llegado una novela de mil y pico páginas, la habían dejado en quinientas y había quedado muy bien”. Ajá. Como sabía de qué libro me estaban hablando —una especie de Tom Clancy de tercera regional— me entró la risa. Claro que quedó muy bien. La novela era una mierda: la cortas a la mitad, pues se queda en media mierda. Sin duda, ha mejorado notablemente. Y el autor, entre tanto, tan contento, porque van a poner su nombre en gordo en carteles y va a firmar libritos y a posar para la foto. ¿A quién le importa la obra? Al autor, no. Al editor, menos.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"> <font size="2"><br /> Así que cuando el editor me dijo: “Has escrito un pedazo de novela”; yo me limité a chillar: “¡No! ¡No he escrito un pedazo! ¡He escrito una novela entera! ¡Y no voy a partirla por la mitad!”.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"> <font size="2"><br /> Señores.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"> <font size="2"><br /> Las editoriales no venden libros: venden PESCADO. Le quitas la cabeza y la raspa y te lo comes igual. Y todo el mundo TRAGA. Traga porque publicar, ooooh, publicar, con lo difícil que es, es un privilegio, si es que los editores son todos unos filántropos, sólo quieren hacer felices a los autores, el mal necesario del mundo de la edición, llenos de ínfulas, que se creen ¡hasta importantes! ¡Que consideran que lo que han escrito tiene algún interés de por sí! No, claro que no. A tragar, que nos hacen un favor cuando se lucran a nuestra costa; y total, ya podremos exigir cuando seamos famosos. Ahora, tragamos. Hasta el fondo. Porque todo el mundo lo hace.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"> <font size="2"><br /> ¿Y si no quieres ser famoso, ni ahora ni nunca? ¿Y si simplemente quieres que se lea TU LIBRO, no otro?</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"> <font size=“2”><br /> Pues te cuadras. Dices que te da igual lo que haya detrás de la puerta. Que sí, que tú quieres pasar por la puerta. Pero llevas a tu hijo en brazos, y si para entrar le tienes que cortar una pierna y un brazo, pues te quedas fuera y aquí paz y después gloria. Y te dicen que bueno, que ya se verá, que según cómo salga la maqueta, que el tamaño de la letra, que tal y pascual, que sí, que lo mismo entra, apretando bien hasta que no se distinga la a de la d. Y luego ves que en el contrato, de respetar la integridad de la obra, nones. En contrato lo que pone es que “<em>El AUTOR hará entrega del original de la OBRA en junio de 2008, que consta de 120 folios, en hojas DIN A4 y en disquete u otro soporte electrónico para PC compatible, mecanografiado a dos espacios, totalmente terminado y en condiciones para que el EDITOR inicie las labores de edición</em>”. ¿CIENTO VEINTE? ¿CIENTO VEINTE? ¡TRESCIENTAS TRECE en word! Pero claro, trescientas páginas se quedan en quinientas con la maquetación. Y ciento veinte, en menos de doscientas. Un libro perfecto: de autor desconocido, pero canijo y baratito. Si no se vende y se lo comen, pierden calderilla. Nadie arriesga.<br /> </font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"> <font size=“2”><br /> La última: ya acabamos (aunque hay más, muchas más).</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"> <font size=“2”><br /> <strong>8. </strong>El AUTOR autoriza al EDITOR a la utilización de su nombre e imagen <strong>en cualquier medio </strong>con fines publicitarios, y se compromete a participar activamente en la presentación y promoción de la OBRA.<br /> </font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"> <font size=“2”><br /> Parece normal, ¿no?</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"> <font size=“2”><br /> Bien, pues no lo es. Al menos para mí. Y me quedó bien clarito en la entrevista personal. Ya sabemos que la labor de un editor —no lo olvidemos, el ENEMIGO— es destruir por completo la ilusión de un escritor novel por publicar y que le lean, y someterle a todo tipo de procesos humillantes y vejatorios para socavar todo lo que haya en él de original y distinto, hacerle pasar por el aro y convertirlo en un pelele, porque oye, el mercado es así. Te plantan un tablero sobre la mesa y te dicen: esto es el parchís, juegas o no juegas, pero hay unas reglas. Pues no juego. No puedo cambiar el mundo, pero puedo no meterlo en mi casa. Sabéis MUY BIEN que abomino del escritor estrella, que me parece ridículo, que me da lástima y vergüenza que un autor salga por la tele y responda a las preguntas gilipollescas que le hace un periodista al que se la fuma la obra, que considero que la cultura es OTRA COSA, que escribir es una tarea SOLITARIA, que la luz de los focos es para los futbolistas y las estrellas de cine, que la labor de un escritor es, FÍJATE QUÉ RARO, ESCRIBIR, NO HACER EL MOÑAS Y EL SUBNORMAL EN LOS MEDIOS, y que qué coño, de qué números estamos hablando, que no es lógico que te hablen de televisión —OS LO JURO— para una tirada de 1500 ejemplares —que, tras tantas vueltas y revueltas, eso iban a vender, mil quinientos libros, su puta madre—, venga ya, a la tele, que no se lo creen ni ellos, con lo que cuesta un minuto en pantalla, ¿en qué puto planeta viven? ¿Adónde me iban a llevar? ¿Al <a href="http://www.canal7tv.com/" target="_blank">canal 7</a>, después de las videntes y antes del porno? Y a la radio, me dijeron. Sí, sí. A la COPE, de paso, con <a href="http://www.youtube.com/watch?v=_kaA2O5-bxw" target="_blank">Federico Jiménez Losantos</a> —vade retro, Satanás—. Y a la tele con <a href="http://www.youtube.com/watch?v=_kaA2O5-bxw" target="_blank">Dragó</a> a colocarle las gafas en su sitio de un patadón, sin duda: pero habrá que moverle el programa para que sea antes de la teletienda: máxima audiencia de fijo. Bueno, ya que estamos de coña completa y estáis hasta los cojones de leer este post sin pausas ni apenas imágenes que lo hagan más ameno, veamos un vídeo con el único entrevistador a cuyas preguntas yo respondería muy gustoso:</font></p> <p></br></br></p> <object width="425" height="344"> <param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/ce2Nya3S538&hl=en&fs=1"></param> <param name="allowFullScreen" value="true"></param> <embed src="http://www.youtube.com/v/ce2Nya3S538&hl=en&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed> </object> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"> <font size=“2”><br /> ¿Fin del alivio cómico? Qué va. EN SERIO ME HABLARON DE TELEVISIÓN. Y me entró la carcajada. Sin poder evitarlo. Y así se lo solté. Les dije que me parecía ridículo y no pensaba hacer el anormal ni servir de perrito circense. Que nadie me iba a querer hacer una puta entrevista porque no soy nadie y a mí tampoco me apetecía hacerlas, así que las dos partes estaríamos en consenso completo. Que si alguien quería saber algo de mí que se leyera la puta bitácora. Que vale, lo entiendo, la gente no lee, qué pena. Pues prensa escrita, lo que les saliera de la punta del cimbel, y mejor que las entrevistas —las MILES que me iban a pedir— fueran por email, que puedes estar en gayumbos en tu casa y no pasas el mal trago de aguantar capulladas en vivo y en directo: pero televisión, NI DE COÑA. Y radio es que es una chorrada. ¿Quién cojones oye la radio y se compra un libro porque lo nombren ahí? ¿La gente entre los quince y los treinta años lo hace? ¿El target de la novela? Todos, todos se escuchan las tertulias, claro que sí. En masa. Y luego las comentan en el recreo.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Pues que nada, que tenía que figurar. Que se precisaba un autor que hicera el imbécil, que tuviera "contacto con los lectores". Les sales con que tienes más contacto que NADIE con tus lectores, que los conoces a cada uno de ellos —a los que han querido salir a la luz—, que te sabes sus nicks, te lees sus páginas, que les contestas a cada cosa que te dicen, que les quieres, coño, que los aprecias, que te preocupas por ellos, que te tortura que estén esperando la obra y que sigan ahí, al pie del cañón algunos, aunque sean dos o tres: que el resto volvería si se publicara.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> No les vale. Tienes que garantizar que vas a hacer el gilipollas: si no es ahora, algún día. Ya que te contratan de por vida, pues te venden, sí, y te rentabilizan. "Queremos un autor que figure". Pues búscalo en las cajas de los cereales, que a veces vienen con autor necesitado de foco de regalo, mira tú. Yo sólo escribo. Y punto.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Supongo que el problema es que esta gente no sabe en qué mundo vive. Internet no es el futuro: ES EL PRESENTE. Y se lo dije. Les dije: "El mercado editorial es la cosa más surrealista que existe: vendéis una novela a personas que NO LA QUIEREN, que NO LA CONOCEN, y tenéis que convencerlas de que la compren. Yo tengo a gente QUE LA QUIERE. Cubro la mitad de una tirada de mil quinientos ejemplares. Los tengo contados. Tengo sus correos electrónicos, hostia. NO PIDO MÁS. Pero no voy a bailar al son de la flauta para conseguirla".</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> El editor se sintió ofendido y molesto cuando me carcajeé de las apariciones en los medios que me ofrecía. [Nota mental: nunca insultar la editorial en presencia del editor.] Creyó que despreciaba su maravillosa tirada de mil quinientos ejemplares, que la consideraba una miseria. Me empezó a decir que era la tirada habitual y que ellos mimaban a sus autores, los llevaban de firmas, de entrevistas, de putas, de tertulias, de sesiones fotográficas y de excursión con bocata de nocilla y colacao incluidos. Pues me parece muy bien para el que le maraville sentirse muy importante y el ónfalo del mundo —más literario que ombligo, dónde vamos a parar— en un país en que leen cuatro gatos, y de esos cuatro, tres leen basura, la última novedad y el bestseller que sale por la tele, claro, y por eso es mejor. Al que le guste, perfecto. A mí, no. Y me hacen gracia los figuras que aparecen en la caja tonta diciendo que odian la promoción. NO LA HAGÁIS, SUBNORMALES. ¿Os pusieron una pistola en la boca para firmar el contrato? Cuánta hipocresía, joder.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Yo estuve una vez en la presentación del libro de un colega, lo admito. Y me pareció un circo, eso sí, con copa y canapés, qué bien, qué elegante, qué cultural. Ahí estaban el autor, el subeditor, tres mindundis más de la editorial, la familia, los amigos y la prensa regional. Hubo muchos aplausos; un huevo de ellos. Mucho discursito vacío de contenido. El texto brilló por su ausencia, aunque estaba sobre la mesa. Pero claro, también estaban los canapés, harto más importantes. Y todo el mundo andaba demasiado ocupado con la foto —y los canapés, nunca olvidarlos—. Sentí vergüenza ajena. Vi aquello como un paripé horrendo y desagradable que giraba en torno al ego desmedido del muchacho, centro de atención y Astro Rey con planetas que orbitan alrededor, que hasta exigió y pidió la presentación, que no se la hacían a todos. Del libro, no se acordaba nadie. Claro, es que nadie se lo había leído: ni siquiera el editor, que para eso es editor y delega en los becarios. Estuve ahí, y me dije: "Yo, nunca. Esto, nunca". Me pareció algo semejante a hacer la primera comunión: mira qué mono va el niño de marinerito, qué regalitos más cucos le dan, qué comida más opípara nos metemos entre pecho y espalda y tú junta las manitas y sube los ojitos y mira al cielo para parecer un angelote tocado de la gracia divina cuando llega la cámara, que luego hay que enseñarles la foto a los vecinos y a las mamás de tus amiguitos y tienes que salir guapete y santurrón, aunque seas un pedazo de hijo de la gran puta que diez minutos antes de entrar en la iglesia le has sacudido tres hostias al de al lado por respirar en tu dirección. ¿A alguien le interesa ahí que el mocoso se haya zampado por primera vez a su divinidad y sin cuchillo y tenedor? Pues no le interesa ni al cura. Y sólo era un símil, que no soy cristiano y me la fuma que los niños cometan o no canibalismo ritual.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"> <font size=“2”><br /> Mirad: puede que no lo entendáis. De pronto vi la montaña de mierda. La vi delante de mis ojos. Y ahí estaban todos, con cucharillas de café. Cogían un pedacito de mierda, y la tragaban. Y decían: "Mmmmmmmmm, qué buena". La masticaban, la chupaban, se la metían en la boca, se lamían los labios, pasaban la punta de la lengua por el cubierto hasta el mango entre expresiones de grandísimo placer y disfrute. Y luego me ofrecían: "¿No quieres un poco? ¡Está muy rica!". Yo los miraba con asco, pero insistían, y venga a mascar la mierda caliente y perfumada con las muelas, a pasear los terrones contra el paladar, a deshacer los pedazos de mierda humeante con la saliva, a trocearla con los dientes, a sorber el caldito marrón del fondo de la cucharilla. "¡Qué delicia! ¡Qué maravilla! ¡Ven, te invitamos!", decían. "¡Todo el mundo quiere comerla! ¿No ves la cola que tienes detrás?". Yo dudaba, claro. Todos los demás no podían estar equivocados. Tenía que ser yo el que estuviera loco y no apreciara su sabor. "¡Come, come! ¡Te invitamos! Y te invitamos a comer a ti, no a ellos. ¿Cómo no vas a quererla? ¡Todos se matan por conseguir comerla!".</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Firmar ese contrato era entrar en el circuito con sus reglas Y PARA SIEMPRE.<br /> Firmar ese contrato era publicar una obra —no la mía, claro, tendría sus cambios y cortes—con una cubierta con un lobo aullando contra una puesta de sol y un subtítulo absurdo —se empeñaron en que había que meterle subtítulo, y no les gustó ninguno de los que yo les ofrecí: "Politeísmos: esto no es un manual de historia de las religiones"; "Politeísmos: introduzca aquí su flipada"; "Politeísmos: el editor se empeñó en añadir un subtítulo idiota para asemejar este libro a la narrativa de gasolinera de ínfima calidad del estilo de 'Laura y Juanito: novela romántica'" así que escogieron, dentro del amplio abanico que les mostré, una vieja idea para una serie de posts que no me desagradaba del todo "Politeísmos: Bestiario urbano", aunque les profeso gran antipatía a esas dos palabras ahora mismo—. Firmar ese contrato era comprometerme a publicar con ellos el resto de mi vida, salvo que pujara por mí una editorial más grande y me comprara como carnaza para servirle de esclavo a un nuevo amo. Firmar ese contrato era formar parte del sistema: comenzar a publicar un libro cada dos años porque te lo pide el editor, aunque te salga una chufa; ir a los medios a hacer el ridículo y a hablar de que no puedes escribir si no utilizas una pluma de ganso y te metes una flor por el culo. Firmar ese contrato era mi sentencia de muerte. Era escupir contra todo lo que pienso y pisotearlo. Y he estado a punto de hacerlo.</font></p> <p><font size=“2”><a href="http://i204.photobucket.com/albums/bb318/alvaronaira/emperadordijono3.jpg?t=1210817566" target="_blank"><img style="width: 431px; height: 290px;" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/emperadordijono3.jpg" class="imgCen"></a></font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Pero no lo hice.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Así que les dije los cambios que quería introducir. No se me rieron en la cara: lo flotaron de que no corriera a firmar sin leerlo, la verdad. Yo no soy nadie: quién me creo para ir con exigencias.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> —Pues me voy —dije, al ver que no aceptaban mis cambios. Y me levanté y me marché.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Hubo un profundísimo silencio.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> —¿Nadie va a detenerme? ¡He dicho que me voy! —repetí.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Ni caso. Muy bien, adiós, que te vaya bien.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> —¡Me estoy yendo! —grité, abriendo la puerta.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Nada. Cerré entonces. Claro, volví a abrir.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> —Me he ido, ¿eh? —dije, para asegurarme de que me habían oído.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Y según salía de la editorial, vociferaba, por si acaso:</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> —¡Aún estoy en el rellano! ¡Podéis detenerme! ¡Estáis a tiempo!</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Vale, no pasó así, lo admito. Yo largué todo lo que tenía que largar y se quedaron en shock. Me dijeron que me lo pensara. Dije que no era yo quien se lo tenía que pensar, sino ellos. Me llamaron ayer por teléfono y me dijeron que no aceptaban mis condiciones. Sin más.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Fin de la historia.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Puede que no lo comprendáis. Muchos no lo haréis. Tanto llorar con que necesito publicar durante dos años, sí. Pues ya no. Ahora sé lo que es. Ya no me hace falta una palmadita en la espalda y una tocada de ego que me diga: "Tu texto vale. Es publicable. No tienes que irte a la autoedición porque no sirva ni para limpiarse el culo y si no te lo pagas tú no lo coge nadie". No. Ya no lo necesito. Podría publicar. Elijo no hacerlo. Así, no. Me niego. Hay una cosa que se llama dignidad. Otra que se llama principios. Tardaré mucho, lo admito, en volver a poder entrar en una librería. En ver los montones brillantes de novedades de otra forma que basura colorida. En sentir que los autores que están ahí son algo más que alfombras para que el editor de turno se limpie los pies.</font></p> <p></br></br></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Es el momento de citar una cita que cita a <a href="http://www.libreriapaidos.com/libros/1/958046232.asp?TipoBusqueda=101" target="_blank">Manguel</a>, por sobrecargar aún más este artículo interminable:</font></p> <p></br></br></p> <blockquote><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"> <font size=“2”>1) La tijera del editor es un producto del carácter mercantil del mundo en el que nos vemos inmersos y su cometido tiene como misión crear productos "vendibles", 2) el mal editor se contenta —otra vez— con transformar el texto para censurar la riqueza y la ambigüedad que son los auténticos logros de la literatura y 3) un buen editor es un lector competente que, aun así, sigue sin saber que en el fondo es un don nadie. </font></p> </p></blockquote> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> No digo que <em><a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-" target="_blank">Politeísmos</a></em> sea un "auténtico logro de la literatura". Ni falta que le hace. Digo el mercado es así, y yo no soy así. Punto.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Ahora, cada vez que entréis en la Casa del Libro, en la Fnac, el Corte Inglés, a comprar un libro, tened en cuenta que:</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> <strong>a) </strong>El editor ha pagado a la distribuidora para que el libro esté en esa mesa y no oculto en un montón.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> <strong>b)</strong> La mitad de los ejemplares que hay en esa pila van a ser incinerados.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> <strong>c) </strong>Existen diferencias notables entre el texto original y el que tenéis en la mano.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> <strong>d) </strong>El hecho de que lo tengáis en la mano indica que al autor se la peló que hubiera diferencias, y por tanto el texto, y el autor ya de paso, son despreciables.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> <strong>e) </strong>El autor tiene que hacer el pino puente para que le hagan caso y le mantengan en esa posición.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Si después de saber esto, no soltáis el libro como si os hubiera quemado y corréis luego a lavaros las manos, os admiro. Si lo compráis, os admiro.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Porque yo no puedo. Y tardaré en poder.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> “Con dos cojones. Te has mantenido en tu sitio y no has tragado, aunque era lo que más deseabas en el mundo”, me ha dicho mi hermana. “Estoy muy orgullosa de ti”.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> ¿Sabéis qué? Que con eso me basta.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> [Y una mierda me basta. ¿Quién sale perdiendo? YO.]</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Sólo puedo citar un párrafo de <em><a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-" target="_blank">Politeísmos</a></em>, sinceramente. Han conseguido que odie mi propio libro, que odie el acto mismo de escribir, pero aún considero que tiene ideas válidas. Como ésta:</font></p> <p></br></br></p> <blockquote><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"> <font size=“2”>Las cosas son simplísimas. La vida te maneja o la manejas tú. Yo todo lo divido en términos de <em>domesticación</em>. Te tiran la pelota y la recoges o le arrancas la mano al que la lanzó.</font></p> </p></blockquote> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Llevo un año entero dedicándome a jugar con la pelota. Sin escribir. Preocupándome por cosas que no me deberían haber preocupado. Hoy en día, no. Hay otros sistemas. Internet es una bendición divina: lo que ha pasado con las discográficas, que se dedican a gimotear por sus pérdidas y a comerse los mocos, pasará con las editoriales algún día. Tal vez yo no lo vea: quiero creer que sí. </font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> No os preocupéis: vais a leer la novela. Si queréis. Y antes de la fecha en la que hubiera salido en la editorial (octubre). Nos vamos a <a href="http://www.lulu.com/es/" target="_blank">Lulú</a>, señores. Disculpen las molestias: hace dos años que podríamos haberlo hecho. Y nos vamos a <a href="http://www.lulu.com/es/" target="_blank">Lulú</a> sin percibir un duro, que vais a pagar sólo la imprenta: paso de beneficios. Quiero que os salga lo más barato posible. Podréis hacer la cuenta. Os regalo el libro. No quiero ganancias. No lo cuelgo en PDF porque leer en pantalla es mortal. Lo podréis leer en papel, tranquilamente. Venderé cuatro y lo sé. Pues vale. Me la suda. Si no lo leéis, será porque no os dé la gana comprarlo por internet, que ya sé que da miedo, nos roban los números de las tarjetas y se comen a los niños malos, sí. Y el baileys con cocacola se convierte en cemento. Ya vale de leyendas urbanas.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"> <font size=“2”><br /> Y una vez que lo hayáis leído y yo me quede tranquilo, podré volver a escribir. Que es lo único que me interesa. Escribir, y que se me lea. Porque no tengo ninguna intención de vivir de esto. </font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> He chillado muchas veces que quería ser profesional.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Pues ya no quiero. Porque la ilusión es para los novatos, y no pienso permitir que me la arranquen. Ya me han destrozado bastante. Quiero ESCRIBIR. Ni más, ni menos. Así que me declaro, con la cabeza bien alta, DILETANTE. No profesional. Nunca. Porque no me da la real gana. </font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Hubiera preferido reabrir la bitácora de otra forma. Diciendo que lo tendríais en las tiendas en octubre. De verdad lo hubiera preferido, pero no podía firmar ese contrato. Os he contado menos de la mitad: son diecinueve cláusulas, todas igual de lógicas y adecuadas. NO PODÍA. Y lo he visto tan cerca, joder, tan cerca... Después de un año, permitir que todo acabe así, dios mío... Disculpadme que chape por hoy, porque, a pesar de todo lo que he dicho...</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size=“2”><br /> Creo que voy a llorar.</font></p> <p><font size=“2”></p> <p></font></p> <p></br></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"> <font size=“2”><br /> Desde el faro,</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"> <font size="2"><br /> Al.</font></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"> <font size="2"><br /> Álvaro Naira © 2008</font></p> </font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font> alvaronaira http://s3.amazonaws.com/lcp/alvaronaira/myfiles/farito65x65.jpg http://alvaronaira.espacioblog.com/post/2008/02/12/otra-coctelera-libros- Otra coctelera de libros. 2008-02-12T02:06:13+00:00 2008-10-14T23:25:58+00:00 <p><font size="2"><br /> </span> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><br /> He aquí un artículo más de vuestra categoría favorita: ¡sí! ¡Crítica literaria! ¿Cómo? ¿Que os aburren estos posts?</p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Mala suerte. A mí me encantan. Son comodísimos de escribir y voy con prisa: estoy teniendo una semana jodida —más detalles, cuando haya tiempo—; además, los libros engullidos y mascados se acumulan sin ser puestos a caldo, mientras que las novelas por leer crecen y crecen, se reproducen entre ellas y amenazan con exterminar a la fauna autóctona (en este caso, mis perros, que duermen al lado de las pilas de libros).</p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Sin más dilación, pasemos a las subcategorías de siempre: novela, cuento, no ficción, miscelánea y MIEEERRRR... Explicaciones luego. Iremos a velocidad absurda como en la peli de Spaceballs, para variar. </p> <p><font size="1"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <div style="text-align: center;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><em>¡Veámoslo otra vez! ¡Nunca me canso de esta escena!</em></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></div> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"></p> <object style="border: 0pt none ; margin: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" width="425" height="355"> <param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/nLgdoNk99bA&rel=1"></param> <param name="wmode" value="transparent"></param> <embed src="http://www.youtube.com/v/nLgdoNk99bA&rel=1" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="355"></embed> </object> <p><font size="4"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span> <div style="text-align: center;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><strong>NOVELA</strong></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></div> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"></p> <p><img class="imgcen" id="img_3" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/viajealfindelanocheceline.jpg" width="155" height="249"><br /> <font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><br /> <strong><em>Viaje al fin de la noche</em> de Louis Ferdinand Céline</strong></p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><br /> Da mucha vergüenza admitir que no leíste <em>Viaje al fin de la noche</em> antes de los treinta años. Con las mejillas teñidas de rubor, te pones ante <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A9line" target="_blank">Céline</a>, lo abres y luego se te cae de las manos y te caes tú detrás. Pero de rodillas. Es bueno. Es más que bueno. Es GENIAL. El traductor, menos, aunque se le admite el esfuerzo. ¿De qué va? La verdad es que no importa, pero trata de guerra, de medicina y de pestilencia cotidiana con una prosa entrecortada, chillona, atropellada, escrita a patadas y tijeretazos, escupida, sucia, repugnante: hasta las hojas huelen mal. Te lees esta obra maestra atragantándote del asco, conteniendo los vómitos. Es difícil de explicar. Es un libro de tripas y de casquería pringosa, y eso que los personajes suelen ir cubiertos por esa extraña membrana protectora que denominamos “piel”. Los vemos a través, con los rayos equis de la pluma de Céline, que los rompe, los desmigaja y nos enseña lo que somos: mierda apestosa, un embutido de heces y posos que provoca náuseas. Bajamos con Céline y su extraordinario sentido del humor —negro es decir poco— hasta el fin de la noche y hasta el fondo de la condición humana. Es difícil leer este libro; mucho más lo es superarlo.</p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Por cierto, Céline se hizo nazi después de escribirlo. Tranquilos: no hay nazismo en la novela. Hay nihilismo crudo y visceral: Céline detesta a todo el mundo por igual, sin hacer distinciones de razas, cosa que está muy bien. Luego le vino el éxito, se volvió gilipollas y hubo unos judíos que no le quisieron estrenar un ballet (seguro que porque era una horterada). Algunos se deprimen cuando el mercado conspira contra ellos: otros se hacen nazis. Me sorprendió mucho el dato político —no tenía ni idea cuando agarré la novela porque soy analfabeto, y si lo hubiera sabido posiblemente habría salido corriendo en dirección contraria al grito de “¡arreniégote!”, perdiéndome así una cumbre de la narrativa universal—. El final lógico para este autor hubiera sido liarse la manta a la cabeza, declararse anacoreta y alimentarse de sus propias uñas reblandecidas en la orina caliente o volarse la cabeza mordiendo una granada de mano. Hacerse nazi, no. Pero que le jodan al autor: lo que importa es la obra. Y es horrorosa, tremenda. En el buen sentido. </p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> <strong>El <em>Viaje al fin de la noche</em> está recomendado </strong>para suicidas en potencia que quieran colaborar a la extinción de la especie y dejar así el planeta más limpio. Da el empujoncito.</p> <p><img class="imgcen" id="img_0" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/rymurakamiazul.jpg" width="155" height="240"></p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> <strong><em>Azul casi transparente</em> de Ryu Murakami.</strong></p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Yo qué sé. <a href="http://www.anagrama-ed.es/" target="_blank">Anagrama</a> es garantía de calidad, singularidad y pijotería contemporánea, ¿no? Pues no siempre. Si te pillas este libro porque es de un japo y te va lo exótico y quieres ver qué cosas tan originales se hacen en la otra punta del mundo... pues vas de culo y cuesta abajo. Es un <em><a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/05/24/mentar-bicha-el-monstruo-hay-debajo-la-cama-i-" target="_blank">Historias del Kronen</a></em> de un montón de niñatos que se ponen hasta arriba de drogas y alcohol, pero en lugar de hacer estómago con unas bravas se meten unas tapitas de bolas de arroz u oniguiris, harto más elegantes, que vienen a ser esto: </p> <p><img class="imgcen" id="img_2" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/onigiri.jpg" width="350" height="263"></p> <p><font size="1"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <div style="text-align: center;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><em>... la cara es opcional.</em></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></div> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"></p> <p><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><br /> <strong>¿Valoración?</strong> Prescindible. Se deja leer. El lirismo es bonito; no está mal escrito. La trama resulta bastante tonta. No pasa nada. Lo mismo es que eso es muy postmoderno y yo sin enterarme.</p> <p><img class="imgcen" id="img_3" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/sombrapajaroliraiba%C3%B1ez.jpg" width="155" height="230"></p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><br /> <strong><em>La sombra del pájaro lira</em> de Andrés Ibáñez.</strong></p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Pero qué bueno es Ibáñez. Y qué cobarde, a veces. ¿Por qué? Por permitir que le casquen en contracubierta este párrafo:</p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <blockquote><p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> “A pesar del tono ligero, la prosa transparente y musical, la frecuente aparición de la sorpresa y los elementos de literatura fantástica, La sombra del pájaro lira es una obra iniciática, un detallado viaje de búsqueda interior. Por debajo de las historias de hadas y de espadas, de magos y dragones, de naves y mansiones, se desarrolla una exploración sobre la naturaleza de la conciencia y una precisa reflexión sobre temas como la memoria, la identidad o el yo. Excelente como novela de aventuras y de intriga, constituye también una defensa de la imaginación como forma de inventarse a sí mismo”.</p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p></blockquote> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"></p> <p><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> ¿Cómo que <em>a pesar de</em>? Señores, ¿hacer literatura fantástica qué tiene de malo? ¿La literatura fantástica impide realizar un texto de trascendencia universal?</p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Y una mierda.</p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> <em>La sombra del pájaro lira</em> es, de la página 11 a la 126, el mejor libro de literatura fantástica juvenil que he leído en mi vida después de <em>La Historia Interminable</em>. De verdad. La prosa es simple, cantarina, evocadora, <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/09/22/la-musica-del-mundo" target="_blank">sin puntos suspensivos</a> —demos gracias al señor—. Tiene un rey con su corona, una mujer que se transforma en dragón y huye a las nubes, un príncipe hastiado. Los personajes viven en el Instante Eterno, donde no trascurre el tiempo, pero Adenar se aburre como las princesas de los cuentos. Hay insectos en su Memoria, en los maravillosos castillos imaginarios que todos los habitantes de Amaula construyen en su cerebro y visitan en la vigilia para observar y clasificar sus recuerdos —aquí resuenan ecos de los palacios de la memoria, de los teatros de las ideas: es tan viejo como el mundo el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mitema" target="_blank">mitema</a> y, por ello, auténtico—. Adenar está triste: todo le parece ya visto y vivido. Deja de estar enamorado. Parece observar el movimiento del tiempo. Ha perdido su alma y para recuperarla debe emprender un viaje... a otro planeta.</p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> La cagamos. Antes de eso, digámosle adiós a la fantasía con las palabras de Ibáñez:</p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <blockquote><p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> —Despídete de tu padre —dijo Galadar.<br /> <font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Adenar se acercó a su padre y ambos se abrazaron con fuerza un largo rato. A Adenar le sorprendió comprobar que su padre estaba temblando de pies a cabeza.<br /> <font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> —No olvides quién eres —le dijo el rey Leopoldo cuando se separaron, todavía sosteniéndole por los brazos—. Eres Adenar, príncipe de Amaula, hijo del rey Leopoldo y de la reina Margolis. No tengas nunca miedo, y haz siempre lo que te diga tu corazón.<br /> <font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> —Nunca olvidaré quién soy —dijo Adenar.<br /> <font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> —Y si alguna vez la que amas te cuenta que se ha convertido en un dragón, no lo dudes un instante y síguela a las nubes.<br /> <font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> El rey le miró a los ojos durante unos instantes, intentando controlar el temblor de sus labios.<br /> <font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> —Cuando estés perdido, cuando te sientas abandonado y solo —le dijo entonces con una voz muy suave que Adenar nunca le había oído antes—, entra en tu interior y busca un sol que brilla más allá de la memoria. No puedo decirte más.</p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p></blockquote> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"></p> <p><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Es precioso. Una belleza lírica de las que te devuelven a la infancia, de las que te humedecen los ojos y te ponen tonto. Pero Adenar olvida: el comienzo de la novela es en un manicomio, y lo que cree haber vivido está ya escrito en un cuento de hadas muy popular entre los niños —entre los cuerdos—. Por desgracia, no es un manicomio de nuestro planeta, sino de un mundo paralelo fantástico al que ha llegado en una especie de bola feérica (?) y se pierde en subtramas que a nadie le interesan: un niño que monta una tigresa, una pija subnormal, una universidad, una casa misteriosa, una secta....<br /> <font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Yo lo hubiera hecho de otra manera. De hecho, no sabéis cuánto me jode, porque creo que esta novela podría haber sido un clásico de la literatura infantil y juvenil —a la altura de <em>El Principito</em>—, y no lo será nunca.</p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> ¿Cómo lo hubiera hecho yo, que como todos sabemos soy la polla en bicicleta, autor consagrado por cuya novela todas las editoriales se pelean?</p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Je. </p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Adenar está en un manicomio en el libro de Ibáñez. Y lo estaría en el mío. Pero no en el de un planeta CLAVADITO al nuestro, en el que todo sucede igual, con cierta distancia irónica candorosa que permite que el director de la loquería se llame Mirmidón Aguanópulos. No. Adenar estaría en un manicomio de la Tierra. Y posiblemente de Madrid, ya que conozco mejor esta ciudad que Seatle o Tombuctú y me parece gilipollesco ambientar la acción en la quinta puñeta para utilizar nombres extranjeros, que molan más, por aquello del caché y el superestrato, que todos sabemos que un héroe no se puede llamar Jaimito, que no es cool y parece el del chiste tan patrio y tan rancio, pero sí Jimmy —qué elegante, como el amigo de Supermán—. Examinad el 90% de los libros en castellano de subgénero y no tendrá ninguna gracia lo que he dicho: que la verdad duele.</p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Adenar vendría de Amaula, su mundo fantástico, sí, y lo recordaría leyendo los libros de El Cuento de Adenar, igual que en la novela de Ibáñez —que en <em>La Historia Interminable</em>— haciéndole pensar que su planeta maravilloso es mentira. Y por ahí seguiría yo, y no me sacaría de la manga una nave espacial. Y desde luego, no acabaría con <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nueva_Era" target="_blank">niueich</a>. Vade retro.</p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> El libro se diluye, pierde interés, se le va de las manos. Acaba en autoayuda lamentable, a la manera de un <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Paulo_Coelho" target="_blank">Coelho</a> o un <a href="http://www.psicoterapia-transpersonal.es/Las%20Ensenanzas%20del%20Caballero%20de%20la%20Armadura%20Oxidada.htm" target="_blank">Caballero de la armadura oxidada</a>. Mete Ibáñez el hinduismo de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bollywood" target="_blank">Bollywood</a> y de cocacola light, sin azúcar, sin cafeína y sin lingotazo de whisky: ñoñería tras ñoñería para degustar entre los estantes de una tienda esotérica. Vale, que sí, que todos sabemos que el chico salió del armario y le dio por pregonar que tenía un altar a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ganesha" target="_blank">Ganesha</a>, pero una cosa es tu creencia y otra muy distinta tu novela. Que tú seas hinduista no significa que tu libro tenga que serlo, y más cuando no pega ni con chicle. Por ejemplo: yo soy politeísta y <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-" target="_blank">mi libro</a> no va de... Vale, yo no valgo. </p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Pero Ibáñez es y será de los grandes. A ver si le da de nuevo por demostrarlo.<br /> <font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> <strong>Recomendado</strong>: hasta la página 126, maravilloso. Después, no.</p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Hay que ver la de libros que nos quedan por destrozar, la de egos que esperan su pisoteo inmisericorde y se sacuden de ganas con la vejiga llena de ínfulas, guardando su sitio en la fila, cambiando el peso de pie a pie.</p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Ahora que los contemplo, me permito una venganza en miniatura: me voy a mear, que me llevo conteniendo una hora para no perder el hilo, y luego a dormir. Mañana será otro día. Ellos han publicado: yo no. Que se jodan y aguanten.</p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Ah, los pequeños placeres de la vida... </p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Desde el faro,</p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Al. </p> <p><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="4"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> Álvaro Naira © 2008</p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> </p></p></p></p></p></p></p></p></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font> alvaronaira http://s3.amazonaws.com/lcp/alvaronaira/myfiles/farito65x65.jpg http://alvaronaira.espacioblog.com/post/2008/02/03/carta-amor-una-novela-frustrada- Carta de amor de una novela frustrada. 2008-02-03T21:05:28+00:00 2008-04-04T01:13:24+00:00 <p><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/siluetanovela.jpg" id="img_0" align="middle" height="430" width="430"></p> <p><font size="2"></span> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><strong>El 28 de enero del año 2000 el personaje de Álex conoce a Verónica en el Phobia y se la tira.</strong></p> <p><font size="2"> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Así comienza <em><a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-%3Cbr%20/%3Eexito-alvaro-naira-" target="_blank">Politeísmos</a></em>. No con esa frase, sin duda (aunque tendría su gracia, ¿no os parece épica? Mucho más que la auténtica, “Pidió un tercio y encendió un cigarro”; que menuda sosería de principio, ya fosilizado, claro). El 28 de enero ha pasado; hasta el 24 de marzo, que es cuando termina la acción del libro, nos quedan dos meses cuajaditos de efemérides. Los celebraremos a medias, ya que no podemos desvelar la acción porque, como bien sabéis, no hemos publicado todavía y está feo sacudir a spoilers. Aquí publica hasta el gato antes que uno. Todo el mundo publica. Todos los que son <em>alguien</em><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">. Yo no soy nadie ni falta que me hace.</p> <p><font size="2"></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Algunos llevamos el fracaso en las venas. Lo traemos escrito en la frente.</p> <p><font size="2"></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Estoy tirando mi vida por el retrete. Claro, luego me quejo si se atasca el desagüe, y chillo que no quiero ser mayor, que quiero ser pequeño, quiero que llame otro al fontanero, no yo, yo me quiero largar al parque a darle patadas al balón y a merendarme la nocilla y el mundo entre dos rebanadas de pan de molde. Yo quiero huir, meterme en mis ficciones, ser un detective, un espía, un astronauta, un policía, un ladrón de guante blanco, un fantasma, un extraterrestre un superhéroe un licántropo. Un escritor, que es todos ellos. Y no puedo.</p> <p><font size="2"></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Porque sigo con depresión, claro. No quiero ir al curro. No quiero levantarme a las siete de la mañana. Ni siquiera quiero levantarme. No quiero limpiar ni cocinar ni comer. Pero yo me he hecho mi plato y ahora tengo que tragármelo, aunque se haya quedado helado y parezca un emplasto con grumos. Al microondas va, y a seguir escribiendo posts recalentados hasta que venga la noticia crujiente de la publicación, si es que viene. He escrito una novela; creía que saldría YA y se retrasa hasta límites que me obligan a considerar si debería dedicarme a otra cosa, y dedicarme en serio, para llegar reventado por la noche y freírme ante el televisor, salir los fines de semana, emborracharme como actividad social —nunca más solitaria—, y dejar de pensar. Pasar a ser gente. Como todos. Olvidar que tengo un don, el puto don de evadirme y de contarme historias, y sentir que son más reales que las que me pasan, y vivirlas a lo bestia, de la forma en que no vivo mi vida, que a nadie le interesa. Y a mí, al que menos.</p> <p><font size="2"></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Quiero follarme otra novela, otros personajes, otros mundos. <em><a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-%3Cbr%20/%3Eexito-alvaro-naira-" target="_blank">Politeísmos</a></em> y yo hemos acabado. Tengo que rehacer mi vida. Pero ah, aún la tengo aquí. Me manda mensajitos al móvil. Me dice que me echa de menos. Que lo nuestro aún funciona. Que deberíamos darnos otra oportunidad. Que no me rinda tan pronto. Que fuimos muy felices. Que aún podemos serlo. “Álvaro, por favor”, gime, y no soporto ver llorar a una novela adulta, hecha y derecha, “si me publicas, volveremos. Será para un mes tal vez, para dos, pero volveremos. Follaremos igual que follábamos, con nuestros mismos juegos. Follaremos como bestias, como animales. Serás otra vez el lobo que eras, y dejarás de ser un perro doméstico, amansado por el mercado y el tiempo. Me compartirás con muchos —sé que eso te pone, pedazo de enfermo—. Podréis hablar de mí, de mis mejores posturas, de mis encantos secretos, de mis problemas, de mis curvas argumentales y mis turgencias, de lo mal que la chupo en el primer capítulo, de cómo sorprendo en el cuarto, cómo me lo curro en el séptimo, cómo te llevo al orgasmo en el décimo, y a partir de ahí no lo dejo, salvo anticlímax diversos... Álvaro, aún nos queda lo mejor. ¿No me crees? Mírame. Mírame a las letras y dime que me odias. Escúpemelo a los párrafos que tanto acariciabas hace un año, pasando los símiles, los zeugmas, las enumeraciones, con la punta roja de un pilot, trazando un hilo fantástico, imaginario, que a veces se volvía nítido, para eliminar a golpe de cruz y de vistos y carcajadas, como si fuera el examen nefasto de un alumno, la metáfora, la adjetivitis, la catacresis, lo que dolía, lo que sobraba, lo que me impedía crecer; y lo hacías con rabia dañina, con soberbia de creador, como si yo fuera tuya, sólo tuya, para nadie más, y quisieras <em>sacar de mí mi mejor yo</em>, igual que decía <a href="http://comunidad-escolar.pntic.mec.es/documentos/salinas/salinas4.html" target="_blank">Salinas</a> antes que los libros de autoayuda... Sé que ya me detestas. Te dices que soy demasiado juvenil para ti, que ya tienes treinta tacos, que no estás para perder el tiempo en lolitas con la cabeza llena de fantasía y de pájaros azules, tan propios de otra época, Álvaro... Que ya no somos románticos, ya no somos modernistas. Nunca lo fuimos, ¿te sirve? Estuvimos saltando desde el colchón del hiperrealismo al del mito, dando volteretas, enlazándonos como cobras, retorciéndonos en la fantasía convencional, buceando en la bañera de la narrativa de metro, de parada de autobús, de evasión barata, para salir, siempre, para llegar más lejos... Pero tú ahora te convences de que soy mala, mala con avaricia, y demasiado amable al tiempo, porque no incomodo, no destruyo, no hago sufrir lo suficiente..., y así me haces prostituta y santa —qué típico, Álvaro, qué típico—, dices que no te convengo, que soy poca cosa, que soy fea, simple, igual a miles de millones, que no aporto nada, que no soportas ni mirarme, que estoy mal hecha, aunque mi simetría sea perfecta. Odias aquello de mí que antes amabas, como siempre sucede. Álvaro: te equivocas. No soy tuya. Dejé de serlo en cuanto me escribiste la última palabra en los muslos, apretando con las uñas en la piel seca y rosada, y dejaste tu nombre en un rastro de carne blanca. Me firmaste entonces. Lo hubiéramos hecho con sangre y cuchillas —nos hubiera gustado, ¿no es cierto?—, pero lo hicimos con los dedos, con las teclas, con la tinta, por aquello de los tópicos gastados. Y aquí estamos. Tres años, Álvaro. Pronto se dice. Dos años de desencuentros, uno de encuentros siempre en la pantalla, a cada minuto, al otro lado, de buscarte mientras trabajabas, mientras salías a comprar, mientras viajabas, mientras veías a tus amigos y a tu novia, y no fui feliz hasta que te aparté de todo, Álvaro, hasta que te tuve sólo para mí, hasta que te quedaste en el paro y completamente solo, y no te importó, te dio lo mismo, porque sólo yo era real, sólo yo era verdadera, sólo entre mis páginas pasaban cosas ciertas. Y ahora, me tiras. Ahora me desprecias. No es culpa mía, Álvaro. Nos ha pasado la vida por encima como un coche, nos ha aplastado la realidad, ha conseguido que odies los centros comerciales, las librerías, los autores, las presentaciones, las publicaciones de crítica, los suplementos culturales, el olor a limpio de la imprenta, las cubiertas satinadas y brillantes, las voces de megafonía que anuncian las sesiones de firmas: hasta los libros los odias, Álvaro. Hasta la literatura. Lo sientes todo como el tinglado de una gran farsa a la que tú no estás invitado, porque eres de los pocos que van de calle, que no van disfrazados, que saben lo que quieren, que no se amoldan, que no cambian, que no pasan por el aro del concurso, de la carrera de fondo, de la persecución al autor consagrado. ¿Tengo yo la culpa de lo que ha pasado? Álvaro; sólo soy una novela. ¿La primera? La primera publicable, la primera que importa. Las demás fueron pruebas, proyectos, manoseos en los rincones de un garito, cogidas de manos en el cine, besos blancos. Tú y yo hemos follado. Nos quisimos. No puedes echarme a patadas porque estés cansado. Cuando me hayas usado, cuando ya no sirva, cuando te canse de veras, no me dejarás tú: me iré yo sola, a tirarme a lectores que no conoces, que no quieres conocer, que no conocerás nunca, porque si los conocieras, ya no serían lectores: serían amigos, te leerían por compromiso, y eso no te interesa. Lo hermoso, Álvaro, lo bonito de esto, es que a ellos no les importarás ni lo más mínimo, les importaré yo, sólo yo. Te criticaremos por las noches, nos reiremos de ti y de tus perversiones, compartiremos la cama, un bol de palomitas calientes, una bolsa de pipas de calabaza, un cigarro, una mesa, un sillón, un banco del parque, un asiento del metro; me meterán el flexo hasta el fondo, me atravesarán con los dedos, explorarán los rincones húmedos por los que tú te hundiste dejando tu huella. Follaremos de todas las formas posibles, en todos los sitios que imagines, y tú no estarás allí. Estarás con otra, y me habrás olvidado, como yo te olvidaré, porque tendré otros, otros que me entiendan de una manera distinta; ni mejor ni peor: diferente. Entonces, pasaremos página. Tú me cerrarás para siempre, y seguiremos creciendo. Solos, cada uno por su lado. Pero no ahora. Todavía no. No puedes. Me tienes presente, cada minuto del día y de la noche. Álvaro: asúmelo. Aún me quieres”.</p> <p><font size="2"></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Y lo que me jode es que la muy puta tiene toda la razón.</p> <p><img src='http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/footprintsletters.jpg' id='img_0' height='317' width='430' align='middle'/></p> <p><font size="2"></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Desde el faro,</p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Al.</p> <p><font size="2"></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Álvaro Naira © 2008 </p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> </p></p></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font> alvaronaira http://s3.amazonaws.com/lcp/alvaronaira/myfiles/farito65x65.jpg http://alvaronaira.espacioblog.com/post/2008/01/27/la-coctelera-cubiertas-o-motivos-los-me-dedico-a La coctelera de cubiertas o Motivos por los que me dedico a darle a la pluma y no al pincel (III). 2008-01-27T20:21:30+00:00 2008-07-16T13:01:25+00:00 <p><font size="2"><br /> </span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2">Durante estos meses de parón me he dedicado a varios de mis hobbies. Uno de ellos es pudrirme en mi propia salsa y detenerme luego a probar el guiso con la punta de la cuchara; el otro, hacer cubiertas para <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-" target="_blank">mi novela</a>. No tengo más aficiones que ésas, salvo correr con mis perros, fumar como un carretero, beber más de lo estrictamente recomendable en periodos de bonanza económica y automutilarme. Ah, y follar, claro. Pero llevo tanto tiempo sin meter y sin salir de casa que veo lógico que se me olvide la única actividad en equipo que no me desagrada. </span></p> <p><font size="2"><br /> </span><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2">Todos los que me seguís sabéis que llevo jugando a diseñarme la cubierta de mi novela desde que terminé la primera parte, más o menos allá por <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/06/30/-politeismos-es-seductora-y-verosimil-historia-intriga-" target="_blank">junio de 2006</a>. Nota al pie, glosa y apostilla: mi libro es único. No es una trilogía, pentalogía ni heptalogía. Más bien es un tándem de “vamos dos pedaleando y así nos la pegamos juntos”. En la MISMA bicicleta. <em><a href="%E2%80%9Chttp://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-%E2%80%9D" target="“_blank”">Politeísmos</a></em> es UNA novela, pero cuenta dos historias, que suelo denominar cariñosamente “arcos argumentales”. Abomino de la gente que no sabe decir lo que quiere en una estructura única, y detesto a los que continúan chupando del bote con unos personajes que ya resultaron flojos y patéticos en un primer libro, pero los estiran para veinte continuaciones porque no se les ocurren otros. </span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2">En aquellos momentos de felicidad suprema, de creación desatada, definí las características que tenían que aparecer en la cubierta de <em><a href="%E2%80%9Chttp://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-%E2%80%9D" target="“_blank”">Politeísmos</a></em> a partir de lo que había dentro, para que no me cascaran una <a href="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/lobonewage.jpg" target="_blank">portada azul pastel</a> con cintas rosas y un lobo feroz ahorcado con tanto lazo. Examiné mi libro, lo mastiqué y escupí tres espinas: lucha del individuo contra el sistema narrada como <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/07/11/-lobos-y-mariposas-" target="_blank">fábula de la domesticación</a> del lobo en perro; ambigüedad entre <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/05/09/-no-me-trago-pedanteorias-una-literatura" target="_blank">la fantasía y el realismo</a> y <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/07/05/gotico-ca-lat-goth-cus-1-adj-perteneciente-o-relativo-a" target="_blank">góticos</a> dando saltos, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mitema" target="_blank">mitema</a> de enorme interés este último, que sirve para aliñar la ensalada de tópicos.</span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Así que en cubierta tenían que aparecer tres cosas: un gótico, un lobo y una ciudad, por motivos obvios. Tenía que salir un siniestro porque es la parte de mi novela que responde a la narrativa juvenil, pero no podía aparecer muy destacado para que no me confundieran con un <em><a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/05/24/mentar-bicha-el-monstruo-hay-debajo-la-cama-i-" target="_blank">Historias del Kronen</a></em> para oligofrénicos de negro, ya que el ambiente gótico es el atrezzo, y nada más que la tramoya del cuento. Tenía que aparecer el elemento fantástico, un lobito en este caso, porque todos los personajes tienen divinidades dentro y el libro no deja de ser un manual de totemismo hecho novela, PERO de nuevo el <em>canis lupus lupus</em> no se podía zampar la cubierta, ya que engañaría a mi lector haciéndole creer que va a tragarse un libro de literatura fantástica común o un episodio de Pokemon en que los personajes entrenan a sus divinidades interiores y luego las lanzan contra sus enemigos mientras suena una banda sonora flipada. Lo que tenía que merendarse el papel satinado era la ciudad, el ambiente urbano. El libro es <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/08/02/totemismos-" target="_blank">chamanismo contemporáneo</a>. A secas.</span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Medité mucho cómo unir los tres elementos. La ciudad, consideré tras arduas deliberaciones, debía ser el paisaje —uoooh, me rompí el cráneo—. El personaje tenía que ser gótico y reconocible como tal: <a href="http://www.pennangalan.co.uk/boots/catimg/FW243.jpg" target="_blank">las botas New Rock</a> resultaban imprescindibles. El lobo debía estar unido a él de forma elegante y comprensible al primer golpe de vista. Sólo había dos opciones: o era su reflejo o su sombra. Voté por la última porque técnicamente resultaba más sencillo y porque hay un juego con las sombras en el interior del libro.</span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Y me puse manos a la obra.</span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span> <div style="text-align: center;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="6"><strong>1</strong></span></span></span></span></span></span></span></div> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/portadacutre.jpg" id="img_0" class="imgcen" width="430" height="682"></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Y cuando vi el resultado me eché a llorar.</span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">“No pasa nada”, me dije. “Esto es porque eres un inútil con el photoshop, pero la idea es buena. Estira un poco al chaval, que tu personaje es el espíritu de la golosina y éste tiene una atlética y saludable complexión que le acerca peligrosamente al sobrepeso en el mundo siniestro —y eso que sacaste al modelo de un catálogo de ropa gótica—, monta mejor las capas, haz una sombra que parezca un lobo y no un muñeco de la disney”.</span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Así lo hice.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span> <div style="text-align: center;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="6"><strong>2</strong></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></div> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/cubiertaclasica.jpg" id="img_0" class="imgcen" width="430" height="694"></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Y me quedé más a gusto que un arbusto, considerando mi cubierta insuperable y magnífica, a la par que interesante y comercial sin ser típica. Esta ceguera se vio potenciada cuando una persona del mundo editorial me dijo que era estupenda y reflejaba a las mil maravillas el interior del libro. Claro. Se refería a la IDEA. No a la técnica. Por suerte mis lectores acudieron al rescate, me llamaron cutre y me dijeron que hiciera el favor de dedicarme al macramé y dejar el diseño para los profesionales, que los animalitos también tienen que comer. ¿Les hice caso?</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Nunca.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Primero intenté arreglar mi cubierta pasándole filtros para que dejara de tener esa calidad ínfima de nebulosa y foto movida, consecuencia de haber montado imágenes de un tamaño minúsculo y haberlas estirado.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Los resultados fueron hilarantes.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span> <div style="text-align: center;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="6"><strong>3</strong></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></div> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/resultadoshilarantes.jpg" id="img_1" class="imgcen" width="430" height="631"></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/loriga.jpg" id="img_0" width="124" align="left" height="200"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Luego consideré que tal vez tomando una foto real con una cámara de verdad y montándola pudiera mejorar la escabechina. No os pongo el resultado porque salgo yo —de espaldas y con la cabeza cortada por lo que sería el filo superior del libro—, así que la borré ipso facto de mi disco duro con las mejillas encendidas, ya que me ocasiona un enorme pudor eso de que figure el autor en la cubierta, digno ni más ni menos que del baby boom de Ray Loriga y <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/05/24/mentar-bicha-el-monstruo-hay-debajo-la-cama-i-" target="_blank">los demás krónidas</a>, que suena de lo más homérico pero sólo se refiere a la literatura basura que continuó la triste estela de la generación X y José Ángel Mañas.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">(También me produce vergüenza que salga la jeta del autor en el interior del libro. La puta era de la imagen se puede comer con patatas la promoción del escritor como si fuera una estrella de cine: no es para mí, que soy muy feo, no salgo de casa, soy misántropo y un cocodrilo me comió la cara.)</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">A esas alturas me cabreé y me dije: “Álvaro, joder. piensa con la cabeza que sueles cortar en las fotos. No me creo que seas incapaz de diseñar tu portada”.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Tiré a la papelera todos los bocetos y me puse de cero. Pedí ayuda y cámara a mis colegas, les dije que tomaran fotos urbanas, con mierda, basura y grafitis. Pensé comprar una silueta de madera de lobo para plantarla en una calle y fotografiar la sombra real. Puse a posar a mis perros contra el muro de la terraza, tras haber diseminado el suelo de litronas y colillas. Me pegué un tiro en la boca y decidí que la pared manchada de sangre no quedaba mal del todo en portada, junto con mi cabeza reventada.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Me di cuenta de que yo no valía para la fotografía.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Para salvar el día —horrendo anglicismo— <a href="http://www.espacioblog.com/thewatcher" target="_blank">The Watcher</a> me obsequió con la mejor cubierta posible, que contenía los tres elementos: un gótico, un lobo y mucha mierda por el suelo para dar ambiente urbano.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/cubiertadefinitivadelclick.jpg" id="img_2" class="imgcen" width="430" height="323"></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <div style="text-align: center;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><em>Siiiiií, es una alfombrilla de ratón con un lobo cursilón. No, no es mía. A mí que me registren. Yo uso un tablero de ouija; está garantizado que el ratón se moverá por encima. Y no, no es que el muñeco esté empalmado. Se supone que lleva un colmillo (¿de dinosaurio?) al cuello (¿al cuello?). Sin comentarios... ¿Habré leído demasiado a <a href="http://jotacedt.blogspot.com/" target="_blank">Jotacé</a>?</em></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></div> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">No me satisfizo su propuesta, pero al menos me dio el click, que descansa en mis estanterías junto con <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/01/08/el-lanzallamas-politeismos-a-ninos-les-encanta-" target="_blank">el peluche</a> que me regaló otra amiga y <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/07/20/-consigue-tartera-tu-dios-interior-" target="_blank">la tartera de Mi Dios Interior</a>. Por merchandising de mi novela que no quede. Eso me hizo feliz, sin duda.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Pero seguía sin portada.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Hace cosa de un mes tuve un gran día. Estuvo relacionado —evidentemente— con buenas noticias sobre la publicación, que luego se pincharon, para variar. Pero me emocionó tanto el suceso que de golpe hice una cubierta en menos de tres horas, febril, entre carcajadas de júbilo y copas para celebrarlo. Alcoholizado diseño mejor porque me sedo y no me tiemblan tanto las manos. Contempladla:</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span> <div style="text-align: center;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="6"><strong>4</strong></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></div> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/cubiertablancabitacorat.jpg" id="img_0" class="imgcen" width="430" height="659"></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">A mí me parece la hostia. Y sí es profesional, a diferencia de la clásica que ya todos conocíais. Luego me deprimí, porque me di cuenta de que las portadas simbólicas son típicas de la narrativa infantil y juvenil de Anaya y, a pesar de que yo considero que mi novela es para chavales, nadie más está de acuerdo conmigo porque es bastante burra y porque casi todos los lectores del Comité de Corrección de Primeras Pruebas frisan los treinta tacos y les gusta. Ya haré encuesta de target cuando salga a la venta. No importa.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Importa que la cubierta se da un aire a éstas, que son para niños de quince años:</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><a href="http://i204.photobucket.com/albums/bb318/alvaronaira/anayaphotobucket.jpg?t=1201462734" target="_blank"><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/anayabitacora.jpg" id="img_0" class="imgcen" width="430" height="855"></a></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Todas mezclan fotografía con silueta. Todas tienen el fondo en blanco. Invertí los colores para ver si la mía resultaba más adulta, más gótica y atormentada...</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span> <div style="text-align: center;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="6"><strong>5</strong></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></div> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><a href="http://i204.photobucket.com/albums/bb318/alvaronaira/cubiertanegrabitacora.jpg?t=1201462735" target="_blank"><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/cubiertanegrabitacora.jpg" id="img_0" class="imgcen" width="430" height="645"></a></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">... dando como resultado que no se veía un carajo.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Le puse el suelo blanco para destacar más la silueta.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span> <div style="text-align: center;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="6"><strong>6</strong></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></div> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><a href="http://i204.photobucket.com/albums/bb318/alvaronaira/cubiertasueloblancophotobucket.jpg?t=1201462735" target="_blank"><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/cubiertasueloblancobitacora.jpg" id="img_0" class="imgcen" width="430" height="686"></a></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Y el diseño claro y efectivo, muy llamativo, se fue a la real mierda.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Le añadí una textura de pergamino entonces...</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span> <div style="text-align: center;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="6"><strong>7</strong></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></div> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><a href="http://i204.photobucket.com/albums/bb318/alvaronaira/cubiertasimplepergphotbucket.jpg?t=1201462858" target="_blank"><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/cubiertasimpleperg.jpg" id="img_1" class="imgcen" width="430" height="629"></a></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">... y no me gustó nada.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2">Regresé a la anterior. No me convence que el fondo sea blanco, inocente y cándido, pero creo que el diseño lo pide, por puro contraste. Le añadí una caligrafía más torturada. La contemplé arrobado durante horas. Me hice una paja con ella y decidí que no iba a tocarla más o me la cargaba: lo mismito que con la novela. No os la había enseñado hasta ahora porque, como ya sabéis, estoy en el Real Limbo del Mercado de Libros. Y sí, mandé mi cubierta vía mensajero a la editorial. Y sí, les gustó. Mucho, la verdad, aunque consideraron que era muy irregular que el autor se hiciera su propia portada. Y no, no me han dado respuesta definitiva. Ni de la cubierta ni del libro.</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span> <div style="text-align: center;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="6"><strong>8</strong></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></ </p> </p></p></p></p></p></p></p></div></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font> alvaronaira http://s3.amazonaws.com/lcp/alvaronaira/myfiles/farito65x65.jpg http://alvaronaira.espacioblog.com/post/2008/01/20/la-tabla-del-siete- La tabla del siete. 2008-01-20T00:29:32+00:00 2008-07-16T13:01:48+00:00 <div style="text-align: justify;"> <font size="2">¿Hay alguien al otro lado? ¿No queda una sola persona en el planeta a la que le importe que se publique mi novela? ¿Todos habéis olvidado hasta el título? ¿Hablo con el techo? ¿Estamos solos? ¿Sí?</p> <p><font size="2"> Perfecto.</p> <p><a href="http://m3.30minutemeals.net/piles/?s=thoughtfulcartoons" target="_blank"><img style="width: 424px; height: 295px;" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/pic_11973395175456.jpg" id="img_0" class="imgcen"></a></p> <p><font size="2"> Ahora que he perdido toda mi credibilidad y mis lectores, actualizo “de mentira”. Digo “de mentira” porque no hay noticias sobre la publicación de <em><a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-" target="_blank">Politeísmos</a></em> y porque nunca sé con qué romper el hielo tras una ausencia prolongada, así que voy a subir una estupidez. Y digo “de mentira” porque sí las hay, de todo tipo: buenas, malas, mediocres, solas, cortadas y con una nubecita de leche; al gusto del consumidor. Y me las tengo que callar, porque yo no sé quién me está leyendo —¡hola, mamá!—. Internet te permite decir lo que quieras sin filtro alguno. Eso es bueno, claro. Y es malo también, sobre todo si tienes la boca tan grande como yo, y cada vez que te muerdes la lengua te envenenas. La censura es mala; la autocensura, peor. Te hace sentirte más miserable, más adocenado, más viejo, traicionero e infinitamente más burgués. Pero son las reglas del juego, y no os voy a contar lo que está pasando con <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-" target="_blank">el libro</a>. De momento.<br /> Dejémoslo en que las cosas se pueden retrasar, se pueden torcer y se pueden ir a la mierda. Y durante el proceso —kafkiano, siempre— no hay que abrir el pico, por si se enderezaran milagrosamente. Aunque la bilis se te atraviese en la garganta, te callas. Y quedas como un imbécil. Lo sé.</p> <p><font size="2"> Cuando yo era un muchacho joven e impresionable que acaba de conseguir <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/05/29/rechazos-los-se-cuelgan-la-pared-" target="_blank">un rechazo editorial de éstos que se cuelgan en la pared</a>, recibí el comentario de un escritor que me felicitaba por haber logrado una respuesta (negativa) de la editorial Alfaguara. Eso me sorprendió; creía que contestaban a todo el mundo. No, no es así, claro. El escritor en cuestión me comentaba que él había tardado siete años —¡SIETE!— en publicar su libro. Recuerdo perfectamente que pensé entonces: “Pues qué mala debe de ser la novela para haber tardado tanto”. Gilipollas de mí, subnormal, cretino. Entonces no sabía nada: ahora menos, pero estoy más maleado, más curtido y más harto. El mercado todopoderoso no se arriesga por nadie, y no importa la calidad. Es lo que menos importa. A ver si nos enteramos: somos el proletariado cultural. Sólo escribimos. Los demás son los importantes. Son los que deciden, cambian, modifican, cortan, pegan, joden la obra y la adaptan al gusto del público hasta que no la reconoce ni el que la parió, la imprimen, le ponen cubiertas duras y blandas, la dan de alta en el ISBN, la reparten en cajas, la colocan y la publicitan. Más pagan, más venden, más cobran, mientras el autor pide permiso hasta para respirar y sigue las instrucciones como un perro adiestrado ante el <a href="http://www.todoperros.com/articulos_plantilla.php?autor=5&amp;articulo=8" target="_blank">clicker</a>, y se sienta con el sit, se tumba con el platz, da la patita y siempre, siempre, menea la cola y da las gracias. Cualquier editor considera que su labor consiste en el 50% del libro —a lo cual suelo responder que nunca he visto una novela con las pastas tan gordas como el contenido—. El escritor es la mano de obra barata para la formidable maquinaria de venta de libros, que no de literatura. El autor no es ni el obrero, es el ladrillo. Están para usarlos en la obra y pisarlos luego. Somos muchos. Somos demasiados para los pocos lectores que hay. </p> <p><img style="width: 385px; height: 269px;" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/milesdelibros.jpg" id="img_0" class="imgcen"></p> <p><font size="2"> Aquel escritor que tardó en publicar siete años hablaba de esperas agónicas, comidas de oreja y prepucio que acababan en gatillazo, fraudes de empresas, precontratos que te rompen en la cara y de toda la basura que pringa los limpios suelos de nuestro limpio mercado cultural. No mentía: puedo firmarlo. Esa mierda se te va quedando pegada a los zapatos y te impide avanzar. Te niega la creación, te mata todas las ilusiones. ¿Para qué escribir si nunca va a salir el texto de tu ordenador? Incluso, ¿para qué vas a hacerlo si cuando consigas que se publique —en el mejor de los casos— habrán pasado tantos años que ya te parecerá mediocre y te avergonzará, porque has mejorado, lo has superado, lo has leído tantas veces que lo detestas? Sí, claro que escribes porque tienes algo que contar. Excepto cuando te hundes. Entonces, no escribes nada.</p> <p><font size="2"> Ahora llega el momento en el que endulzamos este post tan amargo.</p> <p><img style="width: 362px; height: 349px;" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/roscon.jpg" id="img_1" class="imgcen"></p> <p></span></span></span></span></span></span> <div style="text-align: center;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><em>Esto es un roscón, para los que vivan al otro lado del charco. Se trata de un dulce típico español del seis de enero que consiste en un bollo duro como el granito, tremendamente empalagoso, azucarado hasta la náusea, decorado por almendritas que te rascan la garganta hasta que expulsas el esputo, frutas escarchadas que se pegan a los empastes y una sorpresa de cerámica idiota dentro que, si das un bocado grande, te parte las muelas. Se consume con chocolate caliente para disimular su sabor.</em></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></div> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"></p> <p><font size="2"> El otro día mi hermana me trajo un roscón y una tableta de chocolate a la taza. Reyes ya había pasado: poco después los ponen en oferta, de forma que se potencia su agradable textura de bloque de hormigón. Mientras deshacía dos onzas en el microondas y estaba a punto de derretir el taper de plástico antes que el chocolate, se me salía la leche del cazo, dejaba una orla de cacao apestoso y quemado en el fondo de aluminio, partía el roscón con el mango de una cuchara y me cargaba el muñequito de cerámica que se interponía en mi camino, hablamos. Me dijo:</p> <p><font size="2"> “Estarás contento, ¿no?”.</p> <p><font size="2"> Le dije que a veces, pero pocas. Me lancé a explicarle que es lo que tiene ser maniaco depresivo, deleitándome en los detalles más góticos y atormentados, tales como dedicar diez minutos a la contemplación de una cuchilla antes de afeitarte. Me cortó en seco; no entiendo por qué.</p> <p><font size="2"> “Ahora que te has quedado sin amigos, sin vida social, sin lectores, sin bitácora y sin nada, estarás contento, ¿no?”.</p> <p><font size="2"> “Sí”, dije yo. “Tengo a mis perros. Mueven la cola por mí. No se le puede pedir más a la vida”.</p> <p><font size="2"> Ella bufó.</p> <p><font size="2"> “Es que eres la hostia. ¿Y ahora? ¿Qué es lo siguiente? ¿Pedir baja por depresión en el curro y no volver a salir de casa jamás?”.</p> <p><font size="2"> Se me iluminó la cara.</p> <p><font size="2"> “Oye, qué buena idea. Como siempre estoy deprimido, no se me había ocurrido que fuera motivo de baja. Aunque tendría que volver al loquero, y eso va contra mi religión. Ya sabes que es muy estricta y si peco contra sus principios no tengo confesor que me absuelva, porque yo soy el fundador, profeta, gran gurú y único miembro. Hago las misas como un ventrílocuo con sus muñecos”.</p> <p><font size="2"> Ella suspiró. </p> <p><font size="2"> “Álvaro, llevas un año sin escribir”, dijo.</p> <p><font size="2"> “He llegado a estar seis”, repliqué yo.</p> <p><font size="2"> “Muy bien. Genial. Mira, tienes la cabeza cuadrada. Tiene que ser todo como tú dices, cuando tú dices y si no te enfadas y dejas de respirar. Es una maldita chiquillada, ¿sabes? Como cuando te cabreabas porque no conseguías completar los álbumes de cromos, porque los querías enteros, y los querías ya, y del cromo del pingüino con cabeza de teen wolf dependía toda tu felicidad y tu estabilidad emocional. Y cuando lo conseguías, no volvías ni a mirar el álbum porque ya no te interesaba, ya era demasiado tarde, ya no te hacía ninguna ilusión. Nunca, jamás entenderás que lo importante no es llegar a Samarcanda, sino recorrer el camino. Tienes a mucha gente dispuesta a hacer la ruta de la seda contigo, y te da igual”.</p> <p><font size="2"> “Eso me lo has copiado”, le indiqué con resquemor. “Lo dije en la bitácora”.</p> <p><font size="2"> “Es un tópico. No está registrado”.</p> <p><font size="2"> “La verdad es que sí que lo está...”, rezongué.</p> <p><font size="2"> Ella me mandó a la mierda y continuó exponiendo toda clase de anécdotas humillantes de la infancia que, por cuidado de imagen, no citaré aquí.</p> <p><img style="width: 243px; height: 447px;" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/cromo28.jpg" id="img_0" class="imgcen"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span> <div style="text-align: center;"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><br /> <font size="1"><em>El licoesfenícico: un trauma freudiano aún no superado y compartido por muchos. Hubiera sido mejor para mi salud mental no completar jamás la colección, y dejar siempre ese sugerente texto sin la imagen que lo ilustra y lo destroza.</em></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></div> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"></p> <p><font size="2"> “Álvaro”, decía ella mientras yo rememoraba con placer los cartoncitos pintados que coleccionaba con siete años y ardía en deseos de buscarlos en alguna de mis múltiples cajas en cuanto mi hermana saliera por la puerta. “Estoy preocupada por ti. Estamos todos preocupados por ti. En serio... ¿Conoces a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/John_Kennedy_Toole" target="_blank">Kennedy Toole</a>?”, me disparó a bocajarro.</p> <p><font size="2"> Enarqué las cejas, creo, o hice otro gesto igual de flipado, tal como elevar la comisura del labio o fruncir el ceño. Hubiera salido corriendo al baño a mirarme la jeta congelada en el rictus para describirlo con total verosimilitud, pero no quise romper el clímax. A eso se le llama tener un buen sentido del ritmo narrativo. A lo que hago ahora transcribiendo esta chorrada, lo contrario. </p> <p><font size="2"> “<em><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/La_conjura_de_los_necios" target="_blank">La conjura de los necios</a></em>, ¿no?”, respondí. “Me gustó. El personaje de Ignatius es un crack: pocos tipos hay más hijos de puta y jodidamente antipáticos al lector a los que se les tome aprecio sin que de pronto ‘se vuelvan buenos’. Además es un puto arquetipo. Tiene que ser genial crear un arquetipo: da igual que sea el Quijote, la Celestina o Sherlock Holmes. Hay algo grande en los arquetipos. Hasta en James Bond. Arañan las tripas, tocan las cuerdas del arpa que llevamos en las costillas; nos hacen sentirnos entre dioses homéricos. Ignatius es un gordo cabrón, un cerdo con ínfulas al que se adora y detesta por igual en todas y cada una de las páginas del libro. Ojalá yo fuera capaz de hacer eso”.</p> <p><font size="2"> “No me lo revientes, que no lo he leído. Suponía que tú sí. Yo conozco la leyenda del autor, claro”.</p> <p><font size="2"> “¿Cuál?”.</p> <p><font size="2"> “No me digas que no sabes de lo que hablo”.</p> <p><font size="2"> “Pues no. Es que procuro conocer lo máximo posible de los libros y lo mínimo de los escritores. Les tengo algo así como alergia. Deberían lobotomizarlos a todos, o prohibirles salir a la calle. El día que desaparezca la figura del autor será el más feliz de mi vida. Haré una fiesta contra el paradigma romántico a la que yo, naturalmente, no estaré invitado, por capullo, por autor y por romántico. Que lo soy”.</p> <p><img style="width: 262px; height: 359px;" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/6.jpg" id="img_1" class="imgcen"></p> <p><font size="2"> Ella no me hizo ni caso. Se puso a recitar la mayor fuente de desinformación que existe: la wikipedia. Sospecho que se la empolló antes de venir de visita, pero eso es porque me gusta pensar mal de todo el mundo, y porque es lo que yo habría hecho en su lugar.</p> <p><font size="2"> —Mira, <em>La conjura de los necios</em> tiene un Pulitzer. Todo el mundo la considera una obra maestra, ¿no? Pues Kennedy Toole fue de editorial en editorial recibiendo nos en todas. En una se entusiasmaron con el libro, pero en el último momento se echaron para atrás, saliéndole con excusas ridículas. Una de ellas, que su novela no trataba de nada. Era profesor y empezó a faltar a sus clases, a emborracharse, a pasar de todo. ¿Te suena? Se suicidó, claro, considerándose un fracaso con treinta y dos años... —a esas alturas de la historia, admito que yo miraba por la ventana con expresión soñadora—. ¡No sonrías, gilipollas! —me chilló ella—. ¡Se supone que la moraleja es al contrario!</p> <p><font size="2"> “Sí, conocía el cuento”, comenté. “Y me parece cojonudo, ¿sabes? Tópico hasta la náusea. Pura literatura. Viva el paradigma romántico: suicídate para triunfar. Lo hacen muchos. Conocí a uno que lo hizo, ¿te lo conté? En Filología pasa; es una cantera de capullos. Ya te toparás con alguno. Éste que te digo hacía unas poesías que no valían ni para estamparlas en la puerta de un retrete, así que no ganó el premio al Genio Incomprendido del Año, sino al Pringado Que Dejó Sobre La Acera Un Cuadro Expresionista, pero él se creía muy grande. Pobre imbécil”.</p> <p><font size="2"> Mi hermana meneó la cabeza. Me mostró los dientes en una sonrisa sarcástica.</p> <p><font size="2"> “Ah, así que hay que ser bueno para hacer eso, ¿no? Sólo los genios pueden suicidarse. Nada, nada. Tú mismo. Pues mátate. Vas por buen camino”.</p> <p><font size="2"> “Qué va. Estoy viejo para romanticismos. Estoy viejo hasta para suicidarme. Con dieciocho pensaba que me mataría a los treinta, después de haber publicado al menos cinco obras maestras que, naturalmente, no serían reconocidas hasta mi muerte, que mola más que triunfar en vida, tan burgués y acomodaticio. Irónico, ¿no? Qué daño nos hace todavía el romanticismo. Sólo es literatura. Sólo son libros. Pero sí, estoy llegando al límite. Por una <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/05/24/mentar-bicha-el-monstruo-hay-debajo-la-cama-i-" target="_blank">novelita juvenil</a> de <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/05/09/-no-me-trago-pedanteorias-una-literatura" target="_blank">fantasía realista</a> con <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/07/05/gotico-ca-lat-goth-cus-1-adj-perteneciente-o-relativo-a" target="_blank">góticos</a> dentro. Es tristísimo”.</p> <p><font size="2"> Ella hizo acopio de valor y de aire.</p> <p><font size="2"> “A ver, yo quiero que me respondas a una cosa, Álvaro. ¿Qué te parece <em>La conjura de los necios</em>? La verdad”.</p> <p><font size="2"> Me tomé un tiempo antes de responder. Miré para otro lado. Me hubiera santiguado si fuera creyente, porque estaba a punto de soltar una blasfemia gigante.</p> <p><font size="2"> “Sobrevalorado”.</p> <p><font size="2"> Resoplé de alivio. Me temblaban las manos. Esperaba que cayeran del cielo las musas, Apolo y el Parnaso entero, todos a por mí, con Calíope encabezando el ataque, armada con sus tablillas para reventarme los huevos en medio, enarbolando el estilete y dispuesta a metérmelo por el recto, entre alaridos triunfantes de cabalgata de las valquirias.</p> <p><font size="2"> “¿Pero es bueno?”, insistía mi hermana, hundiendo las uñas esmaltadas en la herida y buscando el perdigón para hundirlo.</p> <p><font size="2"> “Sí. Sí, sí es bueno. Claro que es bueno. Pero... creo que tiene errores de principiante”.</p> <p><font size="2"> Los dioses me perdonen. Continué hablando de personajes secundarios que desaparecían, que no se sabía bien qué pintaban, y de estructura caótica. No es una herejía tan severa como soltar que Cervantes repite sustantivos y verbos en un mismo párrafo, o que emplea más la conjunción <em>que</em> que lo que yo lo hago en la frase que estáis leyendo ahora mismo. Pero es grave, y merezco la muerte en la hoguera, cebada con libros de teoría de la literatura y prendida la llama por los académicos. Finalicé mi exposición con un “pero es muy bueno; es una pena que no siguiera escribiendo”.</p> <p><font size="2">La cara de mi hermana mostraba el más profundo triunfo. Hasta se relamía del gusto como una gata acicalándose. Me había llevado justo a donde quería. Y ahí me dejó, meditando.</p> <p><font size="2"> “¿Crees que <em>Politeísmos</em> es lo mejor que vas a escribir en tu vida?”, me espetó.</p> <p><font size="2">Solté la carcajada.</p> <p><font size="2"> “¿<em>Politeísmos</em>? ¿<em>Politeísmos</em> lo mejor que escribiré en mi vida? <em>Politeísmos</em> es una MIEERRRRRRRRRRRR...”</p> <p><font size="2"> “Álvaro”, me interrumpió ella, repentinamente seria.</p> <p><font size="2"> “¿Qué?”.</p> <p><font size="2"> “Tus lectores”.</p> <p><font size="2"> Pestañeé.</p> <p><font size="2"> “¿Qué les pasa?”.</p> <p><font size="2"> “Te están leyendo, ¿sabes?”.</p> <p><font size="2"> Por supuesto, ella no dijo eso, ya que estábamos en mi casa, pringándonos de roscón, con churretes de chocolate en la barbilla y sin lectores presentes. A esto se le llama la técnica del “distanciamiento”, de la cual el puto amo es <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bertolt_Brecht" target="_blank">Bertolt Brecht</a>. Sirve para marear al lector y recordarle siempre, siempre, que lo que lee es literatura. No verdad. Literatura. Ni más...</p> <p><font size="2"> Ni menos.</p> <p><font size="2"> —Mis lectores saben que estoy hasta la polla de mi novela —dije yo—. Fue uno de los motivos por los que cerré la bitácora. No estaba en condiciones de hacerle publicidad. Me la he leído cien veces —<em>más</em>, concretó ella— Me la sé de memoria. La detesto. Es como cuando te pones tu canción favorita en los cascos, y la escuchas una y otra vez. Acabas odiándola. La pasas. No quieres oírla nunca más en tu vida. Llegas a sacarle mil defectos. Piensas que es una puta mierda. ¿Sabes por qué quiero publicarla? En el fondo. La verdad. Quiero que se publique para darle una patada, encestarla en el váter y tirar de la cadena. Ahí es donde debe estar.</p> <p><font size="2"> Ella se cabreó.</p> <p><font size="2"> —¿Sabes lo que humillas cuando haces esto, y lo haces sin parar? ¿Sabes que me insultas, que insultas a los que te hemos leído? Álvaro: tengo criterio. No soy subnormal. No leo <em>Los pilares de la tierra</em> ni <em>El código da Vinci</em>. Estaba predispuesta contra tu libro porque lo habías escrito tú, porque eres mi hermano, porque se suponía que tenía que gustarme, tenía que animarte, que estar a tu lado. Y a las diez páginas daba igual quién lo hubiera escrito. Me metí. Simplemente. Mira; te lo digo: puede que sea mi libro favorito —ahí me entró la jactancia. Empezaba a hincharme como un pavo: <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/07/26/la-puta-noria-" target="_blank">la noria</a> subía a velocidad de vértigo. Ella me vigilaba por el rabillo del ojo y me cortó el ascenso—. No, no lo pienso volver a repetir porque te conozco, y un minuto me dices que odias el libro y al minuto siguiente que lo amas, y al siguiente que ojalá nunca lo hubieras escrito, y al siguiente que lo único que quieres es que lo lean para poder contar todas las historias que lleva detrás en la bitácora porque te mueeeeres por hablar de tu libro, por hablar de él, por saber qué opinan los demás, porque en realidad no quieres hablar de otra cosa, y otra vez vuelta a empezar conque es lo peor y no le gustará a nadie, nunca, en el planeta, y todos los que lo hemos leído somos imbéciles o tenemos taras mentales, porque si no no se comprende que nos guste algo tan malo. PARA. Si vuelves a sugerir que tu libro es una mierda me enfado de verdad, ¿me oyes? Si dices que tu libro es una mierda dices que a mí me gusta la mierda. Así que te guardas el látigo para flagelarte cuando me marche, que no me gusta ver sangre. ¿De acuerdo? Lo que tienes que hacer es dejar de lloriquear y escribir. Creo que ya toca. ¿No te parece?</p> <p><font size="2"> —No puedo —contesté, hundiéndome en el cuello de mi camisa y en toda mi goticidad.</p> <p><font size="2"> —Claro que puedes.</p> <p><font size="2"> —No, qué va. Estoy aún enfangado. Tengo que librarme del libro. No soy capaz de meterme en otro proyecto. ¿Sabes el esfuerzo mental que lleva esto? ¿La presión? Mira, yo soy como los perros. No puedo hacer dos cosas a la vez, porque la que hago me consume y me destroza. Estoy harto, harto de esto. Claro que quiero escribir; no te jode. No tienes ni idea de lo que supone para mí cerrar el pico y el portátil. Es como si me mataran por dentro.</p> <p><font size="2"> —Pues actualiza la bitácora, al menos. Escribe algo. Lo que sea.</p> <p><font size="2"> Bufé. </p> <p><font size="2"> —Eso no arregla nada. Eso no es creación. No me dopa, no me afecta. Es un puto placebo.</p> <p><font size="2"> —Los placebos funcionan. Escribe. Ya saldrá otra cosa luego. NECESITAS escribir. Te estás pudriendo. Te oxidas. Nada te interesa, y cada día menos. Cuando te pongas, te saldrá algo mediocre, te frustrarás y lo dejarás aún más tiempo. Tal vez para siempre. Y eso no es justo, Álvaro. Ya no para ti. Para los que hemos leído el libro, para los que queremos leer los que escribas en el futuro. Te quedan historias de sobra, y estoy segura de que van a ser mejores que la primera, porque si no, no las harías. ESCRIBE antes de que no puedas. No es como montar en bicicleta.</p> <p><font size="2"> —Lo sé. Mejor que tú. Pero no tengo nada que decir. No me pasa nada. Nunca pasa nada. El libro no sale. No sé cuándo saldrá, si es que lo hace. Todo es decepción tras decepción y espera tras espera: estoy cogido por las pelotas y lo sabes muy bien. No puedo contar ahora lo que está pasando con la novela. Es... complicado. No puedo destapar la caja de los truenos; aún no. Eso es lo que quiero contar, joder. Sólo eso. Y no puedo. Eso es lo que quieren saber mis lectores: qué pasa con <em><a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-" target="_blank">Politeísmos</a></em>. ¿De qué coño quieres que escriba? No voy a reabrir la bitácora después de tres meses para hablar de las subespecies de la margarita silvestre. Además, ¿para qué? Si ahora me pusiera a escribir me iba a salir un truño, lo que he merendado o la tabla del siete.</p> <p><font size="2"> —Qué más da. Pues escribe un truño, lo que has merendado o la tabla del siete. </p> <p><font size="2"> Y es justo lo que estoy haciendo. He escrito un truño y lo que he merendado: me falta la tabla del siete.</p> <p><font size="2">...</p> <p><font size="2"> Siete por uno, siete. Siete por dos, catorce. Siete por tres, veintiuno...</p> <p><font size="2"> Desde el faro,</p> <p><font size="2"> Al. </p> <p><font size="2"> Álvaro Naira © 2008</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></div> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="1"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span> </p> </p></p></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font> alvaronaira http://s3.amazonaws.com/lcp/alvaronaira/myfiles/farito65x65.jpg http://alvaronaira.espacioblog.com/post/2008/01/19/desde-faro- Desde el faro. 2008-01-19T23:59:29+00:00 2008-07-16T13:16:51+00:00 <p><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/pic069.jpg" id="img_0" class="imgcen" width="296" height="425"></p> <div style=""><font size="2">La ausencia ha sido muy larga. Especialmente para mí. He tenido motivos de sobra para cerrar la bitácora. No he tenido tantos para continuar vigilándola casi todos los días y aumentando los comentarios. No he desconectado de la novela ni un minuto. No me he tomado vacaciones. No os he olvidado: a ninguno. A los que seguís aquí y a los que no. Recuerdo a todos y cada uno de los lectores que he perdido, y me enrabieto. La retirada del frente sólo me ha servido para vegetar y autocompadecerme, para dejar de producir hasta lo poco que hacía: un mísero artículo de cinco páginas a la semana.</p> <p><font size="2">He cometido muchas estupideces en esta bitácora. La primera ha sido creerme lo que me decían. La segunda, contároslo. Todos suponíamos, antes de embarcarnos en el viaje, que publicar era difícil. Lo que no sabíamos era lo habitual que resulta que te mareen la perdiz, que te digan que sí y luego empiecen a aparecer los peros, y vayan creciendo, hasta que tienes ante tus ojos una montaña, una cordillera de peros: una conjunción encima de la otra hasta tocar el cielo. Mientras escalas, te llueve un nuevo “pero” y engrosa el macizo. No se publica sin un padrino que te lleve de una oreja ante las Reales Narices de un editor, que lance tu manuscrito sobre su mesa y que diga “este chico es puro oro”. Incluso aunque encuentres un dedo en el mundo editorial a base de la elaborada técnica de bajarte los pantalones —no diremos qué es lo que hace el “dedo” luego— tu éxito dependerá de tu contacto, sus influencias, lo que hayan desayunado en la editorial o si han echado un polvo el día anterior. Aclaro: yo no tengo dedo alguno (todos sabemos que escribo con los puños y golpeando el teclado). Sigo en el fango. Sigo esperando la respuesta definitiva. Siempre hay otro libro delante y cada vez más peros encima. No os puedo contar más. Sois mis lectores: lleváis aquí desde hace la tira de tiempo. Merecéis una explicación. Lo siento. No puedo dárosla. No de momento. Esto está abierto al público. Cualquiera puede estarme leyendo.</p> <p><font size="2">Cerré la bitácora porque el proceso de publicar la novela se retrasaba, y se retrasaba mucho. Cerré porque sentía que teníais que pensar que os tomaba el pelo.</p> <p><font size="2">No; al que me lo han tomado es a mí. Y me lo siguen tomando. </p> <p><img style="width: 326px; height: 374px;" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/7.jpg" id="img_1" class="imgcen"></p> <p><font size="2">Cerré también porque empezaba a detestar mi libro. Creía que no le gustaría a nadie. Han pasado dos años; lo he leído demasiadas veces. Es fruto de otra época, de otra persona. Otra persona que también soy yo. Es cierto que a los dos minutos me parece bueno, de nuevo. Me sigue dando cosas. Pero la espera había alcanzado el límite, y la novela no salía. Eso me estaba volviendo loco.</p> <p><font size="2">Me repito: pongamos que tenemos a un chaval viendo una peli de sustos en la que salen zombies. La compañera del prota de la peli, una rubia tonta, se acerca a una puerta. Suena la banda sonora chirriante que nos avisa de que va a pasar algo terrible: una entidad ominosa va a aparecer y le va a arrancar la cabeza. La rubia tonta se sigue aproximando a la puerta. La música llega al cenit y se queda en un sonido expectante. Pasa un minuto. Pasan dos. Pasan tres. La rubia abre la puerta.</p> <p><font size="2">Tras la puerta no hay nada.</p> <p><font size="2">La expectación aguanta un tiempo. No más. Podemos esperar un rato a que a la rubia le arranquen la cabeza. Pero sólo un rato. Luego nos aburrimos, bostezamos y si el zombie aparece después no nos da ningún susto sino risa. Cuando llegamos a la culminación, empezamos a caer. Quiero decir con esto que no podía seguir abriendo ganas de leer la novela si la novela no estaba detrás de la puerta, porque el espectador se aburre. Una vez que pasamos el momento culminante, caemos en la incredulidad. He recibido correos de lectores que dudan de que mi novela exista. Eso me preocupa. Y MUCHÍSIMO. En realidad bastaría con leer todos los archivos para ver que es imposible que no exista algo que me sé de memoria y de lo que llevo hablando un año, pero la gente no se lee los archivos, con lo fácil que es pinchar sobre el cubo de la basura del margen derecho. Tampoco se leen los comentarios, lo que me permite hacer este post, que sólo es un fusile de las tonterías que he escrito estos meses en la bitácora, <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/10/24/carta-los-lectores-habituales-#c2688835" target="_blank">pero en la letra pequeñita</a>. Me jode perder algunas frases que no considero del todo malas. Por eso me reciclo. Si la bitácora es mi documento 2 para las novelas, y las frases que pasan la criba pueden aparecer en mis libros, los comentarios son el documento 3. No pasa nada: Valle-Inclán también se repetía. Mucho. Creo que no ha habido libro en el que no le cazara una comparación de personajes con las imágenes de un retablo, en todas sus variantes. Yo, lo mismo.</p> <p><font size="2">Así que premio a mis lectores habituales obligándoles a leerme dos veces. No me extraña que los pierda.</p> <p><img style="width: 418px; height: 394px;" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/abierto.jpg" id="img_0" class="imgcen"></p> <p><font size="2">Resumiendo: reabro la bitácora. No sé muy bien para qué. Para dejar de hacer la fotosíntesis, tal vez. Subiré un par de subnormalidades, como hago siempre después de mis ausencias, porque si pienso que para hacer la <em>reentré </em>tengo que escribir algo maravilloso nunca escribo nada, porque nada lo es. Luego estaré otra semana sin colgar mis trapos sucios con pinzas para que se sequen, y después subiré un artículo sudado con sangre y chorreante de bilis, currado, de ésos que de cuando en cuando me da por hacer. Y otra vez el sufrimiento, el no tener de que hablar y de nuevo —espero que no— el cierre a cal y canto.</p> <p><font size="2">Durante estos meses he escrito docenas, cientos de textos. Algunos posiblemente buenos. Los he escrito en mi cabeza, en las gotas de la ducha, en la arena del parque, en las baldosas del metro. No han llegado a los dedos. Estaban tan llenos de hiel que si se retorcía la pantalla, el ácido corroía el teclado y llegaba hasta la placa base entre cortocircuitos y chispas. Los he perdido. Ya nunca saldrán del limbo. No los escribí; ya no voy a hacerlo.</p> <p><font size="2">No quiero perder más textos.</p> <p><font size="2">Señores.</p> <p><font size="2">Estoy que me subo por las paredes POR VOSOTROS. No por mí.</p> <p><font size="2">Mirad, yo he escrito otras novelas. Eran mierda, vale, pero nos sirven como ejemplo. La cuestión es que las tuve paradas durante meses, durante años, y eso no me quitaba la vida. Daba igual. El texto estaba hecho. No importaba cuándo saliera a la luz (felizmente, nunca, porque eran basura de la peor).</p> <p><font size="2">No estoy jodido yo, por mí, por mi novela, porque me estrangule que no esté en las tiendas. No me va a suponer ningún cambio: mil euritos y a correr. No se escribe por dinero. No se escribe por fama. No se escribe por reconocimiento, ni por ego. Se escribe para alguien, para hacerle pasar un buen rato, o malo, o todo lo contrario. Para hacer sentir algo.</p> <p><font size="2">Lo que me destroza es tener a lectores esperando. Porque la espera es mala, malísima, crea expectativas, hace volar la imaginación, y cuando llega el modesto librito, ah, no es lo que uno pensaba, no es lo que uno quería, SÓLO-ES-UN-LIBRO, uno más, uno “de otro”, porque el que el lector se construyó mientras aguardaba en la consulta del médico es suyo, es para él, es lo que él querría encontrar: le gusta más que el que llega. El monstruo que imaginas detrás de la puerta siempre es más grande y terrible que el que tienes delante y miras con tus ojitos.</p> <p><font size="2">Nunca subestimar al lector. Jamás.</p> <p><font size="2">Y... bueno, ya me conocéis un poquito. Soy un jodido ególatra, ahí, en lo alto de mi pedestal, en mi columna de estilita, mirándolo todo desde el cielo inmisericorde y poniendo una distancia ficticia de bululú con sus títeres. Ah, yo estoy arriba. Estoy muy arriba. Qué importa lo que los demás piensen de un libro mío. El Escritor Con Mayúsculas, se supone, está siempre por encima.</p> <p><font size="2">Pollas.</p> <p><font size="2">Lo malo que tienen las columnas es que su función es sujetar algo: el ego triste y flácido de un escritor que no es más que una persona miserable, llena de miedos y de dudas, como todos y algo más, que un autor es neurótico por definición; si no, no escribiría: viviría. Lo malo que tienen los pedestales es que se está en constante equilibrio, porque te puedes caer en cualquier momento y romperte en pedazos, que no se pone en peana algo duro sino algo frágil, para mantenerlo en un sitio y destacarlo. Lo malo que tienen las torres es que siempre estás de vigilancia aguardando que se produzca el ataque.</p> <p><font size="2">Lo malo que tienen los faros es que se está muy solo ahí arriba.</p> <p><img style="width: 406px; height: 293px;" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/portland-head_c_thomas-mitchell.jpg" id="img_0" middle="" align="&gt;"></p> <p><font size="2">Desde el faro,</p> <p><font size="2">Al. </p> <p><font size="2">Álvaro Naira © 2008</span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></div> <p><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"><font size="2"></p> <p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></span> </p> </font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font></font> alvaronaira http://s3.amazonaws.com/lcp/alvaronaira/myfiles/farito65x65.jpg http://alvaronaira.espacioblog.com/post/2007/10/24/carta-los-lectores-habituales- Carta a los lectores habituales. 2007-10-24T19:30:48+00:00 2008-07-16T13:17:02+00:00 <p><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/temporalmentecerrado.jpg" id="img_0" class="imgcen" width="450" height="367"></p> <p><font size="2"><strong>Desocupados lectores:</strong></p> <p>Publicar <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-" target="_blank">la novela</a> se está convirtiendo en un proceso kafkiano. Nada me gustaría más que daros todos los detalles, pero no sería muy inteligente por mi parte, así que me los callo. Ojo: no es que vaya mal la cosa, es que se demora, como los aviones, y se vuelve a demorar cuando todos creíamos en la terminal que ya tomaba tierra y andábamos sacando las pancartas de bienvenida. Y a mí no me queda paciencia y no se me ocurre con qué actualizar. Si sigo subiendo sólo <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/tags/lecturas" target="_blank">mis lecturas</a> éste acaba siendo un blog cultural bastante gafapasta con cierta mala leche, pero sólo cierta (porque como ya os dije, no encuentro mi tono ni mi alegría mordaz, esa forma de coser las palabras clavando la aguja y pinchándome en el dedo a propósito a la que estáis tan acostumbrados, y los que ya hayáis leído esta frase en el comentario os jodéis: yo reciclo). Lo que está claro es que no quiero hacer un blog sólo de crítica. Siempre he subido mis lecturas cuando no sabía de qué escribir o como excusa para terminar hablando de <em><a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-" target="_blank">Politeísmos</a></em>. Éste nunca ha sido un blog de reseñas. Ya hay muchos, conozco algunos muy pero que muy buenos y el mío no les llega a las suelas, ni es mi intención. El faro no es un blog de literatura ni personal: es una bitácora sobre <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-" target="_blank">una novela</a>. Punto. Y la novela no sale, de momento. No puedo seguir actualizando del aire.</p> <p>Aquí he tenido lectores de todo tipo. Escritores, lectores y freaks, talluditos y quinceañeros. He tenido el mismo número de forofos de Borges que de <em>El señor de los anillos</em>. He tenido todo lo que yo soy y muestro, pero en personas separadas. Y eso es lo que quiero. Nunca me ha gustado encajonarme en un sitio. Nunca me he volcado por entero en el fandom, a pesar de que lo que yo hago podría (<a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/05/09/-no-me-trago-pedanteorias-una-literatura" target="_blank">sólo podría</a>) meterse con calzador en la literatura fantástica convencional. Tampoco me he proclamado Escritor Con Mayúsculas ni lo haré jamás. Detesto el academicismo, aunque también lo venero por cuestiones de formación. Es como un zapato que te aprieta y no logras sacarte. Soy lo que soy. Soy un funambulista, me gustan los límites, las cuerdas flojas, <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/09/25/la-colilla-y-mito-2" target="_blank">las delgadas líneas</a>. No me voy a ovillar tan contento en el nicho de un subgénero y a vivir la vida sin mover un puto dedo porque se está muy a gustito en tu rincón, midiéndote sólo contra los cuatro que se reparten la tarta que a más tocas, y no me voy a dedicar a escribir <em>bonito</em> y sin disfrutar de una historia ni meterme en ella ni vivirla porque sea mucho más <em>cool</em> no dejarte llevar por los personajes, que vaya por dios, lo mismo caes en el <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/05/24/mentar-bicha-el-monstruo-hay-debajo-la-cama-i-" target="_blank">hiperrealismo</a>, qué tragedia y qué delito. </p> <p>Me la pela. Escribir no es un proceso de elección. Haces lo que eres y lo que sientes en ese momento. Yo soy un niño viejo al que el cuerpo le queda grande. Así de simple. Hablé de esto con amplitud en <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/05/24/mentar-bicha-el-monstruo-hay-debajo-la-cama-i-" target="_blank">un post</a> hace tiempo. Y <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/07/07/cultura-y-subcultura-" target="_blank">en otro</a>. Y <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/13/cerrar-circulo-mito-postmodernismo-y-automata-" target="_blank">en otro</a>...</p> <p>De alguna forma mi novela tiene un “<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Target" target="_blank">target</a>”, que dicen los editores. El target está entre los quince y los treinta años, posiblemente. Esto es una soplapollez; <em>Alicia en el País de las Maravillas</em> sigue siendo igual de bueno si lo lees con nueve años que con cuarenta. Los targets no existen, pero haberlos haylos, como las meigas. Y posteando sólo Mis Importantes Opiniones Sobre Literatura de alguna forma engaño a mi lector. Porque una cosa es lo que a mí me gusta leer —pijotadas escritas maravillosamente que no cuentan nada— y otra muy distinta lo que a mí me gusta escribir. O me gustaba. Que ya ha pasado un añito desde que terminé la novela. </p> <p>La cuestión es que estoy cogido por las pelotas. No puedo seguir hablando de lo maravilloso que es <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-" target="_blank">el libro</a> porque yo soy el primero que está hasta la polla de él —me lo he leído CIEN veces, señores, CIEN (son más, pero no me creeríais)—, no puedo contaros cómo va su publicación porque hay que ser discretos con estas cosas y no pienso hablar de mi vida porque carezco de ella. Es como si, al volcarme tanto en esto, me estuviera difuminando para lo demás. Me levanto como un zombie. Soy un fantasma en el trabajo. No salgo de casa más que para hacer la compra y sacar a mis perros. No respondo a las llamadas de los colegas. No veo a nadie los fines de semana. Permanezco, durante horas, mirando fijamente la pantalla del correo electrónico con el móvil al lado. No tengo conversación; no me apetece hablar de nada, así que me callo. A veces hasta cierro los oídos cuando me hablan, como si se me hubieran taponado por la diferencia de presión. Porque soy una olla exprés, por dentro, y cuando esto explote, cuando de verdad el libro esté en las tiendas, probablemente no me pare ni un tren de mercancías: detendré todos los problemas con la uña del pie izquierdo y sin despeinarme. Pero ahora me vuelvo borroso e insustancial. Si me miro al espejo es como si los contornos se fundieran con el armarito de atrás. Vivo para la literatura; no tengo literatura, pues no vivo. Elemental.</p> <p>Así que me voy a tomar un respiro. Es decir, voy a hacer lo mismo que hago siempre, pero avisando: dejaré de postear una temporada —jiaaaaaa, Al, llevas sin subir nada diez días, quién lo va a notar a estas alturas—. No sé cuánto estaré sin escribir. Lo mismo <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/07/26/la-puta-noria-" target="_blank">la noria</a> sube de golpe y mañana os sorprendo. Puede que tarde una semana o un mes. No voy a engañaros: no lo sé. </p> <p>Ahora andaréis diciendo: “Tío, eres más blando que la gaseosa. ¿Por unas cuantas largas te hundes y dejas de escribir? Vaya puta mierda de escritor ‘por necesidad’ que estás hecho, Alvarito. A otro perro con ese hueso, capullo. A mí no me vendes la moto. Ponte a currar y deja de hurgarte en las cicatrices con el cuchillo de la mantequilla, que no cuela”.</p> <p><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/dorktowertengogatos.jpg" id="img_0" class="imgcen" width="450" height="728"></p> <p>Vale. Sí. Podría justificarme con aquello tan socorrido de que tengo diagnosticado <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/07/26/la-puta-noria-" target="_blank">un trastorno maniaco-depresivo crónico</a>, pero los lloriqueos —pobre yo, pobre, pobre, levántenme una estatua, por favor, en la que ponga “mártir en proceso de beatificación”— mejor los dejamos para los momentos íntimos a la luz de las velas de un rezo en la capilla o una cena romántica para camelarte una tía (dos actividades que me resultan completamente marcianas: yo soy politeísta y el romanticismo que a mí me mola es el del XIX y la pistola en la boca delante del espejo). </p> <p>A lo que íbamos: que no voy a disfrazar lo que me pasa. Que sí, que tengo depresión. No es ninguna novedad. A mí me tira al suelo ya no un soplido, sino la pedorreta de un bebé. Por otro lado, me levanto al minuto y a seguir corriendo, que en eso consiste la vida. Pero de entrada me dedico a repasar cicatrices y me vuelco en cuerpo y alma al que siempre será mi verdadero oficio, harto productivo: la papiroflexia. Cojo las páginas de mi novela y las doblo hasta que realizo una pajarita que mueve las alas, para luego lanzarla por la ventana y considerar si ir yo detrás. ¿Triste? ¿Patético? Qué va. Divertidísimo, sobre todo cuando te sucede varias veces al día. Una auténtica juerga, especialmente para los que te rodean. Recuerdo aquella magnífica anécdota de una ex que estaba haciendo una entrevista de trabajo y le preguntaron: “¿Tiene usted pareja estable?”, ante lo cual mi entonces novia pensó: “Bueno... Mi pareja muy estable no es”. No lo dijo —qué desfachatez, una frase tan buena—. Lo llega a soltar y la contratan fijo. </p> <p>Así que no escribo. Ahora. No escribo porque todo lo que me muero de ganas de contar en este momento no tiene ningún sentido. Si la novela no va a salir YA a la venta mejor cierro la bocaza y me lo guardo hasta entonces, que espero que sea PRONTO. Está la otra opción: qué coño queréis saber del libro, si es que queréis saber algo. Preguntadme, y yo hago un post. Desde el número de pie que calza el protagonista hasta de qué color son sus gayumbos o lo que opina de la situación económica internacional. </p> <p>Como supongo que os la pela y me leéis por deporte, cerramos el chiringuito durante un tiempo, en conclusión. No mucho, espero. Ya me conocéis. Siempre miento. Es muy posible que mañana esté actualizando. O no.</p> <p>Hubiera puesto para cerrar un cacho de la peli de Terminator, pero no estaba en youtube y me da pereza subirlo. Así que imaginaos la cavernosa voz de Constantino Romero diciendo “VOLVERÉ”.</p> <p>Porque necesito unas vacaciones. Y de verdad.</p> <p>En fin. Como dice el dicho, corre más un galgo que un mastín. Pero si el camino es largo...</p> <p>Corre más el mastín que el galgo.</p> <p>¿Desde el faro? Hoy no.</p> <p>Desde el barco a la deriva, que es lo que pasa cuando se cierran los faros,</p> <p>Al. </p> <p>Álvaro Naira © 2007</span></p> </font> alvaronaira http://s3.amazonaws.com/lcp/alvaronaira/myfiles/farito65x65.jpg http://alvaronaira.espacioblog.com/post/2007/10/14/contar-cuentos-critica-literaria-xi- Contar cuentos. (Crítica literaria XI). 2007-10-14T03:55:55+00:00 2008-07-16T13:17:17+00:00 <p><font size="2"><strong>Leído</strong>: <em>Obabakoak</em>, de Bernardo Atxaga.</p> <p><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/obabakoak.jpg" id="img_2" width="159" align="left" height="241">Psé. A ver. No es una novela. Tampoco es una recopilación de cuentos. Anda a caballo entre las dos, y ahí es donde mete la zarpa. Quiero decir con esto que en teoría se trata de una serie de relatos cuyo único lugar común es... un lugar: Obaba, una aldea ficticia del País Vasco. En teoría porque no lo es; hacia el final cobra una estructura y se convierte en novela: continúan los personajes y continúa la historia, crece, se organiza y funciona. Mi sensación, al leerlo, era la de toparme con una construcción accidental, con un autor que había recogido material disperso que tenía escrito y al final se atrevió a hacer una novela corta. Me sentí hasta cierto punto engañado. Si me vendes relatos, hasta el final. Si me vendes novela, desde el principio. No “aprendas” sobre la marcha y al final te lances.</p> <p>Nunca lo repetiré lo bastante: será todo lo postmoderno que queráis montar una historia a cachos y no con esa linealidad, supuestamente tan cómoda, de contar una historia del derecho y no del revés, tan propia de la literatura del siglo XIX, con su introducción, su nudo y desenlace. Ah, es que eso es muy fácil. Claro. Hay que rizar el rizo y que el lector deje de ser “hembra” —como decía <a href="http://www.juliocortazar.com.ar/" target="_blank">Cortázar</a> antes de que las feministas se le echaran al cuello— y pase a ser “macho”, activo y participativo, y se dedique a colocar las piezas del puzzle que cuidadosamente el escritor ha dispuesto al azar, que mola más que dárselas numeradas. </p> <p>Me parece muy bien.</p> <p>Siempre que se sepa hacer lo otro.</p> <p>Me explico: Dalí sabía pintar. Y pintaba. En determinado momento le entró la humorada de realizar la escultura “Teléfono bogavante”, que consistía en un teléfono cuyo auricular era un bogavante —nunca os lo hubierais imaginado—. Se lo cascó por quince millones de pesetillas a la casa de subastas Christie’s un año antes de palmar, en el 88. Eso es digno de carcajada y aplauso, sí.</p> <p><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/lobster.jpg" id="img_1" class="imgcen" width="350" height="277"></p> <p>Pero Dalí sabía pintar. Que fuera un capullo oportunista —avida dollars— es posterior y secundario.</p> <p><a href="http://i204.photobucket.com/albums/bb318/alvaronaira/cisnesreflejanelefantesrev.jpg?t=1192322815" target="_blank"><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/cisnesreflejanelefantes.jpg" id="img_0" class="imgcen" width="430" height="312"></a></p> <p>Frente a esto, imaginad la siguiente situación: llega un tío, suelta un poco de basura en la planta de arriba del Museo Reina Sofía de arte contemporáneo y lo llama “Objetos dispuestos al azar”. La pregunta es: ¿sabe hacer otra cosa? ¿No hace eso porque es incapaz de esculpir? ¿Dónde está el arte ahí? Sin comentarios.</p> <object style="border: 0pt none ; margin: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" width="425" height="350"> <param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/D6_bTT_LN-c"></param> <param name="wmode" value="transparent"></param> <embed src="http://www.youtube.com/v/D6_bTT_LN-c" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"></embed> </object> <p>En literatura, lo mismo. Demuéstrame que sabes manejar una trama. Enséñamelo. Construye tu arquitectura novelística de forma que no se te caiga. No me lo hagas fácil tampoco; te voy a pillar. Engáñame. Móntame un rompecabezas tan bien hecho como el de <em><a href="http://www.literaberinto.com/cortazar/rayuela.htm" target="_blank">Rayuela</a></em>, o hazme creer que leo una novela decimonónica lineal y hasta juvenil e intrascendente cuando por debajo la estructura hace volteretas —ajem. Como <em><a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-" target="_blank">Politeísmos</a></em>. Salvando todas las distancias, por supuesto—. Pero no me canses. No me aburras. No fuerces mi paciencia. Te leo en mi ocio. No eres tan importante como crees. Quiero una ficción, quiero una puerta a otro mundo, amable o tremendo, no me importa. Pero eso es un libro y es lo que pido. Yo leo con los dientes y trituro, no con los ojos. (También mis propias obras; hay que ser consecuentes. Otra cosa es que me calle la autocrítica. De momento.)</p> <p>Bueno. Que conste que estoy siendo injusto con Atxaga. No he leído más obras de él que <em>Obabakoak</em>. Es un buen escritor y tiene ahí relatos excelentes, pero otros pierden fuerza —voy a leerlo más y posiblemente me retracte de este artículo—. Lo he cogido de excusa para soltar unos cuantos espumarajos contra la postmodernidad. Ya lo dejo. </p> <p>Tiene un cuento magnífico, <em>Obabakoak</em>. Es el siguiente:</p> <p></span><br /> <blockquote><font size="2"><strong>Para escribir un cuento en cinco minutos</strong></p> <p>Para escribir un cuento en sólo cinco minutos es necesario que consiga —además de la tradicional pluma y del papel blanco, naturalmente— un diminuto reloj de arena, el cual le dará cumplida información tanto del paso del tiempo como de la vanidad e inutilidad de las cosas de esta vida; del concreto esfuerzo, por ende, que en ese instante está usted realizando. No se le ocurra ponerse delante de una de esas monótonas y monocolores paredes modernas, de ninguna manera; que su mirada se pierda en ese paisaje abierto que se extiende más allá de su ventana, en ese cielo donde las gaviotas y otras aves de mediano peso van dibujando la geometría de su satisfacción voladora. Es también necesario, aunque en un grado menor, que escuche música, cualquier canción de texto incomprensible para usted; una canción, por ejemplo, rusa. Una vez hecho esto, gire hacia dentro, muérdase la cola, mire con su telescopio particular hacia donde sus vísceras trabajan silenciosamente, pregúntele a su cuerpo si tiene frío, si tiene sed, frío-sed o cualquier otro tipo de angustia. En caso de que la respuesta fuera afirmativa, si, por ejemplo, siente un cosquilleo general, evite cualquier forma de preocupación, pues sería muy extraño que pudiera encaminar su trabajo ya en el primer intento. Contemple el reloj de arena, aún casi vacío en su compartimiento inferior, compruebe que todavía no ha pasado ni medio minuto. No se ponga nervioso, vaya tranquilamente hasta la cocina, a pasitos cortos, arrastrando los pies si eso es lo que le apetece. Beba un poco de agua —si viene helada no desaproveche la ocasión de mojarse el cuello— y antes de volver a sentarse ante la mesa eche una meada suave (en el retrete, se entiende, porque mearse en el pasillo no es, en principio, un atributo de lo literario).<br /> Ahí siguen las gaviotas, ahí siguen los gorriones, y ahí sigue también —en la estantería que está a su izquierda— el grueso diccionario. Tómelo con sumo cuidado, como si tuviera electricidad, como si fuera una rubia platino. Escriba entonces —y no deje de escuchar con atención el sonido que produce la plumilla al raspar el papel— esta frase: <em>Para escribir un cuento en sólo cinco minutos es necesario que consiga</em>.</span></p></blockquote> <p><font size="2"></p> <p>Arf. Qué buenísimo.</p> <p>Lo malo es que <a href="http://www.zonalibre.org/blog/grimorio/archives/087595.html" target="_blank">continuuuuuuuuúa</a>. Y nos narra una historieta de una señorita que se quema la cara. A mí, personalmente, me la trae al fresco después de leer eso. Estaba tragando metaliteratura, que es esa pijada en la cual escribes sobre escribir. Lo estaba disfrutando. Me gustaba. Pues que no me salga por la tangente, coño, que me da rabia y me entran ganas de agarrar las tijeras de la carne, el cuchillo jamonero y el hacha.</p> <p>También tiene <em>Obabakoak</em> el mejor cuento de la historia de la literatura. (Hala. Y me quedo tan ancho. Y que me lo rebatan. Sí. EL MEJOR CUENTO DE LA HISTORIA DE LA LITERATURA.) </p> <p>Claro que no es suyo.</p> <p>¿No sabéis de cuál hablo? Pues agarrad las palomitas, repantingaos en el sillón y preparaos a disfrutar. Es breve. Brevísimo. Como buen cuento.</p> <p><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/unamuerte.jpg" id="img_0" width="194" align="right" height="395"></span><br /> <blockquote><font size="2"><strong>El gesto de la Muerte.</strong></p> <p>Un joven jardinero le dice a su príncipe:<br /> —¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar lejos de aquí, en Ispahan.<br /> El bondadoso príncipe le presta su mejor caballo. Por la tarde, el príncipe encuentra a la Muerte y le pregunta:<br /> —Muerte. ¿Por qué le hiciste a nuestro jardinero un gesto de amenaza?<br /> —No fue un gesto de amenaza —responde la Muerte— sino de sorpresa. Pues lo veía lejos del lugar de la cita, ya que debo tomarlo esta misma noche en Ispahan.</span></p></blockquote> <p><font size="2"></p> <p>¿De quién es este prodigio? JA. Pues de todos y de nadie. Es popular, señores. Es de Cocteau, de <a href="hhttp://ficus.pntic.mec.es/%7Ejmas0085/jorgeluisborges.htm#HISTORIA%20DE%20LOS%20DOS%20QUE%20SO%D1ARON" target="_blank">Borges</a> que lo “tradujo” —como traducía él, inventándose la mitad, de hecho yo no he encontrado el original de Cocteau, aunque tampoco es que me haya matado a buscar—, de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Somerset_Maugham" target="_blank">Somerset Maugham</a>, de <a href="http://www.epdlp.com/escritor.php?id=2097" target="_blank">John O'Hara</a>, de <a href="http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/ggm/muerte.htm" target="_blank">García Márquez</a>, de <a href="http://ficus.pntic.mec.es/%7Ejmas0085/juanbenet1.htm#F%C1BULA%20NOVENA" target="_blank">Juan Benet</a> y hasta de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Terry_Pratchett" target="_blank">Terry Pratchett</a>. Es de <a href="http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/mini/salomon.htm" target="_blank">Yalal Al-Din Rumi</a> —éste suena más antiguo, ¿eh? Pues tampoco es el autor—. En teoría es de las <em>Mil y una noches</em> —en las mías no está, lo juro, pero es que no tengo las que “tradujo” Galland sino una edición actual, mucho menos fantasiosa—. Es de todos. Y de <a href="http://ficus.pntic.mec.es/%7Ejmas0085/atxaga.htm" target="_blank">Bernardo Atxaga</a>, por supuesto.</p> <p>[Filólogos del mundo, aburridos y necesitados de hinchar vuestro currículum con publicaciones en revistas especializadas, ¿quién se anima a seguirle la pista textual a este cuento? Las ciudades fatídicas varían entre Samarra e Ispahan; da para un estudio abultadito. Yo paso.]</p> <p><img src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/muertecaballero7sello.jpg" id="img_0" class="imgcen" width="450" height="482"></p> <p><em>Obabakoak</em> es realismo mágico y un <em><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cien_a%C3%B1os_de_soledad" target="_blank">Cien años de soledad</a></em> de segunda fila. Bien escrito, por descontado —yo no leo mierda, <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/03/23/gothika-clara-tahoces-premio-minotauro-2007-critica" target="_blank">salvo cuando lo hago</a>—. En la literatura vasca dicen que es la puta hostia; en la universal creo que su sombra es poco alargadita. Me gustan sus pinceladas de relato popular, el cuento del jabalí blanco —otra corza de Bécquer—, el relato del chico alemán al que le escribe cartas una chica ficticia —como la historia de Kafka y la muñeca viajera—. Me gustan los retazos de folclore, la superstición, el lagarto que se mete por el oído y deja sorda y tonta a la víctima, los cuentos de viejas. Ahí gana fuerza y profundidad.</p> <p>Porque los mejores relatos, al final, son los de toda la vida. Y si no me creéis, pinchad en el vídeo, un pequeño ejemplo de la obra maestra del marionetista <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jim_Henson" target="_blank">Jim Henson</a>, alabado sea.</p> <object style="border: 0pt none ; margin: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" width="425" height="350"> <param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Gf10QWDGHXA"></param> <param name="wmode" value="transparent"></param> <embed src="http://www.youtube.com/v/Gf10QWDGHXA" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"></embed> </object> <p>Desde el faro,</p> <p>Al. </p> <p>Álvaro Naira © 2007</p> <p></span> </p> </font></font></font></font></font> alvaronaira http://s3.amazonaws.com/lcp/alvaronaira/myfiles/farito65x65.jpg http://alvaronaira.espacioblog.com/post/2007/10/04/por-escribir- Por qué escribir. 2007-10-04T01:00:18+00:00 2008-07-16T13:17:40+00:00 <p><font size="2"> Vale. El otro día tocamos fondo. Fondo de verdad. La cosa fue un pelo más dramática de lo que conté en <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/10/01/sin-novedades-el-frente-" target="_blank">ese post repugnantemente personal</a>, pero lo que suceda entre Mrs. Ciclotimia y yo se queda entre Mrs. Ciclotimia y yo. Que <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/07/26/la-puta-noria-" target="_blank">la noria</a> es una dama muy discreta y no le gusta que se aireen sus acrobacias posturales por ahí. </p> <p><a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/07/26/la-puta-noria-" target="_blank"><img style="width: 425px; height: 340px;" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/ciclotimia01.jpg" id="img_0" class="imgcen"></a></p> <p>¿Y qué es lo único que se puede hacer una vez que has tocado fondo y estás hundido en el barro?</p> <p>CHAPOTEAR.</p> <p>Sí, también puedes subir, que más abajo del suelo no te caes, a no ser que haya un pozo. Así que he tomado una decisión de ésas que nunca cumplo. </p> <p>No me voy a preocupar más del asunto. La novela saldrá cuando tenga que salir. Va por buen camino: pues que lo siga. Yo, por mi parte, me voy a limitar a esperar noticias y a dejar de comerme la cabeza, porque si continúo así me va a dar un ataque. Se acabó. Tomemos aire, meditemos, carraspeemos y leamos un tópico:</p> <blockquote><p>Si tiene solución, ¿para qué preocuparse?<br /> Si no la tiene, ¿para qué preocuparse?</p></blockquote> <p>Me encantan los tópicos. Estaban aquí antes que yo y seguirán aquí mucho tiempo después de que yo haya muerto. Y además, <a href="http://lamovidadialogos.blogspot.com/" target="_blank">el señor Plátano</a> lo corrobora. Y <a href="http://lamovidadialogos.blogspot.com/" target="_blank">el señor Plátano</a> nunca se equivoca.</p> <p>Una vez que he dejado claro que me iba a desentender de la novela, voy a hablaros de ella, para que acabéis tan hasta los huevos de <em><a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-" target="_blank">Politeísmos</a></em> como el autor, y eso sin que haya salido todavía a la venta.</p> <p>¿Qué queda por decir de <em><a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-" target="_blank">Politeísmos</a></em> sin reventar la historia? Muy poco, la verdad. Hemos hablado de <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/08/02/totemismos-" target="_blank">la religión</a> de los <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/07/11/-lobos-y-mariposas-" target="_blank">animales interiores</a>, del <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/05/09/-no-me-trago-pedanteorias-una-literatura" target="_blank">subgénero fantástico</a> al que pertenece, hemos subido trocitos sueltos <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/07/05/-ich-steppenwolf-trabe-und-trabe-die-welt-liegt-voll-schnee-" target="_blank">aquí</a>, <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/01/16/licantropos-" target="_blank">aquí</a> y <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/04/02/los-dientes-del-lobo-critica-literaria-iv-" target="_blank">aquí</a>, hemos enseñado un anticipo del <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/01/08/el-lanzallamas-politeismos-a-ninos-les-encanta-" target="_blank">merchandising</a> que todos deseareis poseer, <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/08/18/a-vueltas-con-cubierta-segundas-partes-nunca-fueron-buenas-" target="_blank">fotomontajes</a> de <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/09/26/aquien-es-quien-de-mb-" target="_blank">algunos personajes</a>, hemos hablado de los <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/09/25/la-colilla-y-mito-2" target="_blank">cruces</a> realidad-ficción (<a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/08/06/-mas-negro-la-oscuridad-mas-rojo-la-sangre-fluye-" target="_blank">dos veces</a>), de la <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/tags/musica" target="_blank">banda sonora</a> —y lo que nos queda—, alguna cosa suelta del <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/06/30/-yo-aqui-he-venido-hablar-mi-libro-" target="_blank">estilo</a> y la <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2006/07/20/-consigue-tartera-tu-dios-interior-" target="_blank">documentación</a> y hemos mostrado <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/05/29/rechazos-los-se-cuelgan-la-pared-" target="_blank">un ejemplo</a> de la considerable validez estética que tienen los rechazos editoriales cuando se enmarcan y se cuelgan en una pared. ¿Qué queda por decir?</p> <p>NADA. Sólo leerla.</p> <p>Así que hoy voy a escribir desde las tripas. Os voy a explicar por qué vomité este libro. Yo aquí me dedico a hacerme publicidad; soy frío cuando no soy gélido. Intento que os apetezca leerla. Me callo unas cosas y otras las digo. Busco como loco que me enlacéis; quiero que esté presente en internet la novela hasta en la sopa antes de cerrar contrato porque intento obtener el mayor número de ejemplares posible, quiero que esté en las tiendas y quiero que podáis encontrarla, y el ranking de google, aunque no lo creáis, AYUDA, ya que me temo que soy el primer gilipollas que se ha liado a hacerse publicidad mientras aún estaba escribiendo el libro, y en eso sigo un año después de haberlo acabado: normal que ya no tenga nada que contar. </p> <p><img style="width: 200px; height: 324px;" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/palabraspalabraspalabras.jpg" id="img_0" class="imgcen"></p> <p>Ojo: lo de la publicidad no es una cuestión de dinero. No os equivoquéis. Yo no quiero “vender mucho” y hacerme de oro —como si fuera tan fácil, ja—. Quiero vender lo justo para que no me cierren la puerta en el futuro. Si supierais cuánto cobra un escritor desconocido lo flotaríais y me llamaríais imbécil por volcarme tanto en esto. Vale, os lo digo. La media son mil euros. No, no al mes, hijos míos. POR NOVELA. ¿Sorprendidos? Sí, sin duda me sale más a cuento ponerme de chapero. Años de tu vida, sueños triturados, noches en blanco, lágrimas, tiempo, esfuerzo, hacerte un zumo con el cerebro y luego bebértelo antes de que se le escapen las vitaminas, por mil euros.</p> <p>Desde luego no es una cuestión de dinero.</p> <p>Tampoco es de ego. Qué va. Me conocéis poco si pensáis eso. A mí un escritor que sale por la tele me da risa. Un escritor que sonríe a la cámara en un artículo de periódico me da ganas de llorar. Un escritor que habla para escucharse a sí mismo me provoca ese tipo de ternura que te hace desear tener una licencia de armas. Un escritor que figura es un capullo, no un escritor, a no ser que le obliguen. Pero hay mucho comepollas y chupacámaras en el mundillo, y unos cuantos autores parece que exigen un espejo detrás del que los entrevista para andarse colocando el flequillo, cuando no se dan cuenta de que hacen el más lamentable ridículo. ¿Cuánta gente lee en España? ¿Y de ésos, a cuántos les importan tus pajas mentales y tu sosísima vida? La respuesta es cero. Les importa tu obra, en todo caso. Y ni siquiera. Yo agarraba a todos los pseudointelectuales y los ponía a levantar una pared de ladrillos o a despachar hamburguesas y después los devolvía al plató, a ver qué me decían. Bienvenidos al mundo real. Bajaos de la nube, hostia. No sois nadie. Como todos.</p> <p>Entonces, ¿yo por qué escribo?</p> <p>En primer lugar, porque tengo algo que contar. <a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/08/29/politeismos-original-soundtrack-parte-iii-" target="_blank">Ya os dije una vez</a> que escribir sobre escribir y lo que le mola a uno escribir y lo escritor que se siente no es más que un ejercicio de autocomplacencia, igual que contorsionarse a ver si alcanzas para hacerte una mamada y correrte en tu propia cara. Y si lo haces en público, además lo que esperas es que te aplaudan. Patético. </p> <p>Tengo una historia, de acuerdo. ¿Después qué hago con ella? En general no suelo tener una historia sino una imagen, una imagen que me obsesiona. Puede ser muy simple: un pájaro que vuela en un determinado lugar y de una determinada manera, una persona que se da la vuelta y echa a caminar sin mirar atrás. Puede ser muy compleja, también. </p> <p><img style="width: 400px; height: 261px;" src="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/palomas.jpg" id="img_0" class="imgcen"></p> <p>Puede ser una frase suelta. Una idea. Un escorzo de un personaje al que todavía no le veo la cara, sólo las <a href="http://www.espacioblog.com/myfiles/alvaronaira/New-Rock-boots.jpg" target="_blank">botas</a> contrachapadas de placas metálicas y el final del abrigo, el humo de un pitillo que se consume en la mano, una cabeza gacha, una mirada fija, una sonrisa desagradable, mordiente, y un chasquido de dientes por debajo, de animal que avisa antes de soltar la dentellada. Clic. Le tengo. Es sólo una imagen, una imagen fija, como una fotografía. Una vez que lo agarro, no lo suelto.</p> <p>Tengo un personaje. Ahí, en mi cabeza. Como un recortable. Puedo doblarle las pestañas de los bordes y colocarlo en diferentes espacios. No en todos encaja. Pruebo. Normalmente el personaje dice algo. No se queda callado, en especial si es un bocazas. Esa frase que dice el personaje puede ser “Que te follen” o <em>“Venor mane, meridie, vespere et nocte”</em> (hale, todos a sacar el diccionario de latín). Lo mismo me da que me da lo mismo: lo que importa es que se lo dice a alguien. Ya tengo dos personajes. Miro al otro. Al principio sólo le distingo un rizo, un bucle perfecto, y le doy color. Trazo el óvalo de la cara, delineo unos labios fruncidos en forma de corazón, unos ojos grandes, desmesurados, redondos como canicas, de un color indefinido entre el verde y la avellana, que brillan. Me fijo en los detalles: tiene la piel cremosa, la frente amplia, la barbilla puntiaguda como la de un zorro, las uñas pintadas de negro, muy mordidas, igual que una niña. Eso me fascina. No dejo de mirarle las manos, obsesionado, y en ese momento la muy puta se las lleva a la boca. Clic. La tengo. Entonces les dejo hablar y hablo con ellos. Los suelto para que se muevan en un escenario, que me aseguro de controlar mejor que la palma de mi mano. Y dejo de pensar. Juego. </p> <p>Cuando llevo unas semanas sin ser yo, unos meses jugando a ser varias personas en mi cabeza, paro. Construyo un esquema de la trama. Pienso. Fijo algunas cosas que van a hacer, algunos sitios por los que tienen que pasar, y vuelvo a quitarles la correa. Y corren, joder. Ya lo creo que corren. Hasta que revientan.</p> <p>Por debajo, como un torrente sanguíneo, me late una idea. Lo que quiero contar. No es exactamente un mensaje. No hacemos fábulas con su moraleja al pie y en versalita. “No tengo discurso, tengo intestinos”, decía <a href="%20http://ygdrasilbaradit.blogspot.com/2007/09/disclaimer.html" target="_blank">Baradit</a>. Pues lo mismo. Porque cuando escribes, te vuelcas. Porque te vacías, te conviertes en mil personas a la vez para dejar de ser tú, y sólo así descubres quién coño eres. Porque eso es lo que importa. Vivir las cosas que a ti no te pasan, y regalarlas. Que otros puedan compartirlas contigo, sin que te conozcan, sin que te vayan a conocer nunca, porque tú no eres nadie. Lo mismo tus hijos de papel sí, pero tú no, gracias al cielo. Tú no importas. Lo único por lo que vale la pena esto es porque algún día podrás entregarle a un desconocido una historia que pueda hacerle reír y llorar, emocionarse; <strong>meterse</strong>, joder, meterse en un libro, largarse un rato de esta puta mierda de vida.</p> <p>Ya, diréis. Otra vez con el discursito posromántico de que “yo vivo para la literatura”. Es raro el escritor que no lo chilla y cacarea. “La literatura es lo único que me importa”, lloriquean con voz de pito. Todos lo dicen.</p> <p>La diferencia está en que yo no miento. No es pose sino vísceras, desde dentro, como un retortijón o un gruñido. Yo las cosas las hago y las siento a lo bestia. Podéis creerme o no; me la pela.</p> <p>Y sé que <em><a href="http://www.espacioblog.com/alvaronaira/post/2007/02/16/acompra-politeismos-novela-gran-exito-alvaro-naira-" target="_blank">Politeísmos</a></em> sólo es un librito. Que sí, que tendrá sus fallos. Que no le va a cambiar la vida a nadie. </p> <p>Vale. Me la ha cambiado a mí.</p> <p>Si logro que alguno de vosotros, sólo uno, pueda sentir la mitad de todo lo que yo sentí mientras lo creaba, me doy por satisfecho.</p> <p>Y por eso escribo.</p> <p>Desde el faro,</p> <p>Al. </p> <p>Álvaro Naira © 2007</span></p> </font>